Diversidad en tecnología: ¿y si la solución es tan sencilla?

Diversidad en tecnología: ¿y si la solución es tan sencilla?
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Ya lo has oído antes: en lo que respecta a la diversidad de género y étnica en el lugar de trabajo, las empresas tecnológicas tienen mucho camino por recorrer. De los gigantes tecnológicos que han publicado datos demográficos este año, ninguno ha alcanzado la paridad de género en su plantilla: Airbnb se acercó más, con un 47,5% de trabajadoras. Pero otras grandes empresas decepcionaron, desde Facebook (28,8% de mujeres) hasta Intel (23,8%). Cuanto más arriba se mira en la jerarquía, peores son estas cifras: solo el 27,5% de los líderes de LinkedIn son mujeres, lo que en realidad parece impresionante en comparación con empresas como Microsoft (12,5% de líderes mujeres).

Figura 1
figura 2

Las cifras son igual de malas en lo que respecta a la diversidad étnica, como muestra esta figura.

figura 3

Existe, por supuesto, un problema de cantera: los cursos de informática e ingeniería están dominados principalmente por hombres blancos. En Estados Unidos, el año pasado, las mujeres representaban solo el 18% de los graduados en este campo, y los estudiantes negros representaban el 4,1% y los hispanos el 7,7%.

Pero es más que eso. Por ejemplo, un estudio de la Computing Research Association muestra que las principales universidades forman graduados negros e hispanos en informática e ingeniería al doble de ritmo que las principales empresas tecnológicas los contratan. Y un informe de 2008 de la Harvard Business Review reveló que, de las mujeres que trabajan en tecnología, el 41% acabará abandonando el sector, frente a solo el 17% de los hombres.

¿Podrían nuestros sesgos inconscientes —nuestras creencias arraigadas de las que quizá no somos conscientes, pero que afectan de forma inconsciente a cómo tomamos decisiones— también estar desempeñando un papel? Eso es lo que piensa Google, que acaba de compartir una estrategia para eliminar dichos sesgos:

1. Eliminar los sesgos del lugar de trabajo

Sin siquiera darse cuenta, las empresas pueden enviar señales sutiles que hacen que las personas infrarrepresentadas sientan que no pertenecen al lugar. Por ejemplo, cuando Google abrió una nueva oficina hace dos años, decidió poner nombres de científicos célebres a todas las salas de reuniones. Había un pequeño problema: menos de 10 de las 65 salas llevaban nombre de científicas. Lo corrigieron rápidamente: hoy, la mitad de las salas llevan nombre de científicas. Detalles como este pueden parecer insignificantes, pero sí importan: «Los cambios pequeños e intencionados pueden marcar la diferencia en lo acogedor e inclusivo que es el espacio de trabajo para todos», señala Google.

2. Tomar decisiones en comité

Demasiados cocineros echan a perder el caldo, o eso dice el refrán. Pero, por muy laborioso que pueda resultar recurrir a comités para decisiones importantes, Google ha comprobado que compensa. Ahora utiliza este proceso para decidir a quién contratar y a quién promocionar: «Tomar decisiones en comité puede resultar difícil o incómodo a veces, pero la investigación demuestra que los equipos con opiniones divergentes pueden tomar decisiones mejores y menos sesgadas».

3. Revisa con atención tus descripciones de puesto

Antes incluso de organizar entrevistas, podrías estar descartando a candidatos potencialmente excelentes con una descripción de puesto mal planteada. El lenguaje con sesgo de género puede crear la impresión de lo que la informática Laura Lather denomina «una cultura de brogrammers», algo que disuade a algunos aspirantes. Google también ha comprobado que, a menos que piense con detenimiento sus requisitos de puesto, puede descartar sin querer a algunos candidatos cualificados. Cuando buscaba contratar a un director creativo global de marketing, exigió 12 años de experiencia en una agencia creativa de primer nivel. Pero solo el 3% de los directores creativos son mujeres. Tras ser recogido por el Huffington Post, Google corrigió el sesgo.

4. Forma a tus empleados

Una de las cosas más importantes que puedes hacer para reducir el sesgo inconsciente es asegurarte de que la gente sabe que existe: «La investigación demuestra que la conciencia del sesgo inconsciente puede revertir los resultados sesgados.» Hace dos años, Google lanzó un programa de formación para toda la empresa destinado a formar a personas de todos los niveles y a hacerles ver cómo estos sesgos y estereotipos podían estar influyendo en su toma de decisiones. La semana pasada, puso esas herramientas a disposición de todos, incluidos vídeos, guías de talleres y listas de verificación.

Google admite que está «en las primeras etapas de su camino para eliminar los sesgos» pero sostiene que puede marcar una gran diferencia y aumentar la diversidad en el sector tecnológico. «Hacer consciente lo inconsciente es fundamental para crear un entorno de trabajo acogedor e inclusivo para todos».

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Autora: Stéphanie Thomson es editora en el Foro Económico Mundial

Imagen: Empleados de Facebook trabajan en el estudio de diseño de la sede de la empresa en Menlo Park, California. REUTERS/Robert Galbraith

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