El metaverso podría aportar beneficios que cambiarían la vida de las personas con discapacidad y las personas mayores, además de impulsar soluciones para mejorar la accesibilidad y la inclusión.
La Universidad de Cambridge y la Universidad Brunel de Londres han investigado esta cuestión con Meta y el Real Instituto Nacional de Personas Ciegas del Reino Unido.
Han identificado cinco formas clave en que el metaverso podría impulsar avances en la «movilidad virtual», desde la vida social y la educación hasta el trabajo y el entretenimiento.
La invención de la World Wide Web en 1989 acabó dando lugar a herramientas que cambiaron la vida de todas las personas que pueden acceder a ella. Algunas de estas herramientas, como la banca, las compras y la comunicación en línea, han mejorado enormemente la accesibilidad de la vida cotidiana para las personas con discapacidad y las personas mayores.
El concepto de movilidad virtual se ha utilizado durante mucho tiempo para describir cómo internet puede ofrecer una alternativa accesible a actividades que suelen requerir movilidad física. La movilidad virtual cobró pleno impulso durante la pandemia, cuando el trabajo, el entretenimiento y las relaciones sociales pasaron eficazmente al ámbito en línea. El metaverso —la siguiente fase de internet, impulsada por la realidad virtual y aumentada (RV y RA)— tiene el potencial de llevar las cosas aún más lejos.
En colaboración con Meta, el Real Instituto Nacional de Personas Ciegas y otros socios centrados en el diseño inclusivo, nuestro equipo de investigadores estudiará el potencial del metaverso para aportar beneficios que cambien la vida de las personas con discapacidad y las personas mayores, además de desarrollar soluciones para mejorar su accesibilidad e inclusión en nuestro nuevo proyecto Hacia una realidad virtual social equitativa. Estos son cinco ámbitos en los que el metaverso podría llevar la movilidad virtual al siguiente nivel.
1. Vida social
Los beneficios de las redes sociales convencionales para las personas con discapacidad están ampliamente reconocidos desde hace tiempo. Si se diseñan bien, los espacios sociales del metaverso ampliarán estos beneficios mediante la realidad virtual social, que imita la interacción presencial y permite que las personas interactúen libremente, sin los obstáculos que existen en el mundo físico.
Es importante que los usuarios de plataformas del metaverso como Horizon Worlds de Meta puedan representarse mediante avatares virtuales. Las investigaciones sugieren que los avatares virtuales permiten a algunas personas con discapacidad reflejar aspectos de su discapacidad como parte central de su identidad.
Otras personas pueden representarse mediante avatares totalmente imaginarios. El metaverso brinda a los usuarios libertad y creatividad para decidir cómo quieren que los vean y elimina los prejuicios que las personas con discapacidad y las personas mayores podrían afrontar al interactuar con otras en persona.
2. Educación
El metaverso podría mejorar la variedad y la calidad de las modalidades de enseñanza disponibles para los usuarios con discapacidad, así como las oportunidades de aprendizaje en etapas avanzadas de la vida. Las tecnologías inmersivas permitirían impartir la educación superior de forma atractiva, sin necesidad de asistir en persona.
Esta modalidad eliminaría algunos de los factores que impiden a muchas personas acceder a una educación de calidad, como tener que mudarse o desplazarse hasta un campus. También hay numerosas oportunidades para utilizar el metaverso en la orientación, el desarrollo personal y la capacitación.
3. Trabajo
La pandemia ha demostrado lo rápido que podemos adaptarnos a nuevas formas de trabajar. Muchas personas esperan trabajar en el metaverso de una manera u otra. Una encuesta reciente de Microsoft reveló que solo el 16 % de los 31.102 participantes, de distintas generaciones, no se imaginaba realizando al menos algunas de sus tareas laborales como «metatrabajo» en un futuro próximo.
El metaverso puede dar acceso a tipos de trabajo que, debido a una discapacidad o a la edad, podrían resultar difíciles de realizar en el mundo físico. Cada vez hay más diseñadores que se preparan para crear los interiores virtuales que existirán únicamente dentro del metaverso. Otros ámbitos con interesantes perspectivas laborales en el metaverso son la moda digital, los bienes raíces y, por supuesto, la construcción del propio metaverso.
4. Entretenimiento y ocio
La pandemia llevó la música al mundo digital de nuevas formas, con artistas como Travis Scott y Ariana Grande actuando en espacios virtuales.
Los conciertos en el metaverso son solo una opción de entretenimiento: ya se celebran proyecciones en cines virtuales, representaciones teatrales y exposiciones de museos y galerías. El turismo es otro ámbito en el que el metaverso puede ofrecer oportunidades para viajar por entornos digitales. Los turistas también podrían explorar lugares físicos remotos desde la comodidad de su hogar, con unas gafas de realidad virtual, lo que haría que viajar fuera más accesible y asequible.
5. Atención sanitaria y bienestar
El metaverso también puede convertirse en una plataforma potente en el ámbito médico, útil en distintas especialidades. Por ejemplo, las simulaciones de realidad extendida (XR) pueden utilizarse en distintos tipos de formación médica, como la respuesta ante emergencias y la salud mental. La RV y la RA también pueden mejorar las imágenes médicas en radiología y contribuir al diagnóstico, la planificación de tratamientos y la investigación médica.
Otro ámbito de la medicina en el que el metaverso tiene potencial es la telemedicina. La RV puede facilitar las consultas a distancia, sobre todo cuando el personal médico no está disponible en la zona, como ocurre en muchas regiones rurales.
Cabe señalar que el metaverso no pretende sustituir la vida y las experiencias del mundo físico, sino ofrecer nuevas opciones. Sin embargo, para que su potencial se haga realidad, debe construirse de modo que sea accesible, inclusivo y equitativo para personas de todas las edades y capacidades.
Esto se aplica tanto a los aspectos funcionales (la facilidad de uso de la tecnología) como a los elementos sociales (la manera en que cada persona puede representarse en relación con su discapacidad y edad). También es probable que surjan otros desafíos relacionados con la privacidad, la seguridad, la protección, la comunicación y el comportamiento ético.


