¡Enhorabuena! Por fin has conseguido una entrevista de trabajo con una de las principales empresas de tu lista de objetivos. Es emocionante; ahora no lo arruines.
No te engañes pensando que los errores en las entrevistas son cosa exclusiva de los candidatos sin experiencia que están al comienzo de su carrera.
Sabemos que las primeras impresiones cuentan, así que ¿qué tal si consigues que tu primera impresión destaque en tu próxima entrevista de trabajo?
1) Dar respuestas largas y divagantes
Este es un aspecto sobre el que advierto a mis clientes una y otra vez. Escucha atentamente la pregunta, céntrate en unos 3 puntos clave de tu respuesta y luego deja de hablar. No te pongas nervioso solo porque haya silencio o el entrevistador o los entrevistadores respondan poco.
2) Criticar a tu empleador actual o anterior
Independientemente de lo negativa o decepcionante que sea o haya sido tu experiencia profesional con un empleador, esfuérzate por destacar ante el entrevistador tus funciones, logros profesionales y contribuciones.
3) Dar respuestas genéricas sin contenido real
Decirle a un entrevistador: «Soy un gran líder que consigue que se hagan las cosas» o «Se me conoce por ser un buen integrante del equipo» es como no decir nada. Practica respuestas que incluyan ejemplos concretos o pruebas que respalden tus fortalezas y áreas de especialización; incorporar la estrategia C-A-R puede marcar una gran diferencia.
4) Saber muy poco sobre un posible empleador
Con todo el acceso a la información que tenemos hoy, no tienes excusa para llegar sin prepararte a una entrevista. Consulta el sitio web y los informes anuales de la empresa, busca en prweb.com y utiliza las alertas de Google para conocer cambios recientes en la empresa. Aprovecha tus contactos de LinkedIn para averiguar consejos internos que puedan resultar valiosos en la entrevista.
5) No hacer preguntas pertinentes durante la entrevista
Demasiadas personas que buscan empleo se centran en impresionar al entrevistador, pero pasan por alto que el posible empleador también debería impresionarte a ti. Piensa detenidamente qué necesitas saber para tomar una decisión definitiva si te hacen una oferta.
Te están entrevistando y tú también los estás entrevistando a ellos. Aquí tienes unas cuantas preguntas sencillas para empezar; no dudes en añadir algunas propias:
— ¿A quién reportaré directamente?
— ¿Este puesto ofrece oportunidades de crecimiento?
— ¿Cuántas personas han ocupado este puesto durante el último año?
— ¿Qué retos empresariales afronta actualmente la empresa o división?
6) Dar respuestas trilladas y preparadas de antemano a las preguntas de la entrevista
A menudo me divierte cuando hago sesiones de preparación para entrevistas y recibo las respuestas previsibles y «prefabricadas». No hay nada de malo en seguir las pautas para las entrevistas, pero recuerda aportar QUIÉN ERES a la entrevista.
Responde a las preguntas con tu propia voz, deja que se refleje tu personalidad, sonríe y sé tú mismo.
7) Mostrarse sin entusiasmo y apático
Tanto si llevas varios meses haciendo entrevistas como si esta es la primera recompensa a tus esfuerzos de búsqueda de empleo, deja en la puerta la decepción, el desencanto y el miedo, y da lo mejor de ti.
Lo más probable es que pases por una serie de entrevistas y recibas muchos «no» antes de obtener una oferta de trabajo. Aun así, procura mostrarte enérgico, ilusionado, entusiasta y optimista cada vez.
Sé que no es una tarea fácil, así que ¿qué estrategias utilizas para mantener la motivación y una actitud positiva entrevista tras entrevista?
Publicado en colaboración con LinkedIn
Autora: Abby Locke es coach de marca ejecutiva, redactora experta de currículos ejecutivos, redactora de perfiles de LinkedIn y conferenciante publicada.
Imagen: Un recién graduado japonés, que desea ser llamado Shinji (D), habla con un orientador dentro de un cubículo del Centro de Consultas Laborales del Gobierno Metropolitano de Tokio, en Tokio, en esta fotografía de archivo del 8 de abril de 2010. REUTERS.



