¿Cómo podemos aumentar la participación de las mujeres en el comercio internacional?

¿Cómo podemos aumentar la participación de las mujeres en el comercio internacional?
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Las mujeres —como empresarias, cabezas de familia y consumidoras, entre otros roles— son fundamentales para erradicar la pobreza e impulsar la prosperidad mundial. Son clave para el éxito del comercio internacional.

Sin embargo, los obstáculos específicos de género para trabajar, comerciar y obtener los beneficios del comercio son complejos. También adoptan formas sorprendentes: familiares, políticas gubernamentales y redes sociales, por mencionar algunas. Cada vez más, junto con otras instituciones internacionales, en el World Bank Group abordamos esa complejidad. Sabemos que, si nuestra asistencia a los países en desarrollo mejora únicamente la vida de los hombres, hemos fracasado.

Consideremos el papel de las mujeres en las cadenas globales de valor, procesos de producción que atraviesan varias fronteras y aprovechan las eficiencias del comercio moderno. En un informe que examinó varios estudios de caso, descubrimos que las mujeres del sector hortícola de Honduras trabajaban, pero rara vez eran propietarias de tierras. Aunque las mujeres podían trabajar en centros de atención telefónica en Egipto, rara vez ocupaban puestos directivos. Las mujeres de la industria turística de Kenia podían limpiar habitaciones de hotel, pero casi nunca desempeñaban el trabajo más lucrativo de guía de safari. Las soluciones de política pública, como ampliar el acceso de las mujeres a la capacitación y a organizaciones de contactos profesionales, podrían ayudar.

Hay que superar obstáculos formidables para garantizar que las mujeres tengan acceso a la movilidad y el progreso económicos. En África, las mujeres sufren acoso y reciben solicitudes de sobornos en los pasos fronterizos de manera desproporcionada. Sin embargo, también son clave para ampliar el comercio en Áfricacomo agricultoras, comerciantes transfronterizas y empresarias. Hace poco pusimos en marcha un enfoque innovador para contribuir a mejorar el trato que reciben los pequeños comerciantes en África Oriental y África Meridional, la mayoría de los cuales son mujeres. Este proyecto consiste en que comerciantes y funcionarios fronterizos firmen un documento que establece reglas básicas para un entorno respetuoso.

En la República Democrática Popular Lao examinamos cómo las restricciones de género afectaban al comercio, incluido el empleo en la producción de bienes comerciados. Descubrimos que el país tenía un potencial de exportación sin explotar en la agricultura, el turismo y la fabricación de prendas de vestir. En estos sectores, las mujeres representan una gran proporción de la mano de obra y están expuestas a los riesgos asociados, pero no siempre acceden a todos los beneficios que puede aportar el comercio internacional. En respuesta, ayudamos a mejorar las condiciones laborales en fábricas de prendas de vestir, donde las mejoras verificadas por terceros pueden ayudar a la industria a llegar a compradores de alta gama. También concedemos subvenciones a empresarias. Aunque este trabajo está en sus primeras etapas, hemos comenzado a ver pequeños indicios de éxito. Por ejemplo, una de las empresas de confección con las que trabajamos ha mejorado su productividad y sus sistemas de recursos humanos, y ha creado 600 nuevos puestos de trabajo.

Reconocer que las mujeres afrontan desafíos específicos es importante para aumentar su participación en el comercio.

Las soluciones a estos problemas deben ir más allá de la asistencia tradicional. Se necesita recopilar más datos, por ejemplo, sobre el empleo informal, donde se concentra la mayoría de las mujeres. También hacen falta cambios legales, como eliminar los obstáculos que impiden a las mujeres trabajar o tener un negocio; estos factores se siguen en un proyecto en curso titulado «Women, Business and the Law». Se necesitan enfoques que influyan en el comportamiento y aprovechen la tecnología, como programas que fomenten el uso de teléfonos móviles para denunciar abusos en los pasos fronterizos. En el World Bank Group seguimos trabajando en soluciones creativas y pragmáticas. Creemos que todas las personas deberían tener la oportunidad de beneficiarse del crecimiento económico y maximizar sus contribuciones. Vemos lo importante que es brindar esa oportunidad a las mujeres de todo el mundo.

Esta publicación apareció originalmente en The World Bank The Trade Post Blog.

La publicación no implica que el World Economic Forum respalde las opiniones expresadas.

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Autora: Anabel Gonzalez es directora sénior de la Práctica Global de Comercio y Competitividad del World Bank Group. Caren Grown es una experta de reconocimiento internacional en cuestiones de género en el desarrollo.

Imagen: Una empresaria aparece en silueta mientras camina bajo el Arco de la Défense, en el distrito financiero al oeste de París. REUTERS/Christian Hartmann

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