El número de personas que viven con menos de 1,90 dólares al día ha caído a un mínimo histórico de unos 655 millones —o el 9 % de la población mundial—, pero es poco probable que se alcance el objetivo mundial de erradicar la pobreza extrema para 2030, dijo el miércoles el Banco Mundial.
Sin cambios significativos en las políticas, unos 480 millones de personas —cerca del 6 % de la población mundial— seguirán viviendo en la pobreza extrema en 2030, la mayoría en países africanos pobres que se están quedando atrás, indicó en un documento de previsiones.
«La tasa mundial de pobreza es ahora más baja que nunca en la historia registrada», dijo Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial.
«Pero, si vamos a erradicar la pobreza para 2030, necesitamos mucha más inversión, sobre todo en la formación de capital humano, para promover el crecimiento inclusivo necesario para llegar a quienes siguen siendo pobres».
Erradicar la pobreza extrema para 2030 es uno de los objetivos clave entre los 17 ambiciosos Objetivos de Desarrollo Sostenible acordados en las Naciones Unidas (ONU) en 2015.
Pero al menos el 10 % de la población del África subsahariana seguirá viviendo en la pobreza extrema en 2030 «en todos los escenarios salvo los más optimistas», dijo el banco.
El mundo no está proporcionando suficiente ayuda —muchos países no alcanzan el objetivo de la ONU de destinar el 0,7 % de su producción económica a la ayuda— ni la dirigen hacia quienes más la necesitan, afirmó la semana pasada el centro de estudios Overseas Development Institute, con sede en Londres.
«Los países de ingreso mediano reciben diez veces más ayuda que los países de ingreso bajo, y esa claramente no es una forma sensata de distribuirla», dijo a la Thomson Reuters Foundation Marcus Manuel, autor del informe. «Tenemos que invertir esa tendencia».
Selim Jahan, director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano de la ONU —que publica un informe anual sobre indicadores clave como la salud, la educación y los ingresos—, discrepó del análisis del ODI, aunque coincidió en que se necesitaban más financiación y medidas.
«Se han logrado avances considerables en la reducción de la pobreza extrema», dijo.
