En todo el mundo, los empleadores realizan búsquedas de personal con un género específico en mente. Quizá un director ejecutivo quiera una secretaria. Quizá una empresa quiera una directora ejecutiva. Esa es la realidad.
Hay razones evidentes por las que esto es algo negativo: puede estereotipar a un género y limitar las oportunidades del otro. Sin embargo, este obstáculo puede convertirse en una oportunidad, especialmente en un país como Arabia Saudita, donde la segregación de género ha sido tradicionalmente extrema.
Hace dos años puse en marcha una empresa social, Glowork, para ayudar a las mujeres saudíes a encontrar empleo y a los empleadores saudíes a contratar mujeres. No es una tarea fácil. Las leyes establecen que las mujeres y los hombres no pueden compartir el mismo espacio de trabajo: las mujeres deben estar en una oficina separada, con una entrada independiente y un guardia de seguridad en el exterior. Por tanto, si eres una pyme (el motor de la creación de empleo), imagina el desincentivo que supone contratar a tu primera trabajadora.
Afortunadamente, las cosas están cambiando. Poco después de lanzar Glowork, el Reino de Arabia Saudita introdujo una nueva prestación mensual para los buscadores de empleo con el fin de animar a hombres y mujeres a encontrar trabajo. Por primera vez, disponíamos de una imagen precisa del desempleo saudí.
Lo que mostró fue sorprendente. De los 1,6 millones de personas que solicitaron la prestación, 1,2 millones eran mujeres, y el 40 % de ellas tenía títulos de posgrado. Aquí hay una gran reserva de talento de mujeres muy cualificadas que desean trabajar, pero no encuentran empleadores que las contraten.
El Ministerio de Trabajo empezó a estudiar cómo podía incorporar a más mujeres al empleo, con el asesoramiento de un comité directivo. Dadas las barreras culturales arraigadas, el progreso debe ser gradual. Aunque se mantiene el requisito de lugares de trabajo segregados por sexo, por ejemplo, los empleadores cuentan ahora con orientaciones útiles para habilitar oficinas para mujeres. Existe una legislación que obliga a la igualdad salarial por trabajo igual.
Las nuevas cuotas de empleo femenino en el sector minorista han creado unos 50.000 empleos en un año. Al principio, esto generó una enorme oposición. La primera vez que Glowork ayudó a un supermercado a contratar cajeras, fueron despedidas en una semana tras una reacción social negativa.
Sin embargo, la opinión pública ha cambiado con notable rapidez. Con el respaldo del Ministerio de Trabajo, todos los supermercados del Reino cuentan ahora con una «sección familiar» especial donde trabajan las cajeras. Esto ofrece esperanza de que la misma aceptación pueda darse en otros sectores.
He comprobado que, en general, los empleadores saudíes no tienen ninguna objeción de principio a contratar mujeres; simplemente no saben cómo encontrarlas. En respuesta a una directiva gubernamental que exige contratar a más mujeres saudíes, el propietario de una tienda de muebles me pidió asesoramiento para incorporar mujeres a su empresa. Glowork buscó en la base de datos de 1,2 millones de currículos de mujeres que había reunido el Gobierno. El empleador se quedó asombrado cuando le presentamos candidatas que habían estudiado diseño de interiores en París.
También hemos ayudado a los empleadores a contratar a mujeres saudíes trabajando con una empresa de TI para impulsar una solución de teletrabajo, que evita el requisito de disponer de espacio de oficina segregado. Esto ha ayudado especialmente a las pymes a contratar mujeres, y a mujeres rurales o con discapacidad a encontrar trabajo.
Y estamos trabajando para conectar las instituciones de educación superior con las empresas, mediante prácticas y ferias de empleo. Hasta ahora, apenas se ha animado a las estudiantes a pensar en cómo su elección de estudios podría vincularse con oportunidades profesionales.
Estos son solo los primeros pasos. Con tiempo y paciencia, se puede lograr mucho más. Arabia Saudita puede liderar el camino en la región.
Khalid Alkhudair es consejero delegado y fundador de Glowork. También es Global Shaper del Foro Económico Mundial.
Imagen: Una farmacéutica saudí dispensa medicamentos en el Centro Médico Internacional de Yeda, el 4 de junio de 2007. REUTERS/Susan Baaghil
