Convencer a los hombres de que tienen tantas probabilidades como las mujeres de beneficiarse de la igualdad de género es el argumento más sólido para lograr que participen en la consecución de ese objetivo, afirmaron expertos el miércoles en las Naciones Unidas.
Aceptar la igualdad y rechazar los estereotipos de género ayudaría a poner fin a la discriminación contra los hombres que buscan empleos que suelen desempeñar mujeres, aumentaría su participación en la vida familiar y aliviaría la carga económica de mantener a sus familias a medida que más mujeres se incorporan al mercado laboral, afirmaron.
«Ha quedado claro que, si seguimos viviendo en una sociedad donde existe desigualdad de género, todos salimos perdiendo», afirmó Martina Vuk, ministra de Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades de Eslovenia, en el tercer día del 59.º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU.
La segregación de género en el mercado laboral sigue siendo un problema tanto para los hombres como para las mujeres, afirmaron panelistas de varios países.
Islandia, por ejemplo, tiene el porcentaje más alto de mujeres en la fuerza laboral de Europa, un 71 por ciento, según el Banco Mundial, pero también uno de los mercados laborales más segregados, afirmó Eyglo Hardardottir, ministra de Asuntos Sociales del país.
«A un hombre le sigue resultando más difícil que lo acepten como maestro de jardín de infancia que a una mujer como ingeniera», afirmó.
En Austria, menos del 2 por ciento de los maestros de jardín de infancia son hombres, afirmó Alexander Wrabetz, director general de la Corporación Austriaca de Radiodifusión (ORF).
En la programación de principios de este mes en torno al Día Internacional de la Mujer, la ORF puso de relieve profesiones con una representación desigual de género, afirmó Wrabetz.
Además de los maestros de jardín de infancia varones, incluyeron a una mujer que se cree que es la única metalúrgica del país, así como a directoras de orquesta, que representan solo el 17 por ciento de todos los directores de orquesta de Austria.
Los panelistas señalaron que las leyes y políticas que alientan a los hombres a tomar licencia por paternidad han aumentado su participación en la vida familiar.
Sin embargo, los estereotipos de género privan a los hombres de disfrutar abiertamente de las tareas domésticas que tradicionalmente realizan las mujeres, afirmó Bafana Khumalo, cofundador de la organización sudafricana Sonke Gender Justice, una ONG que trabaja con hombres y niños para promover la igualdad y combatir la violencia doméstica y sexual.
Recordó un taller en el que los hombres se mostraban reacios a admitir que les gustaba cocinar, y afirmó que les daba tanta vergüenza que corrían las cortinas de la cocina cuando preparaban la comida.
Cuando les pidieron que consideraran qué hacían los hombres y las mujeres de sus hogares durante un período de 24 horas, los hombres del taller se dieron cuenta de que, mientras ellos disfrutaban del tiempo libre después del trabajo y la escuela, las mujeres y las niñas volvían a casa solo para cocinar y limpiar.
La conversación llevó a algunos hombres a redistribuir las tareas del hogar, afirmó Khumalo, y señaló que algunos informaron después que su vida sexual había mejorado porque sus parejas estaban menos cansadas.
«La igualdad de género no se trata solo de políticas», afirmó. «Se trata de la calidad de vida».
Este artículo se publica en colaboración con The Thomson Reuters Foundation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estos puntos de vista.
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Autora: Lisa Anderson es la corresponsal en América del Norte de The Thomson Reuters Foundation.
Imagen: Una mujer aparece en silueta junto a una instalación de paneles solares. REUTERS/Yuriko Nakao.
