La brecha digital mundial seguirá ampliándose con la llegada de la IA, a menos que existan iniciativas específicas para abordarla.
El programa Girls Code de Mongolia empodera a niñas de comunidades nómadas y desatendidas con competencias de programación.
La iniciativa más amplia AI Academy Asia busca aprovechar el potencial de esta tecnología para reducir la desigualdad en los mercados emergentes.
Vivimos en un mundo que lucha con múltiples desigualdades, entre ellas las de género, educación e ingresos. Y luego está la tecnología: 2,6 mil millones de personas carecen de acceso a internet, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Además, el mundo se enfrenta pronto a una brecha con la IA. Con los nuevos avances tecnológicos, esta brecha de desigualdad seguirá creciendo si no actuamos ahora.
La UNESCO informa de que solo el 35 % de los graduados en STEM son mujeres, una cifra que se ha estancado en la última década; esta brecha es aún más pronunciada en las comunidades rurales y desfavorecidas. El programa Girls Code de Mongolia se fundó con la misión de dotar a las jóvenes de las competencias de programación necesarias para prosperar en un mundo cada vez más digital. Al centrarnos en la inclusión, pretendemos garantizar que nadie quede atrás en el futuro digitalizado y utilizar la tecnología para resolver problemas de desigualdad.
Girls Code ofrece campamentos intensivos de tres meses durante las vacaciones escolares de verano. El programa se dirige específicamente a niñas de comunidades nómadas y desfavorecidas que no tienen acceso a internet ni a recursos educativos.
Más de 110 niñas de entre 14 y 18 años de todo Mongolia se han graduado. Algunas participantes, que al principio no sabían utilizar un ordenador portátil, estudian ahora en universidades de la Ivy League con becas, mientras que otras utilizan sus competencias de programación para trabajar como programadoras a tiempo parcial y financiar sus estudios y a su familia con sus ingresos. Este éxito no es solo anecdótico, sino que refleja el poderoso efecto multiplicador de las intervenciones específicas.
Entre los principales impactos figuran:
El 90 % de los participantes elige una especialización STEM tras completar el programa.
Mejora del dominio del inglés y de las competencias comunicativas.
Mayor participación social y construcción de comunidad en regiones aisladas.
Los graduados participan activamente en concursos nacionales de programación, obteniendo premios y becas para estudiar en el extranjero.
La historia de Enkhmend Davaajav, una joven de 15 años de Ulaanbaatar con discapacidad auditiva, muestra el poder de la inclusión en la práctica. Gracias a Girls Code, Enkhmend no solo aprendió a programar, sino que también encontró una comunidad en la que se celebra la inclusión. Con la ayuda de su compañera Doljinsuren Ulziibayar, que había aprendido previamente lengua de signos a través de la iniciativa Parlamento Juvenil de UNICEF, Enkhmend pudo participar plenamente con el resto de participantes.
Su colaboración encarna lo que representa Girls Code: tender puentes entre las brechas de género, geografía y capacidad. Juntas, estas jóvenes no solo aprenden a programar, sino que están reimaginando cómo podría ser una industria tecnológica más inclusiva.
La IA para todos
Al trabajar en Girls Code, la ONG Nomadic Girls Association in the Digital Age también recibió numerosas solicitudes de padres con hijos varones e incluso de pastores que querían comprender mejor la tecnología. En países como Mongolia, que carecen de programas de mejora de competencias y de reconversión profesional, existe una demanda evidente en todos los ámbitos. Así, con el objetivo de democratizar el acceso a la IA y ofrecer formación en programación a estudiantes de todas las edades y a grupos infrarrepresentados distintos de las niñas, pusimos en marcha la plataforma AI Academy Asia.
Con AI Academy Asia, cuyo lema es «La IA para todos», pretendemos cerrar la brecha de competencias en IA y programación, que es fundamental para el futuro del trabajo. Una de las principales barreras para la adopción de la IA, identificada en el Índice Global de Adopción de la IA 2024 de IBM es la escasez de profesionales cualificados, ya que el 33 % de las empresas señala la falta de competencias y experiencia en IA como uno de sus principales retos. Se prevé que el mercado mundial de la IA crezca de 184 000 millones de dólares en 2024 a 826 000 millones de dólares en 2030, aunque millones de empleos que requieren competencias en IA siguen sin cubrirse.
Gracias a contenidos accesibles y adaptados a dispositivos móviles, que pueden descargarse para su uso sin conexión, AI Academy Asia garantiza que incluso los estudiantes de regiones con acceso limitado a internet puedan beneficiarse.
Nivelar el terreno de juego digital
El impacto futuro de la IA en el mercado laboral es innegable. Por ejemplo, para 2030, las actividades que representan hasta el 30 % de las horas trabajadas actualmente en la economía de EE. UU. podrían automatizarse, una tendencia acelerada por la IA generativa.
Pero en los mercados emergentes, donde la exposición a la IA es menor, existe una oportunidad de aprovechar esta tecnología para impulsar el crecimiento económico y reducir las desigualdades. Mejorar las competencias de la próxima generación de trabajadores en IA y programación, garantizando que estén preparados para una economía digital, es especialmente importante para las comunidades nómadas, rurales y desfavorecidas.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial en materia de diversidad, equidad e inclusión?
El Centre for New Economy and Society conecta a líderes para comprender cómo el cambio económico y tecnológico está remodelando el empleo, las competencias y las oportunidades.
Mediante la información compartida y la colaboración, el Centro permite a los socios explorar modelos económicos inclusivos que apoyen a las personas y a las sociedades durante la transición.
A medida que avanzamos hacia un futuro en el que la IA y las competencias digitales son indispensables, debemos detenernos un momento a observar a nuestro alrededor e imaginar hasta qué punto crecerán la desigualdad y los problemas sociales conexos sin iniciativas para reducir la brecha digital y la brecha de la IA. Pero con la acción colectiva, podemos empoderar a las comunidades desatendidas y dotar a la próxima generación de las competencias que necesita para triunfar en la era digital. Al invertir estratégicamente en educación en IA, podemos potenciar el crecimiento económico, mejorar los servicios públicos y garantizar que nadie quede atrás en la revolución digital.
