«Conquístate a ti misma y podrás conquistar el mundo». Esta es una de mis citas favoritas de un libro escrito sobre Aung Sung Su Kyi, la famosa líder birmana. Antes pensaba que el éxito se definía por lo que uno hacía en la vida, pero, después de leer el libro, me di cuenta de que el éxito realmente se basa en la persona que eres. El valor, la tenacidad y la fortaleza de Aung Sung Su Kyi le permitieron superar algunos de los mayores desafíos de su lucha política en Birmania durante los últimos 20 años.
Lean In Beijing fue fundada por un grupo de jóvenes profesionales en mayo de 2013 y fue la primera organización Lean In en China. Como plataforma que busca empoderar a las mujeres profesionales y universitarias de China para que persigan sus metas y aspiraciones, Lean In Beijing crea activamente comunidades para mujeres en todo el país y promueve una cultura de mentoría, liderazgo y apoyo mutuo. Queríamos compartir algunas de las lecciones que hemos aprendido de nuestro trabajo en China durante los últimos dos años sobre la importancia de ayudar a las mujeres chinas a superar las barreras internas y sobre lo que hemos comprendido acerca de los desafíos particulares que enfrentan las mujeres en China.
El vínculo entre el desarrollo profesional y el personal
A menudo se supone que el desarrollo profesional consiste en adquirir habilidades específicas o acumular más experiencia laboral en un sector determinado con el paso del tiempo. Hemos comprendido que el desarrollo profesional está intrínsecamente ligado al desarrollo personal. En el lanzamiento de nuestro programa de mentoría para universitarias, en mayo de 2014, organizamos una sesión llamada «Conoce tus fortalezas», en la que 13 mentoras de distintos sectores guiaron a aproximadamente 100 estudiantes y conversaron sobre si conocían sus fortalezas y cómo desarrollarlas y aprovecharlas en el trabajo.
¿Te has preguntado alguna vez cuáles son tus fortalezas naturales? Hemos observado que las mujeres en China, tanto jóvenes como mayores, a menudo nunca se han planteado esta pregunta fundamental. Durante la sesión de mentoría, vimos un video de LeanIn.org, en el que se explicaba que las fortalezas no eran cosas que se te daban bien, sino cosas que te «fortalecían», te hacían sentir eficaz y valorada.
Superar las barreras internas
Creemos que la idea del empoderamiento de las mujeres suele asociarse con la eliminación de barreras externas, como cambiar las actitudes sociales y las leyes y luchar contra la discriminación. Aunque esto es importante, hemos observado que superar las barreras internas suele ser lo más transformador para las mujeres. El primer paso para cambiar la forma en que la sociedad te percibe es cambiar la percepción que tienes de ti misma. Una y otra vez hemos visto a mujeres con talento, habilidades y potencial dudar constantemente de sí mismas y menospreciarse, carecer de confianza para asumir puestos de liderazgo y temer no estar a la altura. Este miedo invisible y esta falta de confianza frenan significativamente a las mujeres. Debemos dejar de frenarnos a nosotras mismas.
En Lean In Beijing creemos en ayudar a las mujeres a combatir estas barreras internas. Cuando empiezas a creer en ti misma y a crear reservas de fortaleza interior, será mucho más difícil que las barreras externas y las actitudes sociales te frenen.
La confianza no surge automáticamente
Existe la creencia de que la confianza es un don: algunas personas la tienen de forma natural y otras no. A menudo se acercan mujeres a preguntarnos cómo pueden aumentar su confianza. La buena noticia es que la confianza se puede aprender. Nace de darte cuenta de que eres capaz, de que puedes cumplir y de que puedes liderar. Se construye con trabajo duro, esfuerzo y experiencia. No es gratis ni automática.
La confianza también es contagiosa. Una vez que has alzado la voz, te das cuenta de que deseas volver a hacerlo. Una vez que has dirigido con éxito un proyecto o un equipo, comprendes que puedes volver a hacerlo y, la próxima vez, quizá a mayor escala. Una y otra vez hemos visto a mujeres que se han unido a Lean In Beijing emprender este camino de crecimiento.
Todo el mundo quiere unirse, pero nadie quiere liderar
Cuando empezamos Lean In Beijing, nuestro primer objetivo era poner en marcha tantos círculos Lean In como fuera posible (un círculo es un grupo de 6 a 8 mujeres que se reúne con frecuencia). Sin embargo, empezamos a observar que muchas mujeres querían unirse a un círculo, pero la mayoría no estaba dispuesta a liderar. Al principio no entendíamos por qué, pero parecía que muchas mujeres no querían cargar con el peso o la responsabilidad de liderar, o sentían que no eran capaces de hacerlo. No creemos en obligar a otras personas a liderar, sino en animarlas; pero a veces ha sido difícil convencerlas de tomar la iniciativa y ofrecerse voluntariamente para asumir el liderazgo.
Debemos cuestionar nuestra definición preconcebida de liderazgo. Solemos imaginar que un líder es alguien que gestiona a los demás, toma todas las decisiones y tiene toda la autoridad, pero también carga con toda la responsabilidad. Debemos revisar esa definición. En el contexto de un círculo, no hay una única líder. Todas tienen la oportunidad de liderar, dentro de un entorno de confianza. Además, hay muchas formas de liderar, por ejemplo, apoyar a otra persona, escuchar y dar consejos.
En Lean In Beijing creemos que la líder moderna es quien guía a los demás poniéndose a su servicio.
Aprender haciendo
En Lean In Beijing creemos en aprender haciendo y en practicar el liderazgo mediante la acción. No creemos que se adquieran confianza y aptitudes de liderazgo haciendo un curso o leyendo un libro, sino asumiendo la iniciativa de organizar un evento o poner en marcha un proyecto. Lean In Beijing lanzó en octubre de 2013 su plataforma interuniversitaria, Lean In College, que ahora cuenta con 20 capítulos universitarios en toda China. Lean In College ha trabajado con muchas universitarias en China y las ha animado a formar círculos o capítulos en sus campus. Hemos visto cómo algunas de estas universitarias, inicialmente tímidas e inseguras, se transforman en líderes al cabo de unos meses, con la confianza necesaria para hablar ante una gran multitud en el campus u organizar allí eventos de gran escala en beneficio de sus compañeras, yendo mucho más allá de lo que podríamos haber imaginado.
Nuestro consejo para las mujeres en China: no tienen nada que perder por intentarlo y actuar. Entonces, ¿por qué no empezar hoy?
El poder de estar «juntas»
La idea del círculo Lean In era aprovechar el poder de las mujeres reunidas e inspirar a cada una a alcanzar sus metas y aspiraciones. Lean In Beijing comenzó como un círculo de mujeres y, un año después de su creación, todas las integrantes de ese círculo habían dejado sus empleos, ya fuera para cambiar de sector o de país, asumir puestos de liderazgo de mayor responsabilidad o solicitar plaza en escuelas de negocios. En algunas de nuestras reuniones de círculo, hablamos de temas como cambiar de sector, negociar y gestionar el tiempo; a menudo, los consejos y la experiencia de una persona ayudaban mucho a otra a resolver un problema concreto o le aportaban ideas que nunca se le habían ocurrido. Todas tenían algo que aportar.
En Lean In Beijing sentimos con tanta fuerza la necesidad de crear comunidades para mujeres en toda China porque esto les permite conectarse con otras que enfrentan desafíos y problemas similares y apoyarse mutuamente. Así se reduce el aislamiento que muchas mujeres sienten en sus comunidades habituales y, como hemos comprendido, formar parte de un grupo o una comunidad solidarios es una forma eficaz de ayudarlas a superar las barreras internas que mencionamos antes.
Actualmente hay más de 10 centros urbanos Lean In en China. Sin embargo, hemos observado que los pequeños círculos profesionales no suelen formarse de manera espontánea. En cambio, las mujeres tienden a reunirse en torno a un círculo cohesionado y exitoso, y a formar una comunidad informal alrededor de él, como un capítulo comunitario. Esto ha ocurrido en Beijing, Shanghai, Guangzhou, Shenzhen y muchos otros centros urbanos que se han formado en China. Luego, estos centros se relacionan con su comunidad local compartiendo contenido en línea mediante redes sociales (por ejemplo, con un canal oficial en la popular aplicación de redes sociales Wechat) y organizando actividades y eventos presenciales con regularidad, abiertos al público, en vez de ser círculos dirigidos únicamente a sus integrantes.
Alianzas estratégicas
Lean In Beijing también cree en colaborar con otros centros de China y con otros socios estratégicos para alcanzar objetivos comunes y maximizar el alcance y el impacto. En enero de 2015, lanzamos, en colaboración con World Academy for the Future of Women, un instituto educativo acreditado por la ONU con sede en Zhengzhou, Henan, un programa de mentoría a largo plazo para mujeres de entornos menos favorecidos.
También nos asociamos con ONU Mujeres en abril de 2015 para lanzar la campaña HeforShe en toda China a través de nuestras diversas plataformas profesionales y universitarias en redes sociales. En Lean In Beijing creemos que la colaboración genera sinergias. Juntas somos mejores y más fuertes.
El papel de la mentoría
Muchas de nosotras en Lean In Beijing nos hemos beneficiado de la mentoría en el trabajo. A menudo, una mentora puede ver en ti un potencial que tú misma no ves. Gracias a nuestro trabajo con Lean In College, comprendimos que las universitarias necesitaban mucho recibir consejos prácticos sobre el mundo laboral de profesionales con experiencia. Dado que en China no existe una cultura formal de mentoría, quisimos comprobar si los eventos de mentoría funcionarían en la práctica. En 2014 organizamos tres eventos de mentoría, que ofrecieron a las profesionales una plataforma para compartir sus experiencias y a las universitarias la oportunidad de hacer preguntas y hablar sobre distintos temas.
También decidimos centrar nuestros eventos en sectores en los que las mujeres estaban infrarrepresentadas. En diciembre de 2014, organizamos nuestro primer evento de mentoría específico de un sector para animar a las mujeres a incorporarse al sector tecnológico, en colaboración con dos destacadas empresas tecnológicas chinas.
Creemos que también debería revisarse la definición de mentoría: a menudo hemos comprobado que algunos de los consejos y apoyos más útiles provienen de nuestras compañeras o de otras personas quizá un poco mayores que nosotras, y no necesariamente de profesionales en la cima de sus sectores. La idea tradicional de una mentora es la de alguien que te apoya y te guía a lo largo de toda tu carrera. Sin embargo, a nuestro juicio, una mentora es alguien que ofrece consejos y apoyo (incluso de manera puntual o sobre un asunto concreto) y de quien podemos aprender. En Lean In Beijing animamos a las mujeres a buscar «mentoras» entre quienes las rodean y a no tener miedo de pedir consejo y apoyo a sus compañeras o a otras personas que quizá solo estén de paso por sus vidas. Si no preguntas, nunca lo conseguirás.
La inclusión de los hombres
Nuestro evento de mentoría para mujeres en el sector tecnológico, celebrado en diciembre de 2014, también fue el primero en el que invitamos a mentores varones del sector tecnológico, que se mostraron sumamente entusiasmados. Creemos que las mujeres pueden aprender sobre el éxito y el liderazgo en el trabajo tanto de hombres como de mujeres. Las participantes nos dijeron que la perspectiva masculina les había resultado muy valiosa y había enriquecido su experiencia.
De cara al futuro, en Lean In Beijing esperamos incluir más perspectivas y participación masculinas en nuestros eventos y en el diálogo sobre las mujeres en China. Creemos que esto será un componente crucial para ayudar a las mujeres a triunfar en el trabajo y también en el ámbito personal.
Irónicamente, en muchos sentidos sentimos que en Lean In Beijing hemos sido quienes más se han beneficiado. Queríamos compartir esta constatación: a veces, al empoderar a otras personas, realmente te empoderas a ti misma.
Este artículo se adaptó de un discurso pronunciado por Lean In Beijing en General Electric en marzo de 2015, con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Autora: Virginia Tan, abogada de Ashurst LLP y Global Shaper en Beijing Hub.
Imagen: Una mujer camina bajo cerezos en flor en Jing An Park, en el centro de Shanghai, el 21 de marzo de 2012. REUTERS/Carlos Barria
