La COVID-19 y la recesión económica han agravado las tensiones comerciales, la desigualdad y la incertidumbre que marcaron 2019.
La economía del futuro depende de abordar la desigualdad y el medio ambiente.
La Agenda de Davos debatirá soluciones para hacer que la economía sea más equitativa, sostenible e inclusiva.
En mayo, los principales profesionales de riesgo del mundo señalaron la "prolongada recesión de la economía mundial" como el riesgo más temido de la COVID-19.
A esto le siguieron otros riesgos económicos: un aumento de las quiebras y una ola de consolidación industrial, el fracaso de industrias o sectores en determinadas economías para recuperarse adecuadamente, altos niveles de desempleo estructural y el debilitamiento de las posiciones fiscales en las principales economías, entre otras preocupaciones significativas.
Con las consecuencias de la COVID-19 agravadas por las tensiones comerciales, la desigualdad y las preocupaciones geopolíticas que marcaron 2019, garantizar una recuperación económica rápida y sostenible es primordial.
Del 25 al 29 de enero de 2021, La Agenda de Davos reunirá a líderes mundiales para debatir estos desafíos y cómo podemos impulsar una recuperación económica equitativa, sostenible e inclusiva.
«Frente a la actual crisis de salud pública provocada por la COVID-19 y los efectos duraderos de la pandemia en la economía mundial, los responsables de las políticas de todo el mundo deben aprovechar este momento para reflexionar no solo sobre la recuperación inmediata, sino también sobre cómo puede utilizarse este tiempo para transformar sus sistemas económicos», escribió la directora gerente del Foro, Saadia Zahidi.
«El crecimiento y la productividad por sí solos no bastan si no se aborda la desigualdad y el medio ambiente. Es necesario reorientar las políticas para que las economías hagan de la sostenibilidad y la inclusión social elementos centrales de su funcionamiento», continuó.
«Esto exige no solo políticas para gestionar las externalidades ambientales o para crear redes de protección para las personas, sino también políticas que estimulen las inversiones que generen los mercados del mañana, más ecológicos, más justos y centrados en las personas.»
¿Y ahora qué?
Reconstruir mejor debe incluir la reconstrucción de la economía mundial de forma más equitativa, sostenible e inclusiva. Estas son las claves.
1. Reducir la desigualdad y mejorar la movilidad social
«La desigualdad aumenta incluso en aquellos países que han experimentado un crecimiento rápido», afirmó el fundador y presidente ejecutivo del Foro, Klaus Schwab, en el Índice de Movilidad Social Global 2020.
Y eso fue antes de la COVID-19. La pandemia ha agravado la desigualdad, y las comunidades más afectadas por la doble crisis económica y sanitaria ya partían de una situación de desventaja considerable. Se estima que entre 88 y 115 millones de personas podrían caer en la pobreza extrema como consecuencia de ello, según explicó el informe Future of Jobs 2020 del Foro.
A corto plazo, las medidas de emergencia para reforzar las redes de protección social siguen siendo de vital importancia, así como una distribución equitativa de las vacunas contra la COVID-19 para garantizar que ninguna economía quede rezagada.
«Las empresas deben ser un actor fundamental en los esfuerzos en favor de la movilidad social, tanto para sus propios empleados como para los trabajadores de sus cadenas de valor y, en términos generales, para sus comunidades», afirmó el Índice de Movilidad Social Global.
Entre las medidas concretas figuran «centrarse en promover una cultura de meritocracia en la contratación; participar activamente en programas de educación profesional y técnica; ofrecer a los empleados planes de reciclaje y mejora de competencias oportunos y completos; y pagar salarios justos que permitan a los empleados cubrir sus necesidades básicas», junto con iniciativas de diversidad e inclusión.
2. Invertir en una recuperación verde
«Si la recuperación económica se limita a reactivar las actividades previas a la COVID-19, las sociedades habrán desaprovechado una importante ventana de oportunidad para transitar hacia una senda de crecimiento más inclusiva y ecológica», afirmaron los economistas jefe encuestados por el Foro.
«A medida que las intervenciones de política económica pasan de las medidas de apoyo vital a la fase de estímulo, los gobiernos tienen una oportunidad única de influir en la dirección del progreso económico mediante estrategias de innovación e inversión de gran alcance», continuó el informe. «Estos nuevos mercados emergentes abarcan desde la energía verde hasta el ecoturismo y la economía circular.»
Por ejemplo, la modernización de los edificios existentes para hacerlos más eficientes energéticamente puede ayudarnos a afrontar las crisis económica y climática, explicó Kim Fausing, presidente y consejero delegado de Danfoss. Esto no solo reducirá las emisiones de carbono de forma rentable, sino que también creará empleo local.
«Según la AIE, por cada millón de dólares invertidos en medidas de eficiencia energética en el sector de la edificación se crearían entre 9 y 30 empleos, y muchos de estos empleos podrían crearse con rapidez. Hasta un 60 % del gasto en reformas de eficiencia energética de viviendas podría destinarse a mano de obra, lo que activaría las cadenas de valor locales e impulsaría la economía», afirmó Fausing.
3. Garantizar que los mercados sean inclusivos y beneficien a todas las partes interesadas
«A pesar de la mayor estabilidad registrada desde la crisis financiera de 2008-2009, incluso antes de los efectos de la pandemia, el sistema financiero mostraba cierta fragilidad, con problemas como el aumento del riesgo de deuda corporativa y el acceso desigual a la financiación», escribió Zahidi, del Foro.
«La concentración de mercado ha ido en aumento en las economías avanzadas, con grandes brechas de productividad y rentabilidad entre las empresas líderes y el resto en cada sector», afirmó la edición especial del año pasado del Informe sobre Competitividad Global del Foro. «La apertura comercial y la circulación internacional de personas llevan una tendencia a la baja desde la crisis financiera.»
Para garantizar la estabilidad de los mercados a largo plazo, debemos ampliar el acceso y la inclusión, pasando de un modelo centrado en los accionistas a un modelo centrado en las partes interesadas.
«Los países deberían replantearse los marcos de competencia y antimonopolio para reducir las barreras de entrada y fomentar la competencia y modelos empresariales dinámicos», continuó Zahidi. «Los países también deben priorizar la estabilidad financiera al tiempo que introducen incentivos para que las empresas realicen inversiones a largo plazo, sostenibles e inclusivas, centrándose en nuevos umbrales para las normas ESG.»
Qué seguir durante la Agenda de Davos
Del 25 al 29 de enero, acompáñenos en intervenciones especiales, paneles de liderazgo y sesiones de impacto que abordarán muchos de los desafíos mencionados anteriormente, entre ellos:
Restablecer el crecimiento económico, lunes 25 de enero de 09:00 a 09:45 y de 17:15 a 18:00
Avanzar hacia un nuevo contrato social, lunes 25 de enero de 11:00 a 11:45
Acelerar una recuperación impulsada por la economía real, miércoles 27 de enero de 12:00 a 13:00 y de 18:00 a 19:00
Puede seguir las sesiones en directo aquí.
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