Es cierto. Limitar los bonus de los banqueros sí reduce realmente los riesgos que asumen.
Aunque los reguladores no lo crean.
Impedir que los banqueros se paguen enormes bonificaciones adicionales a su salario reduce el nivel de asunción de riesgos temerarios hasta en una quinta parte, según un estudio de la Universidad Nacional de Singapur y el Banco de Finlandia.
“Un tope a las bonificaciones puede reducir sustancialmente la asunción de riesgos”, afirmaron los académicos. “En un banco medio, el efecto de reducción de riesgos se traduciría en reducir el apalancamiento del banco de 25 a 20.”
El apalancamiento es la cantidad de deuda que los bancos utilizan para incrementar sus beneficios de negociación, en comparación con el capital de los accionistas que poseen. Es una buena medida de la asunción de riesgos, ya que cuanto más toma prestado un banco, menos capacidad tiene para soportar pérdidas y seguir en el negocio.
Lehman Brothers tenía un ratio de apalancamiento de aproximadamente 30 a 1 y pagó al consejero delegado Dick Fuld una bonificación de 22 millones de dólares el año anterior a su colapso.
Los reguladores del Reino Unido y de Estados Unidos detestan los topes a las bonificaciones y prefieren las cláusulas de recuperación (clawbacks) y los pagos diferidos. Creen que los banqueros serán más prudentes si sus ganancias futuras están en juego en caso de fracaso, en lugar de limitarse a pagarles una suma fija.
Andrew Bailey, el máximo responsable de la regulación bancaria del Reino Unido, afirmó el año pasado: “Seré franco: el tope a las bonificaciones es la política equivocada, el debate en torno a él está mal planteado, y lo mejor que puedo decir sobre las asignaciones es que son una respuesta a una mala política. No son una buena solución.”
El estudio utilizó modelos matemáticos para predecir el comportamiento de las empresas en función de la forma en que se remunera a sus directivos.
Hay muchas matemáticas complicadas:
Topes a las bonificaciones, pagos diferidos y asunción de riesgos por parte de los banqueros
Pero los resultados son claros:
“Los pagos diferidos de bonificaciones reducen los riesgos grandes y poco frecuentes, pero no la volatilidad habitual de los beneficios”, según el estudio. “No obstante, los pagos diferidos de bonificaciones son claramente menos eficaces para reducir los incentivos a asumir riesgos que los topes a las bonificaciones.”
Los topes funcionan porque los banqueros cobran lo mismo, independientemente de cuántos beneficios genere su banco, por lo que hay menos incentivos para apostar en los mercados con dinero ajeno.
Se trata de una buena noticia para los contribuyentes, que en última instancia respaldan a los bancos.
Una política de la UE prohíbe las bonificaciones superiores al 200 % del salario, a la que el Reino Unido se ve obligado a dar cumplimiento como Estado miembro de la UE. Las normas fueron aprobadas por el Parlamento Europeo, que atribuyó a la excesiva asunción de riesgos la causa de la crisis financiera de 2008.
El Banco de Inglaterra prefiere la recuperación (clawback) y el pago diferido, que permiten a los banqueros percibir la cantidad que deseen, siempre que esperen al menos tres años para recibirla y la devuelvan al banco si la empresa sufre pérdidas masivas o es sancionada por mala conducta.
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Ben Moshinsky es redactor de Business Insider.
Imagen: Un peatón camina bajo un arco frente al Banco de Inglaterra en Londres, el 5 de marzo de 2015. REUTERS/Suzanne Plunkett.




