Durante las dos últimas décadas, la industria de los casinos de EE. UU. se ha expandido considerablemente. Según la American Gaming Association, hay actualmente casi 1.000 casinos comerciales y tribales en el país.
Los planes para ampliar el juego en casinos suelen ser controvertidos. Massachusetts presenta uno de los casos más interesantes: los votantes están considerando actualmente una medida para revocar la legalización de los casinos el próximo martes 4 de noviembre.
El análisis de costes y beneficios
Cada vez que se considera legalizar o ampliar los casinos, surgen cuestiones similares. Sus partidarios sostienen que generarán ingresos fiscales y empleo, y que pueden elevar los salarios medios.
Sus detractores sostienen que los costes sociales, como la delincuencia, el «canibalismo» entre industrias y la ludopatía, superan los posibles beneficios. Ambos bandos restan importancia a las afirmaciones del contrario. ¿Qué muestran las investigaciones?
En cuanto a los beneficios económicos de los casinos, se han realizado varios estudios sobre crecimiento económico, empleo y salarios. Quizá el estudio más exhaustivo sobre empleo y salarios se llevó a cabo a escala de los condados de EE. UU.
Al controlar diversos factores, los resultados mostraron que los condados con casinos tienen un empleo más alto (alrededor de un 8%) que los que no los tienen; los salarios eran ligeramente más altos en los condados con casinos.
También hay pruebas publicadas de que los casinos tienen un impacto positivo en el crecimiento económico a nivel estatal, aunque esas pruebas no han sido uniformes a lo largo del tiempo.
Beneficios fiscales
Quizá el beneficio político más importante de los casinos sean los ingresos fiscales. Aunque en la mayoría de los estados el juego legalizado representa una proporción muy pequeña de la recaudación fiscal estatal (por lo general, muy inferior al 5%), los impuestos de los casinos facilitan que los políticos eviten recortes del gasto u otras subidas de impuestos.
En Massachusetts, uno de los motivos para legalizar los casinos es que muchos residentes del estado apuestan en casinos de Connecticut y Rhode Island. Si los nuevos casinos mantienen en el estado cientos de millones en ingresos de casinos, eso supone ingresos fiscales adicionales para el estado.
Personas con ludopatía
En cuanto a los costes, los investigadores coinciden en que la mayoría se atribuye a las personas con ludopatía, que representan alrededor del 1% de la población. Estas personas desarrollan diversos problemas, como una menor productividad laboral; problemas económicos, deudas incobrables y quiebras; la comisión de delitos para conseguir dinero para apostar; y mentir a amigos y familiares.
Curiosamente, la expansión de los casinos por todo el país quizá no haya provocado un aumento significativo de la prevalencia de la ludopatía. Las investigaciones han sugerido que cuando los casinos se expanden en una zona, la tasa de ludopatía aumenta a corto plazo, pero se estabiliza con el tiempo. El resultado ha sido una prevalencia de la ludopatía bastante estable en distintos lugares y a lo largo del tiempo.
Desde la década de 1990, los investigadores han intentado asignar un valor monetario a estos costes sociales de la ludopatía. Por desgracia, esa medición es difícil.
Los investigadores han estimado que alrededor del 70% de las personas con ludopatía tienen otros problemas, como abuso de drogas o alcohol. Por tanto, resulta imposible atribuir los costes sociales específicamente al problema de juego de la persona. Aun así, la literatura científica sobre los tipos de dificultades asociados a la ludopatía está bien desarrollada.
Desplazamiento de competidores
Los críticos de los casinos suelen sostener que estos perjudicarán a otras industrias. A esto se le llama «canibalización de la industria». Lo cierto es que cualquier nuevo negocio que compite con empresas existentes hace lo mismo. Esto forma parte de las economías de mercado.
Es comprensible sentir simpatía por las empresas existentes: nunca les gusta tener más competencia. Pero, al final, un nuevo casino crea una opción nueva para los consumidores. Si no disfrutaran del juego, los consumidores no gastarían su dinero en los casinos.
¿Qué ocurre con el impacto de los casinos en las loterías? Recientemente se ha afirmado que los casinos podrían perjudicar considerablemente a la lotería de Massachusetts. Las pruebas empíricas recientes de un estudio que realizamos en Maryland tienden a contradecir esta afirmación.
Descubrimos que la apertura de casinos en Maryland provocó una disminución de alrededor del 2,75% en las ventas de lotería. No es un impacto enorme, pero tampoco es insignificante.
Massachusetts tiene la lotería más exitosa del país, y probablemente los casinos tendrán un pequeño impacto negativo en sus ventas. Sin embargo, en términos netos, los ingresos fiscales del juego casi con toda seguridad aumentarán con los casinos.
Entonces, ¿cómo evaluar el impacto?
Los responsables políticos de distintas partes del país han adoptado diferentes enfoques para comprender el impacto de los casinos. Algunos estados han encargado estudios exhaustivos, mientras que otros han actuado sin muchas pruebas empíricas. Massachusetts ha encargado un estudio exhaustivo de varios años sobre el impacto económico y social de la introducción del juego en casinos.
Es cierto que los casinos tienen diversos efectos en las comunidades que los acogen; generan tanto costes como beneficios, y probablemente ambos sean menos importantes de lo que afirman sus partidarios y detractores más acérrimos.
Pero desde una perspectiva puramente económica, incluso teniendo en cuenta las dificultades para medirlos, es probable que los beneficios de los casinos superen los costes; los principales beneficiarios son los consumidores a quienes les gusta el juego en casinos.
Publicado en colaboración con The Conversation
Autor: Doug Walker es profesor de Economía en el College of Charleston.
Imagen: Se ve una bola sobre una ruleta, delante de varias máquinas tragaperras. REUTERS/Bobby Yip



