Qué ocurrió en la Semana del Clima y por qué importa a los financieros

Wider access to climate finance is needed to achieve the net zero transition.
Wider access to climate finance is needed to achieve the net zero transition.Image: Getty Images/iStockphoto
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  • La 15.ª Semana del Clima confirmó la falta de avances en la consecución de los ODS de la ONU y un déficit de financiación climática.

  • La descarbonización implica hacer viables a gran escala las nuevas tecnologías climáticas.

  • Los mercados emergentes necesitan más apoyo para llevar a cabo la transición energética.

En su 15.ª edición, la Semana del Clima concluyó la semana pasada en Nueva York, reuniendo a miles de partes interesadas públicas y privadas de todo el mundo que buscan soluciones para combatir la crisis del cambio climático. La gran cantidad de sesiones organizadas por Climate Group en colaboración con la Asamblea General de la ONU, así como durante las Reuniones de Impacto para el Desarrollo Sostenible, se desarrollaron en un momento decisivo. Este año marca el punto medio de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, y las evaluaciones de progreso recientes son profundamente preocupantes: el mundo está muy lejos de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Funcionarios gubernamentales, responsables de políticas, organizaciones privadas, científicos y expertos en tecnología, así como representantes de la sociedad civil, centraron su debate en dos áreas prioritarias principales, especialmente pertinentes para la financiación climática:

  • Los fenómenos meteorológicos extremos que han marcado los últimos meses son un recordatorio contundente de la necesidad urgente de mitigar los efectos del cambio climático y del imperativo de reducir las emisiones.

  • El principal obstáculo que impide avanzar en la Agenda 2030 es la financiación. El pasado julio, en el Foro Político de Alto Nivel, la ONU pidió una “movilización masiva de capital” para financiar la acción climática, con una reconsideración fundamental de la arquitectura financiera mundial y una mayor participación de los financieros privados.

¿Por qué importa esto a los financieros?

1. Resolver el desafío de la bancabilidad y crear nuevos mercados de descarbonización

El éxito de la transición hacia cero emisiones netas depende de la reducción radical de las emisiones de GEI, particularmente en los países e industrias que más emiten. La clave para desbloquear la cantidad de reducciones de emisiones necesarias es la adopción a gran escala de tecnologías innovadoras de descarbonización, como el hidrógeno, los combustibles de aviación sostenibles y, en algunos casos, la captura y almacenamiento de carbono. Sin embargo, estas tecnologías se encuentran en etapas más tempranas de desarrollo y no están disponibles de forma inmediata para su despliegue a escala comercial. Los financieros consideran que estos proyectos pioneros son “no bancables”: su alcance y escala requieren inversiones iniciales significativas, pero el éxito no siempre está garantizado. Si una empresa siderúrgica decidiera reconvertir y readaptar sus procesos de producción, integrando el hidrógeno para producir acero verde, el coste asociado podría ascender a millones. Al mismo tiempo, sin embargo, hay pocas garantías de que existan clientes dispuestos a pagar la prima verde del producto final. Considerando este escenario, los riesgos asociados al proyecto pueden ser exorbitantes y, en muchos casos, los inversores privados no están dispuestos a asumirlos.

En esencia: el mercado de tecnologías de descarbonización está poco desarrollado. Tanto los desafíos de la oferta como los de la demanda limitan el despliegue de capital y la velocidad con la que estas tecnologías se adoptan y escalan.

Davos AM23 - Financiación climática: Acelerando el ritmo - Inglés
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Para resolver este desafío, el Foro Económico Mundial, en colaboración con 13 gobiernos y 86 de las principales corporaciones mundiales, lanzó la First Movers Coalition, una alianza que reúne a las empresas líderes del mundo, que han asumido un total de 112 compromisos –que representan 15 000 millones de dólares en demanda– para crear un “club de compradores” de productos con cero emisiones netas. Estas empresas aprovechan su poder de compra para crear mercados iniciales garantizados para tecnologías avanzadas, apoyando la adopción de la próxima generación de soluciones de mitigación de emisiones para sectores con alta intensidad de carbono. Las señales de demanda son una de las herramientas más poderosas para incentivar a los proveedores, y su combinación permite mitigar los riesgos asociados a los proyectos de cero emisiones netas, animando a los financieros comerciales a invertir.

La fórmula secreta para desbloquear estas operaciones es abordar la complejidad de los acuerdos de compra a futuro (offtake). Hoy en día, este desafío representa el mayor obstáculo que impide, por ejemplo, financiar proyectos de hidrógeno limpio. El Pilar de Finanzas de la First Movers Coalition trabaja para identificar un marco para acuerdos de compra a futuro bancables, y algunas de las primeras conclusiones indican que la credibilidad de los promotores de proyectos, y en particular de la empresa matriz, es fundamental.

2. Cerrar la brecha con las economías emergentes

La Cumbre del G20 representó un hito importante, ya que los líderes alcanzaron un consenso sobre la cuantiosa suma necesaria –aproximadamente entre 5,8 y 5,9 billones de dólares– para que los países de ingreso bajo y mediano alcancen los objetivos del Acuerdo de París. Aunque este acuerdo supone un avance, al igual que el reconocimiento de la necesidad de aliviar la deuda y reformar los Bancos Multilaterales de Desarrollo (BMD), los líderes mundiales reunidos durante la Semana del Clima coincidieron en que no es suficiente.

En la reciente publicación de la OCDE Perspectivas mundiales sobre la financiación para el desarrollo sostenible 2023, las estimaciones muestran que la brecha de financiación en los países en desarrollo aumentó al menos un 56 % en 2020.

Los países en desarrollo tienen dificultades para financiar la transición hacia cero emisiones netas.Image: OCDE

La inflación mundial no solo afecta a la capacidad de las economías emergentes y en desarrollo para atender sus deudas y asegurar financiación a tipos competitivos para sus iniciativas de cero emisiones netas, sino que también erosiona el valor del capital comprometido hasta ahora. Además, las economías emergentes carecen con frecuencia del marco normativo y del entorno propicio necesarios para movilizar capital privado a gran escala. Desafíos como las evaluaciones transparentes de proyectos, las licitaciones competitivas y la volatilidad de las monedas locales siguen obstaculizando la capacidad de estas naciones para atraer capital comercial para sus proyectos climáticos más vitales.

En la Semana del Clima, los participantes parecieron coincidir en que:

  • Para apoyar realmente la transición hacia cero emisiones netas en las economías emergentes, es imperativo vincular los objetivos climáticos con los objetivos de desarrollo al considerar la estrategia más adecuada para las inversiones. En este sentido, resulta especialmente útil el innovador diagnóstico del Banco Mundial, los Informes sobre Clima y Desarrollo por País (CCDR), que integran las consideraciones sobre cambio climático y desarrollo para ayudar a los países a priorizar las acciones de mayor impacto que pueden reducir las emisiones, al tiempo que respaldan el crecimiento económico y la prosperidad.

  • No existe un enfoque universal que pueda aplicarse a todas las economías emergentes. Donantes e inversores deben adaptar sus estrategias a las características únicas de cada economía emergente, adoptando un enfoque “dentro del país” y priorizando distintas oportunidades y tecnologías de cero emisiones netas en las distintas regiones.

La Semana del Clima sirvió como un importante trampolín hacia la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2023, la COP28, programada para diciembre en Dubái bajo el liderazgo del Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos. La conferencia de este año pondrá especial énfasis en la importancia de la financiación climática, con el objetivo de promover las mejores prácticas que puedan movilizar fuentes adicionales de capital público y privado hacia soluciones climáticas.

Las instituciones financieras tienen un papel increíblemente poderoso que desempeñar para impulsar la agenda climática. Las finanzas son un catalizador sólido de cambio en nuestras economías, al canalizar capital para crear oportunidades de innovación, desarrollo y crecimiento económico. Sin embargo, el capital no fluirá a menos que las instituciones financieras puedan gestionar los riesgos asociados a las oportunidades de descarbonización. Ningún actor puede hacerlo por sí solo: los financieros deben colaborar con los gobiernos y las corporaciones industriales para identificar nuevos modelos de negocio que aborden estos riesgos, tanto en economías desarrolladas como emergentes. Precisamente, estas son las colaboraciones que el Foro Económico Mundial seguirá facilitando a través de numerosas iniciativas, como Financiar la transición hacia un futuro de cero emisiones netas y la First Movers Coalition – estén atentos a más novedades de la COP28.

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