El comercio electrónico puede ser una gran oportunidad para que las mujeres de los países en desarrollo mejoren su independencia económica.
Sin embargo, las mujeres se enfrentan a diversos desafíos para acceder al comercio electrónico y utilizarlo.
Entre estos desafíos figuran la falta de acceso a internet y de competencias digitales, la falta de acceso a financiación, la discriminación y las normas sociales.
Los gobiernos y las empresas deben actuar para abordar estos desafíos y hacer que el comercio electrónico sea más inclusivo para las mujeres.
Para que el comercio electrónico impulse en mayor medida la prosperidad compartida, el mundo debe abordar con urgencia los desafíos que afrontan las propietarias de pequeñas empresas en los países en desarrollo.
Ese fue el mensaje de los expertos en una reunión celebrada durante el Foro de Comercio de la ONU 2023 el 9 de mayo, donde la UNCTAD presentó un nuevo examen de políticas sobre el comercio electrónico desde una perspectiva de género.
El examen de políticas analiza las oportunidades que tienen las mujeres —en particular, las que viven en países en desarrollo— para aprovechar el comercio digital en favor de su empoderamiento económico, así como los desafíos que afrontan.
El informe advierte que el paso a la digitalización, si no se gestiona estratégicamente, puede reforzar las desigualdades preexistentes en materia de desarrollo y las desigualdades socioeconómicas. Insta a adoptar medidas de política más contundentes para crear condiciones propicias para todas las personas.
«Superar las disparidades existentes entre el Norte y el Sur y abordar las desigualdades de género en la sociedad y la economía es fundamental para que el comercio electrónico contribuya al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible», afirmó Simonetta Zarrilli, jefa del programa de comercio, género y desarrollo de la UNCTAD.
Las disparidades de género en cadena entrañan riesgo de exclusión
El informe llama la atención sobre la creciente brecha digital de género, un importante obstáculo para un comercio electrónico inclusivo.
Mientras que los países desarrollados casi han cerrado las brechas entre hombres y mujeres en el acceso a internet, en los países menos adelantados (PMA) persiste una brecha mucho mayor, del 13 %: en 2022, el 43 % de los hombres y el 30 % de las mujeres utilizaron internet.

Además, las mujeres empresarias de los PMA, incluidas las propietarias de negocios electrónicos, suelen carecer de acceso al crédito y a otros recursos productivos. También tienen conocimientos básicos de alfabetización digital limitados, un requisito para participar en la economía digital.
Estos obstáculos pueden confinar a más mujeres comerciantes electrónicas a actividades de gran volumen, pero con poco valor añadido, y limitar sus posibilidades de aprovechar el comercio electrónico para hacer crecer y diversificar sus empresas.
El informe también señala el predominio de las principales plataformas digitales y el costo y los requisitos para acceder a ellas, lo que plantea interrogantes sobre cuánto pueden beneficiarse de ellas las empresas más pequeñas o qué capacidad tienen para negociar con ellas.
«Estas disparidades tienen efectos de género en cadena y actúan como barreras a la productividad y como motores de la exclusión», afirmó Anita Gurumurthy, directora ejecutiva de IT for Change, una organización sin fines de lucro con sede en la India que se centra en el género, la educación y la justicia digital.
«Las empresas de mujeres necesitan condiciones equitativas, y debemos lograr que la economía de plataformas funcione para todos», añadió la Sra. Gurumurthy.
Las mujeres necesitan más apoyo en materia de políticas
Con el auge del comercio electrónico transfronterizo, los expertos instan a los países a reforzar la incorporación de consideraciones de género en la formulación de políticas y las negociaciones sobre comercio electrónico, siguiendo el enfoque adoptado en la histórica Declaración de Buenos Aires sobre Comercio y Empoderamiento Económico de las Mujeres.
«Es crucial identificar, mediante microdatos, los obstáculos específicos que afrontan las empresas propiedad de mujeres y dirigidas por ellas, y diseñar políticas basadas en datos empíricos que les permitan aprovechar las enormes posibilidades que ofrecen las tecnologías digitales», afirmó Christian Volpe Martincus, economista principal del sector de integración y comercio del Banco Interamericano de Desarrollo.
Qué está haciendo la UNCTAD para ayudar
La UNCTAD, en colaboración con sus asociados, lleva mucho tiempo pidiendo que se libere el potencial de las mujeres en la economía digital.
Apoya a los países para que aumenten su capacidad de producir datos sobre comercio electrónico desglosados por género, algo clave para diseñar políticas que beneficien a las mujeres.
Este trabajo incorpora las deliberaciones del grupo de trabajo intergubernamental sobre la medición del comercio electrónico y la economía digital, así como un programa conjunto sobre estadísticas de comercio y género.
La iniciativa eTrade for Women dirigida por la UNCTAD empodera a la próxima generación de mujeres emprendedoras digitales en los países en desarrollo.
La iniciativa también amplifica las voces de las mujeres líderes del comercio electrónico en los círculos de formulación de políticas a nivel local, regional y mundial.
