Cuando un país o una empresa promete reducir las emisiones de carbono, respetar las cuotas de pesca o reducir las emisiones de sustancias tóxicas, ¿cómo podemos estar seguros de que cumplirá su palabra?
La verdad es que a menudo resulta extremadamente difícil. Pero una nueva iniciativa, Global Ledger, encabezada por un grupo de Jóvenes Líderes Globales del Foro Económico Mundial (YGL, por sus siglas en inglés) aspira a cambiar esa situación.
Mediante datos procedentes de una variedad casi infinita de dispositivos de observación —drones, cámaras, nanosatélites y aplicaciones del Internet de las cosas, que pronto serán omnipresentes— se puede recopilar información fiable e imparcial y almacenarla con tecnología de cadena de bloques, que garantiza que los datos estén verificados y sean casi imposibles de manipular.
«Habrá tantos datos que no podrán manipularlos», afirmó Dorjee Sun, cofundador de la empresa emergente de cadena de bloques Perlin y uno de los YGL que impulsan el proyecto Global Ledger. La iniciativa se puso en marcha el martes en la Reunión Anual de los Nuevos Campeones del Foro Económico Mundial en Dalian, China.
La mayoría de los países del mundo se han comprometido a limitar sus emisiones de gases de efecto invernadero, pero, como señaló Sun, «lo bastante sorprendente es que hoy en día no existen datos científicos concretos, aceptados a escala mundial y estandarizados que puedan demostrar que esos compromisos se cumplen».
Por ejemplo, el Reino Unido se comprometió recientemente a alcanzar cero emisiones netas para 2050.
«Global Ledger podría corroborarlo, porque tendríamos la capacidad de reunir datos de fuentes públicas y también de empresas —lo que llamamos filantropía de datos— y podríamos generar resultados significativos, así como seguimiento y cuadros de evaluación».
La otra líder de Global Ledger es Helen Hai, embajadora de buena voluntad de la ONU para la industrialización en África, quien también dirige la Blockchain Charity Foundation, cuyo objetivo es utilizar la cadena de bloques para lograr un desarrollo sostenible.
Hai define el Ledger como «una plataforma transparente que proporciona datos rastreables e inalterables».
El plan consiste en que los datos estén disponibles gratuitamente para todo el mundo —gobiernos, ONG, empresas y público en general—, para que puedan verificar que se cumplen los compromisos medioambientales.
«Hoy en día, los jóvenes quieren algo más que activismo: quieren participar. Si pueden hacerlo protegiendo este libro mayor distribuido, ejecutando un nodo —una forma de participar en el proceso de la cadena de bloques— y también presionando y haciendo campaña para que se divulguen más datos, creo que eso les permite hacer algo más que ir a la huelga», afirmó Sun.
Problemas como el cambio climático, la deforestación, la sobrepesca, la contaminación y la eliminación de residuos seguirán siendo retos difíciles, pero los líderes de Global Ledger creen que al menos será más fácil supervisarlos, lo que debería contribuir a que se cumplan más promesas medioambientales.


