En el último año, es muy probable que haya leído una noticia escrita por un bot. Ya sea un artículo deportivo, un informe de resultados empresariales o una noticia sobre quién ganó las últimas elecciones al Congreso en su distrito, es posible que no lo supiera, pero una inteligencia artificial sin emociones quizá le haya hecho aplaudir, abuchear o llorar. Para 2025, un bot podría estar escribiendo el 90% de todas las noticias, según Narrative Science, cuyo software Quill convierte datos en historias.
Muchos de los medios de comunicación más grandes y reputados del mundo utilizan o experimentan con la IA, como The Washington Post, The Associated Press, BBC, Reuters, Bloomberg, The New York Times, The Wall Street Journal, The Times and Sunday Times (Reino Unido), la cadena pública nacional de Japón, NHK, y STT de Finlandia. El año pasado, la agencia de noticias Xinhua de China creó el primer presentador de noticias con IA del mundo, un hombre, mediante gráficos por ordenador. Este año, presentó la primera presentadora de noticias con IA.

Incluso los medios más pequeños publican noticias escritas por IA si se suscriben a servicios que las generan, como la AP y RADAR, que significa Reporters And Data And Robots. Empresa conjunta de la Asociación de Prensa del Reino Unido y la compañía tecnológica Urbs Media, RADAR es una agencia de noticias impulsada por IA que genera miles de noticias locales por semana para los medios británicos suscritos. A nivel mundial, una encuesta a casi 200 editores, directores ejecutivos y líderes digitales de primer nivel reveló que casi tres cuartas partes ya utiliza IA, según un informe de 2018 del Reuters Institute for the Study of Journalism.
La IA permite a las redacciones operar de forma más rentable, ya que un bot puede generar un volumen de noticias mucho mayor que los humanos. La AP utiliza la IA para ampliar su cobertura de resultados empresariales a 4.000 empresas de 300. The Washington Post ya puede cubrir todos los partidos de fútbol americano de institutos del área de D.C., gracias a su bot Heliograf bot. The Atlanta Journal-Constitution fue finalista del Premio Pulitzer tras investigar los abusos sexuales cometidos por médicos. Utilizó aprendizaje automático para analizar más de 100 000 documentos disciplinarios. La IA de Reuters procesa datos gubernamentales y empresariales para generar miles de noticias al día en varios idiomas.
Jeremy Gilbert, director de iniciativas estratégicas del Post, dijo que el uso de un bot hizo crecer exponencialmente la cobertura electoral del diario en una reciente entrevista con el Mack Institute for Innovation Management de Wharton. “En lugar de publicar una noticia la mañana después de las elecciones … durante la noche de las primarias, contamos los votos y Heliograf puede informar cada 30 a 90 segundos de lo que ocurre, quién va en cabeza, quién va detrás, etc.”, señaló. En unas elecciones estatales, “podemos comparar la participación de 2018 con la de 2016 cada 30 a 90 segundos. A medida que llegan nuevos datos, podemos publicar una nueva noticia.”
“Hasta el día en que la IA sea mucho mejor que los humanos en juicio e interpretación, necesitaremos interpretación humana de los hechos, los acontecimientos y las noticias.”– Pinar Yildirim
En Bloomberg News, su bot Cyborg puede extraer de los informes de resultados los titulares y una noticia con viñetas con gran rapidez. “Esa primera versión se acerca mucho a lo que [un periodista] habría hecho en 30 minutos menos, por supuesto, la cita del analista”, afirmó el redactor jefe John Micklethwait durante una intervención en la conferencia DLD (Digital Life Design) en enero. La IA también puede rastrear rápida y masivamente las redes sociales de todo el mundo para detectar publicaciones sobre desastres, tiroteos, dimisiones y otros acontecimientos noticiables. De una u otra forma, la automatización afecta ya al 30% de todo el contenido de Bloomberg.
La herramienta de IA de la BBC es Juicer, una herramienta de agregación de noticias y extracción de contenidos. Analiza 850 fuentes RSS de todo el mundo para captar y etiquetar artículos a gran escala. La herramienta de Reuters News Tracer rastrea las publicaciones de redes sociales para encontrar noticias de última hora y valora su relevancia periodística. Verifica la noticia como lo haría un periodista, examinando la identidad del autor, si hay enlaces e imágenes, y otros factores.
Las empresas que no son de medios también utilizan la IA para generar artículos. En 2017, el ejecutivo de Quartz Zach Seward pronunció un discurso en una conferencia en Shanghái, y antes de que abandonara el escenario, la empresa tecnológica china Tencent ya había publicado un artículo —traducido al chino— sobre su charla, utilizando una IA llamada Dreamwriter. Él tuiteó que era una noticia “nada mala”.
¿Los robots sustituirán a los periodistas?
Las redacciones están acelerando los esfuerzos en IA que comenzaron hace años. Ya en 2014, Noam Latar, decano de la Sammy Ofer School of Communications del Interdisciplinary Center de Herzliya (Israel), había investigado la IA en el periodismo y predijo que la tecnología se impondría en los medios por su potencial de ahorro de costes, según una entrevista con Knowledge@Wharton.
Pero a medida que aumenta el uso de la IA, también crece la preocupación por su impacto. “Tenemos … un nuevo espectro que acecha a nuestro sector: la inteligencia artificial”, afirmó Micklethwait, haciéndose eco de la primera frase del Manifiesto comunista de Marx. Dijo que los periodistas temen ser sustituidos por robots, que la calidad de la escritura disminuirá y que las noticias falsas se multiplicarán.
Pero Micklethwait cuestionó este escenario. “Algunos periodistas serán sustituidos por robots, pero no muchos. Las noticias serán más personalizadas, aunque no siempre en un sentido negativo”, dijo. “Aún nos engañarán a veces los estafadores y los autócratas, pero, para ser honestos, eso siempre ha ocurrido.” Sin embargo, la IA sí aumenta las exigencias para el reportero de fuentes, que debe aportar más análisis o publicar exclusivas.
De hecho, un periodista humano que ofrece análisis o interpretaciones valiosas puede dejar atrás a la IA. “La IA generará algunas noticias, pero una gran parte del periodismo sigue tratando del pluralismo, de opiniones personales y de la capacidad de interpretar los hechos desde distintos ángulos”, declaró a Knowledge@Wharton Pinar Yildirim, profesora de marketing de Wharton. “Y mientras la IA no sea mucho mejor que los humanos en juicio e interpretación, necesitaremos la interpretación humana de los hechos, los acontecimientos y las noticias.”
“Suena como un humano, se lee como un reportaje humano, pero es solo … un enfoque basado en plantillas para distintos estilos narrativos.”– Seth Lewis
Lo que hace la IA es encargarse de la información rutinaria para que los periodistas tengan tiempo de dedicarse a historias más interesantes, afirmó Meredith Broussard, profesora adjunta del Carter Journalism Institute de la Universidad de Nueva York, en el programa de radio de Knowledge@Wharton en SiriusXM. “Los robots que informan no van a sustituir a los periodistas humanos en un futuro próximo”, dijo. “La IA es muy buena para generar múltiples versiones de básicamente la misma noticia. Por eso funciona muy bien en la información financiera, en la que se habla de informes de resultados y las noticias no cambian mucho.”
La IA funciona mejor en noticias que utilizan datos muy estructurados, añadió Seth Lewis, titular de la cátedra de medios emergentes de la Escuela de Periodismo y Comunicación de la Universidad de Oregón, que también intervino en el programa de radio. Las noticias deportivas son un buen ejemplo. “Gracias a la automatización, [la AP, por ejemplo] puede crear noticias que convierten esas estadísticas de partidos en noticias narrativas”, dijo. “Suena como un humano, se lee como un reportaje humano, pero es solo … un enfoque basado en plantillas para distintos estilos narrativos.”
En RADAR, los periodistas desarrollan plantillas que la IA rellena con datos locales. Estas plantillas incluyen “fragmentos de texto y reglas lógicas de tipo si-entonces-si no para traducir los datos a texto específico de cada lugar”, según su sitio web. Los periodistas de datos tienen que idear distintos enfoques y argumentos y, después, realizar cierta labor de reportaje para “añadir información de contexto general y nacional, que se incorpora a una plantilla con una estructura básica de noticia”. El resultado son noticias con una estructura central similar pero con detalles locales. Gracias a la IA, un periodista de datos puede producir unas 200 noticias regionales por cada plantilla cada semana, según RADAR.
La inteligencia humana también guía a la IA en Bloomberg. “Necesitamos periodistas que le digan a Cyborg lo que tiene que hacer”, dijo Micklethwait. “Necesitamos humanos que revisen lo que sale. … No podemos permitirnos equivocarnos. Gran parte de esto está, de hecho, semiautomatizado. … Suele tratarse de humanos y máquinas trabajando juntos.” La IA también mejora el trabajo del reportero. Por ejemplo, puede encargarse de tareas laboriosas como la transcripción de grabaciones, mediante tecnología de reconocimiento de voz. Y un bot puede unirse a varias conferencias de prensa a la vez, escuchando palabras concretas para detectar si hay una noticia de última hora.
Uno de los grandes cambios en la IA es la traducción automática, afirmó Micklethwait. Los corresponsales extranjeros suelen informar en un idioma y redactar en otro; por ejemplo, realizar una entrevista en mandarín y escribir el artículo en inglés. Pero con la traducción automática rápida, “los periodistas dan la noticia en el idioma que prefieran y los ordenadores la traducen en su mayor parte”, dijo. El periodista revisa la versión final antes de enviar la noticia. Aunque los bots cometen errores —por ejemplo, pueden confundir “company ties” (vínculos empresariales) con “neck ties” (corbatas)—, no repiten el mismo error, afirmó Micklethwait.
¿Noticias artesanales?
Yildirim afirmó que hay otra razón por la que la IA no puede sustituir a las noticias de calidad escritas por humanos: las investigaciones muestran que la gente no consume medios “de forma puramente racional”. Los consumidores quieren adornos y un punto de vista con el que estén de acuerdo, lo reconozcan explícitamente o no. Según un artículo de investigación de 2013 que coescribió, la gente quiere información que se ajuste a sus creencias, lo que determina su elección de medios de comunicación. “Esta teoría sugiere que los consumidores no quieren escuchar solo la verdad desnuda”, afirmó Yildirim. “Quieren oír noticias que atraigan a su sistema de creencias, su versión del mundo.”
“[Crear] noticias no es lo mismo que producir un coche en una cadena de montaje.”– Meredith Broussard
Por ejemplo, supongamos que los índices de popularidad del presidente Trump muestran que el 40% de la gente lo apoya un mes y que sube al 45% al mes siguiente. “Estos hechos incuestionables pueden interpretarse de formas muy distintas según los periodistas, y atraerán a consumidores con sistemas de creencias diferentes”, dijo Yildirim. Los medios de tendencia de derechas informarían de que el apoyo a Trump aumenta, mientras que los de izquierdas dirían que su apoyo sigue por debajo del 50%. “Ambos tendrían razón [pero] harían interpretaciones distintas de los datos.” Para que la IA sustituya a los periodistas, añadió, estos algoritmos tendrán que ser capaces de generar las noticias que la gente quiere oír.
En realidad, las noticias escritas por IA son bastante repetitivas, ya que proceden de plantillas, afirmó Broussard. “Todas las noticias de béisbol universitario basadas en información estructurada son básicamente iguales, así que vas a obtener la misma noticia una y otra vez”, dijo. “Y hay que pensar: ¿de verdad queremos eso? … Por tanto, hay un punto de rendimientos decrecientes con las noticias generadas por IA. Es muy ingenioso, pero tiene una utilidad muy limitada.”
Otro problema es que la IA plantea nuevas implicaciones legales en el periodismo que aún no se han resuelto. “Si una noticia automatizada difamara a una persona, ¿quién sería responsable? ¿Y cómo sería eso?”, dijo Lewis, que ha investigado los problemas de calumnia en las noticias generadas por IA. “No creo que estemos preparados para encontrar formas de demandar a los algoritmos. En última instancia, serán los humanos los responsables, de una manera u otra.”
Informar a la velocidad del rayo también tiene sus inconvenientes, como Los Angeles Times descubrió en 2017. Su Quakebot publicó una noticia y un tuit sobre un terremoto de magnitud 6,8 en la escala de Richter que había sacudido Isla Vista (California). Pero el seísmo en realidad se produjo en 1925. El Servicio Geológico de Estados Unidos estaba actualizando su base de datos de terremotos históricos y envió una alerta incorrecta, que el bot detectó y notificó automáticamente un minuto después.
Los problemas de la IA hacen que Broussard dude de que el periodismo avance hacia un futuro totalmente automatizado. “Pondría en duda esa suposición, porque [crear] noticias no es lo mismo que producir un coche en una cadena de montaje”, dijo. Al principio, la capacidad de producir contenido en gran volumen puede entusiasmar a las redacciones, pero en realidad equivale a la comida basura. “Lo que quiero que pensemos es … ¿cómo sería tener un movimiento de ‘comida lenta’ para las noticias?”, preguntó. “¿Y si pensamos en noticias de lotes más pequeños, producidas de forma artesanal? Son más caras. No son tan eficientes, pero en realidad son mejores.”
Lewis añadió: “Vale la pena preguntarse si esto es simplemente una carrera hacia el abismo, en cuanto a la producción masiva de contenidos mediante la automatización. … ¿O es mejor que las organizaciones de noticias piensen en hacer menos? Producir menos noticias, pero mejorarlas, o hacerlas de algún modo con más valor añadido.” Instó a los medios a valorar la calidad por encima de la cantidad: producir noticias “más investigadas, más originales, más creativas de una forma que realmente satisfaga las necesidades de los consumidores y que no forme parte de esta carrera hacia el abismo que creo que estamos viendo.”


