Según McKinsey, en la próxima década se producirá más progreso tecnológico que en los 100 años anteriores juntos.
Y 10 tendencias tecnológicas dominarán este panorama cambiante.
Comprender los efectos de este cambio puede ayudar a evitar sacudidas desagradables en el sistema, tanto para las personas como para las organizaciones.
Las empresas que aprovechan al máximo los avances tecnológicos también están en una buena posición para obtener el mayor rendimiento de sus inversiones.
El ritmo de cambio en el sector tecnológico siempre ha sido vertiginoso. Hasta 10 años de crecimiento del comercio electrónico podrían haberse comprimido en apenas tres meses a finales de 2019, según McKinsey & Company, que prevé que experimentaremos más progreso tecnológico en la próxima década que en los 100 años anteriores juntos.
Cualquier cambio puede resultar inquietante, y mantenerse al día con los avances lo es aún más. Parte del desafío consiste en saber cuáles son los cambios más significativos y cuáles tienen menos probabilidades de dar frutos.
Según McKinsey, estas son las 10 tecnologías principales que atraen la atención y los fondos de inversores y tecnólogos. Son también las que con mayor probabilidad tendrán un papel destacado en el cambiante rostro del lugar de trabajo moderno. Comprender el impacto que estas tendencias tecnológicas tendrán en las organizaciones y en las personas cuyos empleos se verán afectados podría ser clave para evitar las peores consecuencias de la disrupción que pueda seguir.
Principales tendencias tecnológicas
1. Automatización de procesos y virtualización
Alrededor de la mitad de todas las actividades laborales existentes podrían automatizarse en las próximas décadas, a medida que la automatización de procesos de nueva generación y la virtualización se vuelvan más habituales.
“Para 2025, más de 50.000 millones de dispositivos estarán conectados al Internet Industrial de las Cosas (IIoT)”, prevé McKinsey. Robots, automatización, impresión 3D y otras tecnologías generarán alrededor de 79,4 zettabytes de datos al año.
2. El futuro de la conectividad
Las conexiones digitales más rápidas, impulsadas por 5G y el IoT, tienen el potencial de desbloquear la actividad económica. Tanto es así que implementar conexiones más rápidas en “movilidad, atención sanitaria, manufactura y comercio minorista podría aumentar el PIB mundial entre 1,2 y 2 billones de dólares para 2030.” El 5G y el IoT serán una de las tendencias tecnológicas más seguidas durante la próxima década.
“Una disponibilidad y capacidad de red mucho mayores impulsarán cambios amplios en el panorama empresarial, desde la digitalización de la manufactura (mediante el control inalámbrico de herramientas, máquinas y robots móviles) hasta la distribución descentralizada de energía y la monitorización remota de pacientes.”
3. Infraestructura distribuida
Para 2022, el 70 % de las empresas utilizará plataformas de nube híbrida o multinube como parte de una infraestructura de TI distribuida. Esto significará que los datos y el procesamiento podrán gestionarse en la nube, pero serán accesibles para los dispositivos con mayor rapidez.
“Esta tendencia tecnológica ayudará a las empresas a aumentar su velocidad y agilidad, reducir la complejidad, ahorrar costes y reforzar sus defensas de ciberseguridad”, afirma McKinsey.
4. Computación de nueva generación
La computación de nueva generación, según cree McKinsey, “ayudará a encontrar respuestas a problemas que han desconcertado a la ciencia y a la sociedad durante años, desbloqueando capacidades sin precedentes para las empresas”.
Incluye una serie de desarrollos de largo alcance, desde la IA cuántica hasta los vehículos totalmente autónomos, por lo que no será una preocupación inmediata para todas las organizaciones. “Prepararse para la computación de nueva generación requiere determinar si se encuentra en una industria de primera ola (como las finanzas, los viajes, la logística, la energía y los materiales a escala mundial, y las industrias avanzadas)”, afirma McKinsey, o “si su empresa depende de secretos comerciales y otros datos que deben protegerse durante el paso de la criptografía actual a la criptografía cuántica”.
5. Inteligencia artificial (IA) aplicada
La IA es una de las mayores tendencias tecnológicas. Todavía solo estamos en los primeros días de su desarrollo. A medida que la tecnología se vuelva más sofisticada, se aplicará para desarrollar aún más herramientas tecnológicas, como el entrenamiento de máquinas para reconocer patrones y, a continuación, actuar en función de lo detectado.
Para 2024, la voz generada por IA estará detrás de más del 50 % de las interacciones de las personas con los ordenadores. Sin embargo, las empresas aún buscan formas de utilizar la IA de manera eficaz, señala la consultora: “Aunque cualquier empresa puede obtener un buen valor de la IA si se aplica de forma eficaz y repetible, menos de una cuarta parte de los encuestados informa de un impacto significativo en los resultados.”
6. El futuro de la programación
Prepárese para el Software 2.0, donde las redes neuronales y el aprendizaje automático escribirán código y crearán nuevo software. “Esta tendencia tecnológica hace posible el escalado y la difusión rápidos de nuevas aplicaciones basadas en IA y ricas en datos”, según McKinsey.
En parte, podría dar lugar a la creación de aplicaciones de software mucho más potentes y capaces que cualquier cosa disponible hoy. Pero también hará posible que el software existente y los procesos de codificación se estandaricen y automaticen.
7. Arquitectura de confianza
En 2019, se vulneraron más de 8.500 millones de registros de datos. A pesar de los avances en ciberseguridad, los delincuentes siguen redoblando sus esfuerzos. Al tratarse de una tendencia tecnológica en crecimiento, las arquitecturas de confianza ayudarán a combatir la ciberdelincuencia.
Un enfoque para construir una arquitectura de confianza es el uso de libros de contabilidad distribuidos, como la cadena de bloques. “Además de reducir el riesgo de brechas de seguridad, las arquitecturas de confianza reducen el coste del cumplimiento de las normativas de seguridad, disminuyen los gastos operativos y de capital asociados a la ciberseguridad y permiten transacciones más eficientes en cuanto a costes, por ejemplo, entre compradores y vendedores”, señala McKinsey.
8. Revolución biológica
Existe una “confluencia de avances en la ciencia biológica” que “promete un impacto significativo en las economías y en nuestras vidas, y afectará a industrias que van desde la salud y la agricultura hasta los bienes de consumo, la energía y los materiales.”
Impulsada por la IA, la automatización y la secuenciación del ADN, la revolución biológica promete el desarrollo de terapias génicas, medicamentos hiperpersonalizados y orientación basada en la genética sobre la alimentación y el ejercicio. Estas tendencias tecnológicas crearán nuevos mercados, pero también plantearán cuestiones éticas importantes. “Las organizaciones deben evaluar su bQ o cociente biológico, es decir, el grado en que comprenden la ciencia biológica y sus implicaciones. Después deberían determinar los recursos que necesitan asignar a las tecnologías y capacidades biológicas y si deben integrarlas en su I+D existente o asociarse con empresas emergentes basadas en la ciencia”, afirma McKinsey.
9. Materiales de nueva generación
Los avances en la ciencia de materiales tienen el potencial de transformar múltiples sectores de mercado, como la farmacia, la energía, el transporte, la salud, los semiconductores y la manufactura. Entre estos materiales se encuentra el grafeno, una capa única de átomos de carbono dispuestos en una configuración de red en forma de panal, que es unas 200 veces más resistente que el acero, a pesar de su increíble delgadez. También es un conductor muy eficiente y promete revolucionar el rendimiento de los semiconductores. Otro es el disulfuro de molibdeno, cuyas nanopartículas ya se utilizan en la electrónica flexible.
“Al cambiar la economía de una amplia gama de productos y servicios, los materiales de nueva generación con una eficiencia significativamente mayor en muchas áreas de aplicación aún no exploradas bien podrían cambiar la economía de la industria y reconfigurar las empresas que la integran”, afirma McKinsey.
10. Futuro de las tendencias de tecnología limpia
Las energías renovables, el transporte más limpio y ecológico, los edificios de eficiencia energética y el consumo sostenible de agua están en el centro de las tendencias de tecnología limpia. A medida que bajan los costes asociados a las tecnologías limpias, su uso se generaliza y su disrupción se nota en un número creciente de industrias
“Las empresas deben mantenerse al día con las oportunidades emergentes de creación de negocio diseñando programas de mejora operativa relacionados con el desarrollo tecnológico, la adquisición, la fabricación y la reducción de costes”, considera McKinsey. “Avanzar en las tecnologías limpias también promete un suministro abundante de energía verde para sostener el crecimiento exponencial de la tecnología, por ejemplo, en la computación de alto rendimiento.”


