Sweety, Liza, Asad, Zulfikar y muchas otras personas como ellos tenían un sueño en común: tener buenas carreras y ofrecer a sus familias una vida mejor. Hacer realidad ese sueño debería haber sido sencillo: obtener ingresos acordes con las competencias que habían adquirido y sus años de experiencia laboral. Sin embargo, les resultó difícil conseguirlo porque no tenían una acreditación que asegurara a los posibles empleadores que realmente podían desempeñar el trabajo. Lo que hacía falta, para ambas partes de la relación entre empleado y empleador, era un mecanismo que abriera el camino al empoderamiento profesional. Ese mecanismo llegó en forma de la política de Reconocimiento del Aprendizaje Previo (RPL, por sus siglas en inglés) del Gobierno de Bangladesh. Sweety, Liza, Asad y Zulfikar ahora pueden proclamar al mundo, abiertamente y sin reservas, que poseen competencias y conocimientos especializados certificados por la Bangladesh Technical Education Board (BTEB).
El desarrollo de competencias no depende únicamente del sistema educativo; también está influido por la demanda del mercado laboral y la situación económica. Es una práctica común entre los empleadores deBangladesh contratar a personal sin cualificación por salarios bajos y capacitarlo en el puesto de trabajo. Estos empleados adquieren experiencia y competencias con los años, y su productividad para los empleadores aumenta en consecuencia, pero sus salarios y remuneraciones siguen siendo comparativamente bajos. Sin la certificación de sus mayores competencias laborales, los empleados tienen oportunidades limitadas de acceder a puestos que ofrezcan salarios acordes con su nivel de competencias. Así, su historia se convierte en una lucha de toda la vida contra una explotación que quizá no se pretendía desde el principio.
La iniciativa RPL del Gobierno se puso en marcha a través del Skills and Training Enhancement Project (STEP), que se ejecuta con una asistencia financiera de USD 100 millones del Banco Mundial y del Gobierno de Canadá. Iniciado en 2009, STEP contribuye a mejorar la calidad de la formación y la empleabilidad de los aprendices en alrededor de 150 instituciones públicas y privadas de educación y formación técnica y profesional. Con confianza, pasión y automotivación, los trabajadores certificados por RPL solicitan mejores empleos, incluso en el mercado laboral mundial.
RPL es un método sencillo para evaluar las competencias y los conocimientos de los trabajadores, independientemente de cómo y dónde los hayan aprendido, y BTEB garantiza la calidad de la fuerza laboral. Los trabajadores pueden utilizar el certificado RPL transferible para indicar su valor en el mercado, tanto en el país como en el extranjero. La certificación también facilita que los trabajadores mejoren sus competencias al participar en programas formales de formación de nivel superior. Es una situación beneficiosa para los trabajadores profesionales y los posibles empleadores: los trabajadores cualificados tienen poder para negociar sus salarios y, gracias a la mayor productividad de los empleados, las industrias generan más ingresos.
Las ocupaciones y especialidades que actualmente certifica RPL son: (i) instalación y mantenimiento eléctricos (construcción civil); (ii) impresión en bloques, boutique y serigrafía; (iii) operación de máquinas de coser; (iv) sastrería y confección de prendas; (v) servicio de motocicletas; y (vi) fontanería. BTEB prevé incorporar otras ocupaciones y especialidades que el mercado laboral pueda demandar en el futuro. Los evaluadores proceden tanto de industrias como de instituciones. Los candidatos a RPL deben realizar una evaluación de tres días. Los dos primeros días se dedican a la formación y la orientación para que los candidatos conozcan el proceso del examen, la gestión del tiempo, la importancia de garantizar la calidad de los servicios y productos, etc. Esta formación aumenta la confianza de los candidatos para afrontar la evaluación RPL el tercer día.
STEP proporciona a los candidatos una asignación para transporte y manutención. Por lo tanto, participar en RPL no tiene costo para ellos. La demanda de certificación RPL es enorme: en la primera ronda de evaluaciones, seis centros RPL recibieron 1415 solicitudes de todo Bangladesh. Según los expertos, las oportunidades de empleo y los ingresos de las personas pueden aumentar hasta un 30% con una certificación adecuada. Además, como se dijo al principio, las oportunidades de empleo existen tanto dentro del país como en el extranjero. Por tanto, los trabajadores certificados por RPL tienen el potencial de contribuir al crecimiento económico de Bangladesh, tanto a nivel nacional como internacional. Asimismo, con el apoyo de STEP, el Gobierno trabaja en el marco normativo para certificar a la fuerza laboral según sus competencias y las necesidades del mercado.
Esta publicación apareció originalmente en el blog del Banco Mundial End Poverty in South Asia
Autor: Ahamad Tanvirul Alam Chowdhury es consultor de educación del equipo de Práctica Global de Educación del Banco Mundial
Imagen: Personas suben a barcos de pasajeros al partir antes de la festividad musulmana de Eid al-Fitr, al anochecer, en Sadarghat, Daca, el 25 de agosto de 2011. REUTERS/Andrew Biraj



