¿Quieres ser más racional? Aprende otro idioma

A asylum seekers from Eritrea makes notice during a German language instruction by a volunteer at an emergency reception centre for asylum seekers in Berlin's district Moabit, Germany, August 3, 2015. REUTERS/Fabrizio Bensch
But thinking in another language also makes you less accurate, researchers warn.Image: REUTERS/Fabrizio Bensch
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¿Matarías a una persona para salvar la vida de otras cinco? Esta es la pregunta central del dilema del tranvía, un experimento mental ideado en 1967 por la filósofa británica Philippa Foot.

El dilema consta de una serie de situaciones hipotéticas diseñadas para poner a prueba la capacidad ética de una persona, incluida la opción de empujar a alguien delante de un tren para posiblemente salvar la vida de otras cinco personas que están más adelante en las vías.

Curiosamente, investigaciones revelan que las personas están mucho más dispuestas a sacrificar al transeúnte cuando consideran el dilema en un idioma extranjero que cuando lo hacen en su lengua materna.

Ahora, un grupo de académicos de la Universidad de Chicago cree saber por qué. Los investigadores sugieren que usar un idioma extranjero reduce nuestra capacidad para formar imágenes, porque estas suelen basarse en los recuerdos que tenemos de personas, lugares, olores y sonidos.

En otras palabras, tendemos a tener experiencias más vívidas de las personas en nuestra lengua materna y, por tanto, nos resulta más fácil imaginarlas.

¿Está claro?

Para encontrar pruebas de ello, los investigadores, dirigidos por el profesor de psicología Boaz Keysar, realizaron una serie de experimentos. En el primero, quienes usaron un idioma extranjero describieron imágenes mentales menos vívidas de sus experiencias que quienes usaron su lengua materna.

El segundo mostró que una imaginación menos vívida reducía la precisión de las personas al juzgar la similitud entre las formas de diversos objetos, según los investigadores.

El tercer experimento demostró que esta reducción de las imágenes mentales explicaba en parte los efectos de tomar decisiones diferentes al pensar en un idioma extranjero.

Según los investigadores, los hallazgos sugieren que nuestras imágenes mentales cambian al usar un idioma extranjero, lo que (hipotéticamente) nos lleva a empujar al transeúnte delante del tren.

Aprender otro idioma

Si hablar un idioma extranjero te hace ir más despacio y exige que te concentres para entender las cosas, quizá esto podría ponerse en práctica en situaciones reales.

La desventaja evidente es que no todo el mundo habla un segundo idioma. Aunque es difícil calcular con exactitud cuántas personas son bilingües o incluso multilingües, las estimaciones indican que alrededor del 43% de las personas puede hablar un segundo idioma.

En la Unión Europea, esta cifra es ligeramente superior: algo más de la mitad (54%) puede mantener una conversación en otro idioma, mientras que en Estados Unidos solo puede hacerlo aproximadamente una cuarta parte de la población.

Sin embargo, esto no debería disuadir a la gente de intentarlo,

La institución internacional de formación en idiomas Education Firstafirma que las clases después del trabajo, estudiar en el extranjero, usar aplicaciones, hablar con tu pareja extranjera, trabajar en otro país y hacer un curso intensivo de idiomas ayudarán a aprender.

Education First añade que aprender un idioma no debería consistir en buscar la perfección. «No te preocupes por equivocarte mientras aprendes, acepta cometer errores y ten presente que a veces te sentirás ridículo».

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