Este artículo se publica en colaboración con The Institute for New Economic Thinking.
A partir del próximo año, el RMB se incluirá en la cesta oficial de DEG, y esa inclusión tendrá algunas consecuencias automáticas inmediatas para las tenencias oficiales de reservas de los gobiernos, pero nada más. La historia nos enseña que no basta con que un grupo de ministros de Finanzas vote para que una moneda pase a ser una moneda de reserva mundial. Las votaciones importantes son las de los participantes privados del mercado, que realizan operaciones privadas entre sí.
Para mí, la importancia de la decisión del FMI radica en que constituye un paso más hacia la integración de China en el sistema monetario internacional existente, y en evolución.
Como he sostenido en un artículo reciente, el sistema monetario internacional es, en lo esencial, un sistema basado en el dólar, en el que otras monedas se vinculan a través de los mercados privados de divisas, respaldados por una red de swaps de liquidez entre bancos centrales.
Ese sistema es jerárquico. En la cúspide, una red de swaps entre los seis grandes bancos centrales de las monedas clave actúa como respaldo elástico para los mercados privados de divisas profundos y líquidos. Además de las cuatro monedas de la cesta del DEG (USD, JPY, GBP, EUR), la red de swaps del nivel superior también incluye el dólar canadiense y el franco suizo, sin duda por sus relaciones especiales con el USD y el EUR, respectivamente.
Más abajo en la jerarquía, los bancos centrales actúan de forma más activa como creadores de mercado para las monedas menos líquidas, utilizando swaps en moneda local y acuerdos regionales de agrupación de fondos para economizar las escasas reservas de monedas clave, así como swaps con uno o más miembros del C6 para respaldar sus propias operaciones. Ahí es donde se encuentra China en este momento.
Desde este punto de vista, la cuestión clave no es la definición oficial del renminbi, sino el estado de los mercados privados de divisas en renminbi, que depende de manera crucial del estado del mercado monetario interno del renminbi. El mercado de divisas a plazo gira en torno a la interfaz entre dos mercados monetarios nacionales, y eso sigue siendo un trabajo en curso.
En 1944, los gobiernos propusieron el sistema de Bretton Woods, situando en el centro el FMI de White (en lugar de la Unión de Compensación de Keynes). Pero los mercados dispusieron: Bretton Woods se derrumbó, y el sistema que finalmente obtuvimos es el actual sistema jerárquico de monedas clave. Ahora, la decisión del FMI propone esencialmente el renminbi como posible moneda clave. Los gobiernos proponen; los mercados dispondrán.
La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Perry G. Mehrling es profesor de Economía en Barnard College.
Imagen: Una bandera nacional china ondea. REUTERS/Kim Kyung-Hoon.




