A menudo se piensa que la propiedad intelectual es una herramienta que deja al margen a quienes se encuentran en la base de la pirámide económica. Pero la realidad es muy distinta: los sistemas de PI pueden beneficiar a todos, incluidos los pobres y los marginados. La PI puede aprovechar las ideas innovadoras de forma más amplia, al fomentar un régimen de PI más inclusivo y crear nuevos mercados. Sin embargo, podemos hacer más para aprovechar la PI y ayudar a resolver problemas globales importantes y generar un impacto social y ambiental positivo.
Algunas iniciativas destacadas se presentaron el mes pasado en la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO), en el marco de la Patent for Humanity iniciativa, en la que los titulares de patentes seleccionados recibieron premios por poner sus ideas innovadoras al servicio de la resolución de desafíos globales.
Marcar la diferencia no se limita a un ámbito concreto. Existen innovaciones increíbles vinculadas a la salud, la nutrición, la tecnología limpia, la tecnología de la información y otros muchos ámbitos. Por ejemplo, Microsoft Research desarrolló Infer.net. Esta herramienta de aprendizaje automático favorece avances en nuestra comprensión de una amplia variedad de campos, como la salud pública, la agricultura y el medio ambiente. Otra gran solución para ayudar a las 1.300 millones de personas del mundo a acceder a la electricidad fue desarrollada por Nokero.
Generar estas grandes innovaciones con beneficios sociales y ambientales es fantástico, pero necesitamos contar con políticas que respalden el desarrollo y la implementación de estas innovaciones de vanguardia. Por ejemplo, el Gobierno de Estados Unidos aprobó la aceleración de la tramitación de determinados asuntos para los ganadores del premio Patent for Humanity.
Estas innovaciones orientadas al desarrollo suelen beneficiar en gran medida a la economía «formal», en la que la mayor parte de la PI es propiedad de empresas y está gestionada por ellas. Si se observa la economía mundial, resulta evidente que en muchos países en desarrollo el «sector informal» representa una parte importante de la economía. Por ejemplo, el sector informal de la India constituye aproximadamente el 88 % de su economía, y el de Kenia representa el 81 % del empleo total.
Por ello, es esencial considerar también la PI desde una perspectiva más amplia que incluya la economía informal, y analizar cuáles son los incentivos para la innovación, cómo pueden ampliarse y, además, cómo puede fomentarse el potencial innovador dentro del sector informal. Se trata de un terreno aún inexplorado, que ofrece todavía muchas oportunidades para marcar la diferencia.
Para conocer en qué está trabajando el Consejo de Propiedad Intelectual, consulte la página del consejo.
Autora: Sara Boettiger es presidenta de la GATD Foundation (EE. UU.) y miembro del Foro Económico Mundial en el Global Agenda Council on the Intellectual Property System
Imagen: un prototipo de panel solar de seguimiento solar que recoge energía desde su ubicación en San Diego REUTERS/Mike Blake


