Inspirados por la insólita combinación de mangueras de ducha y sanguijuelas, investigadores de Japón y el Reino Unido han creado lo que afirman que es un robot pionero: blando, flexible y capaz de desplazarse libremente por una pared.
«Se me ocurrió la idea en el baño de mi casa», dijo Ayato Kanada, investigador de la Universidad Tecnológica de Toyohashi, en un comunicado de prensa. «La manguera de la ducha se volvió loca, como si tuviera vida propia, cuando abrí el grifo al máximo sin querer. Entonces se me ocurrió que, si podía manipular una manguera, quizá podría construir un robot con el movimiento dinámico de un ser vivo».
Hacia arriba
El ser vivo que Kanada y sus colegas decidieron imitar queda patente en el nombre de su robot: Longitudinally Extensible Continuum-robot inspired by Hirudinea, o LEeCH; y describen su creación en un artículo publicado recientemente en la revista Soft Robotics.T
El robot tiene una ventosa inspirada en las sanguijuelas en cada extremo de un cuerpo largo y flexible. Los investigadores fabricaron el cuerpo con mangueras de ducha, que se desplazan mediante un engranaje, mientras unas bombas de vacío controlan las ventosas del robot.
Este diseño permite a LEeCH no solo trepar por paredes verticales, sino también pasar por encima de ellas para llegar al lado opuesto, una habilidad que, según los investigadores, algún día podría resultar útil para todo tipo de tareas, desde inspecciones de edificios hasta misiones de búsqueda y rescate.


