Los consumidores de todo el mundo demandan cada vez más productos y servicios que sean buenos simultáneamente para la economía, el medioambiente y la sociedad: el triple balance del crecimiento sostenible. Esta creciente demanda está creando nuevas vías para que las empresas y los gobiernos impulsen cambios en beneficio de todos.
Las cadenas globales de valor representan una de las principales formas en que el Grupo Banco Mundial aborda estas nuevas oportunidades. Al comprender mejor las CGV, los países de ingreso bajo pueden participar en procesos de producción internacionales cada vez más fragmentados. Por tanto, las CGV ofrecenun enorme potencial para conectar mejor a las personas pobres con la economía mundial y sus beneficios: más y mejores empleos, salarios más altos, mejores condiciones laborales y un menor impacto ambiental.
Por eso hemos estado desarrollando un nuevo enfoque que reúne lo mejor del Grupo Banco Mundial para ayudar a los países de ingreso bajo a conectarse con las CGV y ascender en ellas. Ayudar a las empresas de los países en desarrollo a cumplir las normas de los compradores globales y las empresas líderes forma parte de este esfuerzo, porque en la economía sofisticada y altamente móvil de hoy, cumplir las normas mundiales ya no es opcional: es una condición necesaria para ser competitivo.
Al mismo tiempo, el Grupo Banco Mundial es consciente de las dificultades que implica adoptar normas más estrictas. Aunque procuramos mejorar las normas ambientales, sanitarias y laborales en todas partes, también reconocemos los retos que supone cumplirlas en el mundo en desarrollo, ya sea para un agricultor pobre, un joven emprendedor o un proveedor regional.
Mediante una combinación de asesoría, préstamos y apoyo a la inversión, ayudamos a los países clientes a abordar de manera integral los retos de participar en las CGV. Esto puede basarse en el desarrollo de estrategias a largo plazo para una reforma estructural profunda, pero también incluye intervenciones de política focalizadas que responden a retos a corto plazo en segmentos específicos de las cadenas de valor. Las normas son parte integral de todo ello.
El Grupo Banco Mundial entiende que mejorar las normas exige mucho más que simplemente adoptar y hacer cumplir nuevas reglas. Requiere un compromiso a largo plazo, así como incentivos y mecanismos adaptados a las necesidades particulares de países y cadenas de valor específicos. Como organización mundial con alcance global, el Grupo Banco Mundial está en una posición única para desencadenar una «carrera hacia la cima» mediante el desarrollo de un enfoque común que permita avanzar hacia niveles superiores a través de la aplicación de normas en todos los países.
Cómo pueden ayudar las alianzas
El Grupo Banco Mundial trabaja para fortalecer nuestras alianzas globales con gobiernos, empresas, grupos de consumidores y trabajadores, y otras organizaciones internacionales. Un enfoque de alianza inclusivo abre la puerta a las mejores perspectivas y a los modelos más exitosos de quienes tienen experiencia en elevar las normas, mejorar la productividad, desarrollar habilidades y difundir la prosperidad mediante la participación en las CGV.
El programa Better Work —una alianza entre la Corporación Financiera Internacional del Grupo Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo— ejemplifica cómo las alianzas pueden tener impacto.Better Work comenzó en 2007 en respuesta a la demanda de consumidores y empresas multinacionales de mejores normas en las fábricas de prendas de vestir. Hoy, el programa ha contribuido a mejorar la vida de más de un millón de trabajadores de la confección en ocho países, ayudando a la dirección y a los trabajadores a colaborar para ofrecer entornos laborales seguros, limpios y equitativos.
Investigaciones recientes
Los países desarrollados muestran un interés cada vez mayor en ayudar a los productores de los países pobres a cumplir altas normas internacionales para bienes y servicios. Pero son sus conocimientos, tanto como su asistencia financiera, los que pueden marcar la diferencia.
En muchos casos, estos gobiernos tienen experiencia que compartir sobre cómo establecer medidas regulatorias y políticas que respalden normas más estrictas y fomenten la productividad y el valor compartido en las CGV. Dado que albergan a muchas de las empresas líderes del mundo, mejorar la capacidad de cumplimiento a lo largo de las cadenas de producción globales beneficia a todas las partes.
Los países desarrollados también albergan consumidores sofisticados cuyas decisiones impulsan las decisiones empresariales en todo el mundo. La legislación sobre transparencia y las campañas de sensibilización pueden ayudar a garantizar que estos consumidores sepan cómo y dónde se fabrican los productos.
Qué hacen los países en desarrollo
Los países en desarrollo son cada vez más conscientes del triple balance del crecimiento sostenible. Muchos trabajan para fortalecer los marcos jurídicos, mejorar la profesionalidad y la capacidad de los reguladores y ofrecer un entorno propicio para las empresas y los productores individuales que buscan cumplir normas más estrictas.
Muchos países también han adoptado leyes para proteger a los trabajadores y el medioambiente, y este es un primer paso importante. Pero, por lo general, las oficinas encargadas de hacer cumplir la ley tienen recursos limitados; necesitan conocimientos prácticos, habilidades y capacidad para implementar gradualmente el cumplimiento de normas reconocidas internacionalmente. Este proceso puede autosostenerse, pues nuestro trabajo ha demostrado que la probabilidad de que los países cumplan las normas aumenta a medida que crecen sus ingresos.
Qué hacen el sector privado y la sociedad civil
El énfasis de las empresas líderes en la calidad y las normas representa
un ámbito importante para posibles efectos indirectos en el mercado interno. Muchas de estas empresas ya prestan asistencia técnica a proveedores y productores locales para mejorar las actividades a lo largo de las cadenas de producción: el argumento empresarial es sólido. Los bajos costos laborales y de producción suelen ser una motivación insuficiente para que las empresas líderes inviertan y se abastezcan en países pobres. La capacidad de cumplir las normas importa mucho. Muchos países que ofrecen mano de obra de bajo costo no logran atraer inversiones porque las empresas líderes perciben riesgos en lugar de oportunidades. Esto puede deberse a una serie de factores, entre ellos los conflictos, la inestabilidad, una gobernanza débil y, sobre todo, la incapacidad para cumplir las normas.
Para las pequeñas y medianas empresas de los países en desarrollo, no cumplir las normas internacionales puede impedir su participación en las CGV. Por lo general, estas pymes tienen más dificultades para cumplir las normas que las grandes empresas. Por eso, el Grupo Banco Mundial trabaja para ayudar a los países clientes a establecer mecanismos que les permitan empoderarlas.
También trabajamos para empoderar a las organizaciones de la sociedad civil. Sus campañas de incidencia y su asistencia técnica ayudan a integrar las prácticas sostenibles y el cumplimiento de las normas internacionales. Estas organizaciones también contribuyen a ofrecer soluciones innovadoras a problemas difíciles, especialmente en el seguimiento y la evaluación de los avances.
Mejorar la capacidad de los países en desarrollo para cumplir las normas ayuda a fomentar la inversión y las mejoras en actividades existentes y nuevas en la agricultura, la industria y el sector servicios. Si trabajamos juntos, podemos encabezar un círculo virtuoso de reformas, una mayor participación en las CGV y un mayor desarrollo económico y social.
Este artículo se publicó originalmente en
el blog The Trade Post del Banco Mundial. Su publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas. Para mantenerse al día con la Agenda,
suscríbase a nuestro boletín semanal .Autoría: Anabel Gonzalez, ciudadana costarricense y estadounidense, es directora sénior de la Práctica Global sobre Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial desde el 1 de julio de 2014. Daria Taglioni es la líder global de soluciones para las cadenas globales de valor en la Práctica Global sobre Comercio y Competitividad del Banco Mundial. Miles McKenna es consultor en la Práctica Global sobre Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial.
Imagen: Un empleado trabaja en una fábrica de seda. REUTERS/China Daily.
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