¿Cuáles son las claves para hacer realidad los derechos de las mujeres?

¿Cuáles son las claves para hacer realidad los derechos de las mujeres?
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Crear más empleos para las mujeres, cerrar la brecha salarial de género y reducir el trabajo doméstico no remunerado que realizan son medidas vitales para garantizar que los avances en sus derechos no sean solo logros sobre el papel, afirmó ONU Mujeres en un informe publicado el lunes.

Desde que en 1995 las Naciones Unidas adoptaron el plan más progresista para promover los derechos de las mujeres, más niñas se matriculan en las escuelas y más mujeres trabajan, son elegidas y asumen puestos de liderazgo.

Sin embargo, las mujeres ganan, en promedio, un 24 por ciento menos que los hombres y solo la mitad de las mujeres en edad de trabajar forma parte de la fuerza laboral mundial, según el organismo de las Naciones Unidas para la igualdad de género.

«Tenemos que abordar […] esta desconexión total entre los derechos de las mujeres sobre el papel […] y los resultados concretos sobre el terreno. Ahí es donde, a mi juicio, en todo el mundo nos estamos quedando muy rezagados», dijo Shahra Razavi, responsable de datos de ONU Mujeres.

El informe señaló que establecer un salario mínimo o proporcionar programas sociales, como pensiones, prestaciones de salud y servicios de cuidado infantil, marcaría una enorme diferencia para las mujeres.

«Muchas de estas cosas ya están ocurriendo en el mundo real», dijo Razavi a la Thomson Reuters Foundation.

Un ejemplo, dijo, es Brasil, que reformó su economía en dificultades en la década de 1990 mediante reformas económicas y sociales que duplicaron el salario mínimo, simplificaron el registro y los impuestos para las pequeñas y medianas empresas, y promovieron el crecimiento de los empleos formales o asalariados.

Como resultado, entre 2001 y 2009 se crearon 17 millones de nuevos empleos, 10 millones de ellos asalariados, y la participación laboral formal de las mujeres aumentó del 54 al 58 por ciento.

«Trabajo de mujeres»

La persistente desigualdad se debe en parte a que los mercados laborales siguen canalizando a las mujeres hacia sectores segregados por género, como los empleos administrativos, de cuidado infantil y de educación primaria, que los hombres evitan porque los salarios son bajos y se perciben como «trabajo de mujeres», dijo Razavi.

La mayoría de las mujeres, particularmente en el mundo en desarrollo, también sigue soportando en casa tareas domésticas y de cuidado no remuneradas, lo que les impide acceder a empleos remunerados de calidad.

Proporcionar servicios públicos de cuidado infantil y de atención a las personas mayores de alta calidad no solo ayudaría a resolver este problema, sino que también crearía más empleos, señaló Razavi.

También dijo que invertir más recursos gubernamentales en mejorar el acceso al saneamiento y al agua potable ayudaría a reducir las horas de trabajo no remunerado de las mujeres.

Muchas mujeres trabajan en la economía informal sin un salario fiable, prestaciones de salud ni una pensión que las sostenga en la vejez.

La introducción de alguna forma de seguro médico universal, como se hizo en Tailandia y Ruanda, y los planes de pensiones no contributivas han tenido éxito en varios países, dijo Razavi.

Muchos de estos programas se han vuelto asequibles simplemente mejorando la recaudación de impuestos de ciudadanos y empresas multinacionales que suelen evadirlos aprovechando lagunas legales, dijo.

El informe estimó que los países pobres pierden cada año entre 98.000 y 106.000 millones de dólares en ingresos fiscales debido a las multinacionales.

El informe no ofrece «una solución mágica», pero algunas de las propuestas pueden aplicarse en todos los países, dijo Razavi.

Este artículo se publica en colaboración con The Thomson Reuters Foundation. La publicación no implica el respaldo del Foro Económico Mundial a las opiniones expresadas.

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Autora: Lisa Anderson es redactora de The Thomson Reuters Foundation.

Imagen: Una empleada sostiene una llave mientras trabaja. REUTERS/Sergei Karpukhin.

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