Qué deben hacer los gobiernos para garantizar justicia para las niñas de todo el mundo

Qué deben hacer los gobiernos para garantizar justicia para las niñas de todo el mundo
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La violencia sexual contra las niñas es un fenómeno mundial. Para muchas, la infancia y la adolescencia son especialmente difíciles, con abusos como «matrimonio infantil», la mutilación genital femenina (MGF), la trata con fines sexuales y otras formas de violencia que causan daños a menudo irreparables y limitan su acceso a la educación, la salud y la justicia.

Hasta la mitad de las agresiones sexuales en todo el mundo se cometen contra niñas menores de 16 años. En el mundo en desarrollo, más de 60 millones de mujeres de entre 20 y 24 años se casaron antes de cumplir los 18. Tres millones de niñas corren el riesgo de sufrir MGF cada año, y el 80 % de las víctimas de trata son mujeres y niñas, la mayoría de ellas objeto de trata con fines de explotación sexual.

MGF

Garantizar que se aprueben buenas leyes y que se apliquen adecuadamente es el primer paso para hacer realidad la igualdad de género, pero muchos países, como Liberia y Malí, aún no han aprobado leyes que prohíban la mutilación genital femenina (MGF), mientras que las leyes sexistas en materia de nacionalidad y ciudadanía siguen vigentes en todo el mundo, provocando incontables penurias, vulnerabilidad e inestabilidad no solo para las mujeres y las niñas, sino también para los hombres y los niños. Los gobiernos todavía se muestran reacios a corregir leyes que discriminan por razón de sexo.

Por insuperable que parezca el problema, avanza lentamente el impulso para comprender las necesidades específicas de las niñas antes y durante la adolescencia. La sensibilización ha mejorado, pero lograr que existan buenas leyes y que se cumplan ha sido un desafío. Sin leyes, una niña no tiene el mismo valor en la sociedad. Como no se le garantizan los mismos derechos que a un niño, la probabilidad de que sufra daños o abusos es mucho mayor.

Guatemala es el país más reciente en prohibir el abuso sexual de menores, denominado a menudo «matrimonio infantil». La ley anterior permitía que niñas de tan solo 14 años fueran legalmente comerciadas. Este avance es de enorme importancia en un país donde el 30 % de las niñas menores de 18 años han sido dadas en matrimonio. Guatemala sigue a Malaui, que fijó en 18 años la edad mínima para contraer matrimonio a inicios de este año.

El movimiento para poner fin a la MGF también ha cobrado impulso este año. Nigeria prohibió esta forma extrema de violencia contra mujeres y niñas en mayo de este año, mientras que a principios de año Egipto, país con el mayor número de supervivientes de MGF de todo el mundo (27,2 millones), completó el primer proceso judicial contra un médico que asesinó a Soheir, una niña de 13 años, al practicarle MGF. Si bien su condena fue bien recibida, aún no se ha hecho efectiva. Él sigue eludiendo la justicia y, en lugar de cumplir condena en prisión, según se informa ha vuelto a su casa, donde sigue ejerciendo la medicina sin supervisión. Esto socava por completo tanto la prohibición de la MGF como la señal enviada por los tribunales de que su incumplimiento sería castigado.

Conscientes de que la falta de sistemas de apoyo puede dejar a las niñas en una situación de vulnerabilidad, el programa #JusticeForGirls de Equality Now recurre a litigios estratégicos y a otras formas de promoción para contribuir a garantizar una infancia y una adolescencia más seguras. Un solo caso puede generar un efecto multiplicador positivo en el resto de la sociedad.

Casi dos millones de personas firmaron una petición en Avaaz en la que se pedía #JusticeForLiz , una niña de 16 años que fue violada en grupo y abandonada para morir en Busia, en el oeste de Kenia. Equality Now y sus socios ayudaron a impulsar este caso y a garantizar que sus violadores fueran detenidos y condenados. También trabajamos para que se volvieran a examinar otros 70 casos; la justicia para una niña ayudó a crear un entorno favorable para que otras niñas también puedan acceder a ella.

El 18 de noviembre es el Día Europeo para la Protección de los Niños contra la Explotación y el Abuso Sexuales. Es una gran oportunidad para reflexionar sobre lo que los europeos podemos hacer para contribuir a poner fin a la violencia sexual en todo el mundo, así como sobre el poder y la influencia que podríamos tener para presionar a los gobiernos a que hagan más.

A nivel mundial, los recientemente adoptados Objetivos de Desarrollo Sostenible incluyen a las niñas de manera transversal, pero debemos garantizar que los avances para alcanzar estos objetivos, como poner fin a la MGF y al matrimonio infantil, se apliquen y se midan dondequiera que se vean afectadas mujeres y niñas, y no solo en países concretos. Se necesita un «indicador mundial» para hacerlo realidad, ya que el matrimonio infantil y la MGF son problemas mundiales que deberían preocuparnos a todos.

A nivel nacional, para que las niñas vivan libres de violencia sexual y disfruten de acceso a la justicia y a la seguridad, necesitan que los gobiernos y las instituciones públicas comuniquen de forma inequívoca y reiterada, con sus palabras y sus actos, que la violencia sexual es inaceptable en todas sus manifestaciones, tanto en público como en privado, en la escuela y en el hogar. Los gobiernos deben garantizar que las niñas conozcan sus derechos y cuenten con apoyo para ejercerlos; un entorno de apoyo en el que puedan expresar sus preocupaciones sin temor a estigmas ni a que no se les crea; la garantía de que no volverán a ser revictimizadas a través de un proceso judicial lento; y, por último, servicios de apoyo especializados y centrados en las niñas, en caso de que los necesiten.

Al asegurar que cada niña disfrute de una vida libre de explotación y abusos, se le proporciona una base sólida desde la que avanzar de forma significativa en su propia vida y contribuir a quienes la rodean. Al tratarla de igual forma ante la ley, garantizando su acceso a la justicia y protegiéndola de la violencia y la discriminación, se le concede la libertad de ser quien es. A partir de ahí, se abre un enorme potencial no solo para ella, sino también para todas las personas que la rodean.

El Informe Global sobre la Brecha de Género 2015 está disponible aquí.

Autora: Jacqui Hunt, directora para Europa de Equality Now

Imagen: Las niñas observan a soldados de Níger y Chad en la localidad de Damasak, recientemente recuperada, en Nigeria, 20 de marzo de 2015. REUTERS/Emmanuel Braun

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