Por fin ha llegado el momento de dejar atrás para siempre el viejo estereotipo de los médicos varones y las enfermeras mujeres. Según nuevos datos publicados esta semana por la Asociación de Facultades de Medicina de Estados Unidos, las estudiantes superan en número a los estudiantes varones en la promoción que ingresa este año en las facultades de medicina estadounidenses, por primera vez en la historia; y las tendencias generales de matriculación sugieren que, en un futuro próximo, podría haber más mujeres que hombres en el ámbito de la medicina.
Según los datos, las mujeres que ingresaron (o se matricularon) representaron el 50,7 % de las 21.338 personas que empezaron este año sus estudios de medicina. El número de mujeres que ingresaron aumentó un 3,2 % este año, mientras que el de hombres disminuyó un 0,3 %; además, desde 2015, el primer grupo ha aumentado un 4 %, mientras que el segundo ha disminuido un 6,7 %.
Estas cifras interanuales son significativas: indican que no se trata de una anomalía aislada y que es probable que la tendencia continúe en un futuro próximo. Entonces, ¿qué hay detrás de este cambio?
«La promoción que ingresa este año demuestra que la medicina es una carrera cada vez más atractiva para las mujeres y que las facultades de medicina están creando un entorno inclusivo», afirmó Darrell Kirch, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Facultades de Medicina de Estados Unidos, en un comunicado de prensa.
Los esfuerzos de las facultades de medicina por fomentar una mayor diversidad podrían ser un factor contribuyente. El aumento del número de mujeres que estudian medicina también podría deberse a un movimiento educativo más amplio, tanto en los estudios universitarios como desde la etapa de infantil hasta el final de la secundaria, para promover una mayor igualdad de género en los campos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). En el pasado, estos campos han atraído principalmente a estudiantes varones debido a los estereotipos culturales, el predominio de profesores y referentes masculinos y, posiblemente, a la naturaleza de las propias materias, así como a la cuestión de si hombres y mujeres tienen distintas aptitudes cognitivas, un tema que sigue siendo objeto de debate.
En general, las facultades de medicina de Estados Unidos registraron un descenso del 2,6 % en las solicitudes con respecto a 2016. Esa tendencia a la baja también se está observando en otros países; posiblemente se deba a que, en general, las carreras médicas se consideran menos lucrativas o satisfactorias que otras profesiones relacionadas con STEM. No son buenas noticias ante la inminente escasez mundial de médicos.
