Un dato poco conocido: es aproximadamente tan difícil y que lleva tanto tiempo constituir una empresa en Suiza como en la República Democrática del Congo.
Los emprendedores suizos se enfrentan, de media, a un proceso de seis semanas, con mucho papeleo, para registrar legalmente su entidad empresarial ante el gobierno. Esto no encaja con la percepción generalizada de la perfección suiza. Aunque el Foro Económico Mundial, en su Informe sobre la Competitividad Global identifica a Suiza como la economía más competitiva del mundo por octavo año consecutivo, al mismo tiempo la califica de burocrática. De los 138 países encuestados, el proceso de constitución de empresas de Suiza es el 54.º más sencillo de tramitar y el 56.º más rápido de completar.
Una demostración de tecnología de cadena de bloques llevada a cabo por una empresa llamada Proxeus cambió radicalmente las reglas del juego en el proceso de seis semanas de Suiza, al registrar una entidad jurídica válida («Drakkensberg AG») ante el complejo gobierno en una hora y 37 minutos.
La parte más lenta de su proceso acelerado fue el tiempo que tardó un mensajero en bicicleta en entregar la documentación certificada.
La plataforma de software de Proxeus se contextualiza bien como un “sandbox” para desarrollar aplicaciones de cadena de bloques. Destaca especialmente por aportar una “confianza” descentralizada, al estilo de las criptomonedas, a flujos de trabajo centrados en documentos. Los usuarios pueden aprovechar la cadena de bloques para realizar operaciones de verificación de la titularidad y de la identidad, y para hacer un seguimiento seguro del ciclo de vida de un documento a medida que pasa de un lugar a otro. En este caso, la empresa demostró su capacidad en su propia plataforma para acortar lo suficiente el proceso de constitución en Suiza hasta una duración comparable a la de una comedia romántica.
La misma tecnología que impulsa Bitcoin puede utilizarse para almacenar y verificar información con tal solvencia que el gobierno suizo confía en ella. “Sin ningún cambio legislativo, demostramos que los procesos tradicionales basados en papel y altamente iterativos pueden trasladarse a la cadena de bloques de forma segura y eficaz”, afirmó el cofundador de Proxeus, Antoine Verdon. “Nuestro flujo de trabajo aumenta la eficiencia y reduce drásticamente los costes.”
Queda por ver si el gobierno suizo adoptará la aplicación de cadena de bloques de Proxeus como el nuevo proceso habitual para registrar una sociedad, pero la demostración en directo de la empresa fue una prueba de concepto convincente. La cadena de bloques es útil mucho más allá de las finanzas y las criptomonedas: es una nueva forma de almacenar y validar información.
Y funciona con la misma precisión que un reloj suizo.



