Muchos comentaristas se han referido a las últimas décadas como la «segunda era de la globalización» y han escrito extensamente sobre las consecuencias de estos cambios. Sin embargo, todavía no comprendemos a fondo las causas del aumento del comercio mundial. Un influyente trabajo de Baier y Bergstrand (2001) estudió los cambios en el volumen del comercio entre las décadas de 1950 y 1980 y concluyó que el crecimiento de los ingresos desempeñó un papel fundamental en su expansión. En una nueva investigación, ampliamos este trabajo con datos confidenciales del Censo de EE. UU. sobre las exportaciones de las empresas, para esclarecer por qué estas comenzaron a entrar en los mercados extranjeros con mayor frecuencia desde la década de 1980 (Lincoln y McCallum, 2018). Mediante estimaciones estructurales, mostramos que los costes de entrada en los mercados extranjeros se han mantenido estables a lo largo del tiempo. Después, aplicamos una metodología de descomposición tomada de la literatura sobre economía laboral y sostenemos que los avances en las telecomunicaciones, los acuerdos de libre comercio y el crecimiento de los mercados extranjeros fueron factores decisivos en la globalización de las empresas estadounidenses.
Nuestros resultados coinciden con las afirmaciones del debate público de que el mundo se está volviendo «más plano» (por ejemplo, Cairncross, 1997; Friedman, 2005), así como con los hallazgos de la literatura académica según los cuales internet facilita el intercambio internacional (por ejemplo, Freund y Weinhold, 2004). Si bien encontramos pruebas de que los acuerdos comerciales y los cambios estructurales en otros países desempeñaron un papel importante, también observamos un gran aumento de las exportaciones de empresas estadounidenses a países que no experimentaron ninguno de esos cambios, como Alemania y el Reino Unido. Esto contrasta con los influyentes resultados de Kehoe y Ruhl (2013).
Nuevos datos
Para hacernos una primera idea de por qué las empresas estadounidenses empezaron a vender en el extranjero en cantidades mucho mayores, documentamos una serie de nuevos datos sobre la experiencia de Estados Unidos. Aquí, como en gran parte del artículo, complementamos los análisis a nivel de planta basados en la Encuesta Anual de Fabricantes (ASM) con estimaciones a nivel de empresa que utilizan la Base de Datos Longitudinal de Transacciones Comerciales de Empresas (LFTTD), creada originalmente a partir de registros de la Oficina de Aduanas de EE. UU. por Bernard et al. (2009). Cada conjunto de datos tiene sus propias ventajas e inconvenientes. La ASM ofrece abundante información sobre las características de las plantas y datos de exportación desde 1987, pero no registra el país de origen de los ingresos obtenidos en el extranjero. La LFTTD comienza en 1992 y contiene menos información sobre las características de las empresas, pero aporta abundantes datos sobre los destinos donde estas venden sus productos.
La característica más llamativa de los datos de este periodo es la generalización de la entrada en mercados extranjeros. Observamos un aumento de las exportaciones a cada uno de los 50 principales destinos de exportación de EE. UU., así como en distintos sectores, regiones del país y categorías según el tamaño de las empresas y las plantas. Estos patrones se aprecian tanto al observar el porcentaje de empresas exportadoras como su número absoluto.
Al mismo tiempo, las exportaciones a algunos países aumentaron más que a otros. En la Figura 1 mostramos el porcentaje de empresas con 20 empleados o más que exportaron a cada país en 1993 y 2006. Aunque la participación aumentó en todos los mercados, México, China, India, Brasil y Corea del Sur registraron los mayores incrementos, respectivamente. Dado que se firmó el TLCAN y que China e India experimentaron un crecimiento económico espectacular durante el periodo de nuestra muestra, no sorprende que estos países desempeñaran un papel importante en la globalización de las empresas estadounidenses. En particular, observamos un fuerte aumento de las exportaciones a México justo después de la firma del TLCAN. El Reino Unido y Alemania también estuvieron entre los diez principales países que contribuyeron a estas tendencias.

Barreras de entrada
Se ha escrito mucho sobre los cambios en los costes variables del comercio a lo largo del tiempo, como las variaciones de los aranceles y los costes de transporte, pero no se ha analizado cómo han cambiado las barreras de entrada en los mercados extranjeros. Esto resulta algo sorprendente, ya que, en cualquier modelo de comercio con empresas heterogéneas como el de Melitz (2003), una de las explicaciones más naturales del aumento de la entrada en mercados extranjeros es que hayan disminuido los costes iniciales de acceso a esos mercados. De hecho, en una breve nota a pie de página, Melitz (2003) propone esta posibilidad para explicar por qué otros países también han registrado una entrada masiva en mercados extranjeros.
La dificultad de este análisis radica en que no se dispone fácilmente de datos directos sobre los costes de entrada. Para ver cómo han cambiado las barreras de entrada, ampliamos los trabajos de Roberts y Tybout (1997), Bernard y Jensen (2004) y Das et al. (2007), que a su vez se basaron en los estudios fundamentales de Baldwin y Krugman (1989) y Dixit (1989). Este enfoque revela pocos cambios en las barreras de entrada para el conjunto de las empresas manufactureras, en una amplia variedad de especificaciones tanto a nivel de planta como de empresa. A esto se añade un conjunto de estimaciones estructurales mediante cadenas de Markov de Montecarlo para tres sectores concretos, que arrojan conclusiones similares.
Descomposición de la participación en las exportaciones
Si la reducción de los costes de entrada, quizá la explicación más natural del aumento de la entrada en mercados extranjeros, no explica el drástico incremento de las exportaciones, ¿qué lo explica? Para responder a esta pregunta, combinamos elementos del modelo gravitacional de referencia del comercio internacional con la descomposición de Oaxaca-Blinder. Este método de descomposición se ha utilizado ampliamente para estudiar cuestiones como las razones del aumento de la participación de las mujeres en la fuerza laboral de EE. UU. y del descenso de la afiliación sindical en el país a lo largo del tiempo. Este enfoque nos ayuda a superar una serie de dificultades para identificar los factores en nuestras estimaciones. En particular, la descomposición garantiza que los cambios en la muestra posteriores al primer año no afecten a nuestros resultados econométricos.
Concluimos que, en ese orden, las mejoras en las telecomunicaciones, los acuerdos de libre comercio y el crecimiento económico en el extranjero fueron los principales motores de estas tendencias entre las empresas estadounidenses. Los cambios generales en los aranceles y en el tipo de cambio real, así como acontecimientos geopolíticos como la caída de la Unión Soviética, tuvieron un papel menor. Al analizar estos cambios en distintos tipos de empresas, por lo general observamos una clasificación similar de los efectos. Un resultado destacable es que, para las empresas más pequeñas, los acuerdos de libre comercio tuvieron mayor importancia, mientras que, para las más grandes, fueron más importantes los cambios en el tamaño de los mercados extranjeros. También llegamos a conclusiones similares al considerar la normalización de las relaciones comerciales con China en 2001 como un acuerdo de libre comercio.
Conclusión
Aunque se ha escrito mucho sobre las consecuencias de la globalización, apenas empezamos a comprender por qué se producen estas tendencias. Comprender mejor sus causas podría ayudar a mitigar los costes de estos cambios y, al mismo tiempo, aprovechar sus beneficios. También podría ayudar a entender cómo puede continuar la globalización. Nuestro trabajo se centra en la experiencia de Estados Unidos, que puede diferir de la de otros países. Por ejemplo, los acuerdos de libre comercio que firmó EE. UU. durante este periodo son, sin duda, propios de su experiencia. Sin embargo, tanto los datos mundiales de exportación por sector como los datos empresariales de Chile, Colombia, Costa Rica, India, México y Marruecos indican que estas tendencias no son exclusivas de EE. UU. Analizar más a fondo la experiencia de otros países contribuiría enormemente a comprender la globalización de las empresas, uno de los acontecimientos más importantes de nuestro tiempo.
