Para una verdadera recuperación económica, las pequeñas empresas necesitarán más apoyo

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  • Las iniciativas recientes relacionadas con la COVID-19 y la tecnología se han inclinado a favor de ciertos grupos beneficiarios (por ejemplo, los gobiernos y las personas), mientras que otros grupos (por ejemplo, las empresas) reciben apoyo insuficiente.

  • Las empresas tecnológicas deben actuar ahora para apoyar a las pequeñas y medianas empresas durante la COVID-19 y prepararse para seguir apoyándolas en un mundo posCOVID.

Durante la pandemia se ha desplegado tecnología para mantener las economías en marcha y mantener a las personas conectadas, sanas y seguras. Sin embargo, la mayoría de las soluciones y los debates se han centrado en ayudar a las personas o a las entidades públicas. La mayoría no aborda las necesidades de las pequeñas y medianas empresas (pymes), y no se puede ignorar a este grupo.

Image: Boston Consulting Group

La brecha en la respuesta
La respuesta tecnológica existente se ha centrado en los gobiernos, la investigación y la educación, y las personas. Una reciente investigación de Boston Consulting Group sobre casos de uso de la tecnología muestra que estos sectores recibieron casi el 90 % de la respuesta tecnológica a la COVID-19, mientras que solo el 10 % de las soluciones se dirigió a las pymes.

Esta disparidad era adecuada en las fases iniciales de la pandemia, cuando el mundo se movilizó para combatir el virus. Las tecnologías nuevas y adaptadas ayudaron rápidamente a abordar estos problemas a medida que surgían. Pero, a medida que el mundo se instala en una «nueva normalidad» que incluye cuarentenas y confinamientos prolongados, debemos prestar atención a cómo pueden las empresas tecnológicas apoyar a las pequeñas y medianas empresas, sobre todo porque a estas les costará sobrevivir a una segunda ola.

Por lo general, se considera que las pymes son empresas formales e informales que emplean a menos de 250 personas. A pesar de su tamaño, las pequeñas y medianas empresas representan una parte importante de la economía mundial en términos de empleo y PIB. Según investigaciones recientes,representan dos tercios del empleo total en el mundo, contribuyen entre el 35 % y el 50 % del PIB nacional a escala mundial y generan más de dos tercios de los nuevos puestos de trabajo.

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Estas empresas afrontan desafíos desproporcionados a raíz de la pandemia [véase la figura a continuación]. Al tener menos acceso al capital y a reservas de efectivo, es probable que a las pymes les resulte difícil «resistir» los efectos duraderos de la pandemia o modificar su modelo de negocio para adaptarse. Sus planes de contingencia empresarial suelen ser menos sólidos para responder a la crisis. Depender de menos proveedores aumenta el riesgo de interrupciones si sus socios se ven afectados. En cuanto a la demanda, las pymes suelen operar en los sectores más golpeados por la pandemia, como el comercio minorista, los servicios personales y el turismo.

Todos estos factores harán que muchas pequeñas y medianas empresas se hayan visto obligadas a cerrar durante la pandemia y nunca vuelvan a abrir. Los datos indicanque las tasas de quiebra de las pymes se duplicaron durante los confinamientos de primavera y principios de verano impuestos por gobiernos de todo el mundo. Con esos cierres, desaparecerá parte del PIB de los países. Aunque es probable que nuevos actores ocupen el vacío, este proceso lleva mucho tiempo y ralentiza la recuperación.

Image: Boston Consulting Group

Centrarse en las pequeñas y medianas empresas también tiene sentido desde el punto de vista estratégico. La enorme proporción del empleo y del PIB atribuida a las pymes refleja la parte que representan de la demanda mundial de soluciones empresariales. Invertir ahora para crear relaciones y reactivar la economía ayudará a conservar a los clientes actuales y atraer a otros nuevos y a largo plazo. Estos clientes de todo el mundo están digitalizando sus procesos, y ha llegado el momento de que las empresas tecnológicas y de telecomunicaciones trabajen junto a ellos en beneficio mutuo. Aunque el apoyo gubernamental podría ser un salvavidas para las pymes durante los confinamientos, es crucial, tanto a nivel macroeconómico como microeconómico, que reciban la atención y el apoyo adecuados para mantener sus operaciones en la «nueva normalidad», altamente digitalizada, a medida que la economía mundial comienza a recuperarse.

El papel singular de la tecnología

Las empresas tecnológicas están en condiciones de ayudar a las pymes a acceder a la financiación que necesitan, adaptarse a nuevos modelos de trabajo y, en última instancia, volver al trabajo de forma segura. Como principales impulsores de la economía en la «nueva normalidad», son proveedores de productos y servicios con los conocimientos especializados y la flexibilidad financiera necesarios para apoyar a las pymes en su adaptación a un mundo que prioriza lo digital.

Están surgiendo algunas soluciones: créditos para publicidad en línea, concedidos porempresas como Google, que las pequeñas empresas pueden utilizar para compensar el pago de anuncios en la plataforma, los cuales atraerán clientes en línea a sus negocios actuales o a nuevas ofertas digitales, algo vital durante los confinamientos; soluciones centradas en las empresas para volver al trabajo, como las deSalesforce,Microsoft y UnitedHealth Groupsymuchas otras empresas tecnológicaspueden reducir el esfuerzo necesario para rastrear manualmente los casos dentro de la empresa y también permitir que las pymes colaboren en persona o presten servicios presenciales a clientes B2B y B2C; además, eximir del pago de comisiones por los pagos móviles de productos y servicios puede facilitar más transacciones digitales y reducir el contacto personal, incluso al vender productos en tiendas. Esto es especialmente importante en lugares donde el comercio depende en gran medida de los pagos móviles, comomuchos países africanos.

Para diseñar una ayuda adecuada para estas empresas en todo el mundo, es necesario considerar en qué punto de la adopción tecnológica se encuentran. La adopción de tecnologías digitales entre las pymes va por detrás de la de las empresas más grandes y varía dentro del sector. Brindar apoyo en telecomunicaciones antes de que las empresas tengan acceso al hardware necesario no dará resultados óptimos. Del mismo modo, la formación técnica debe adaptarse al nivel del público destinatario. Las pymes suelen ser demasiado pequeñas para que las grandes empresas trabajen con ellas y desarrollen sus capacidades como lo harían con clientes más grandes. Por tanto, comprender las necesidades específicas y el nivel de madurez de las pymes en cada país y segmento de mercado, y ofrecer soluciones de manera que puedan adoptarlas plenamente sin apoyo adicional, será vital para salvar vidas. Necesitaremos soluciones en todos los niveles tecnológicos para ayudar a todas las empresas. La pandemia es un problema mundial y requiere una respuesta mundial matizada.

Image: Boston Consulting Group

Aunque hasta la fecha hemos visto cierta respuesta de la industria tecnológica, debemos hacer más para evitar que nuestras pequeñas y medianas empresas se conviertan en otra víctima de la COVID-19. La ayuda existente ha sido creativa y probablemente útil, pero las empresas tecnológicas deben intensificar ahora sus iniciativas de apoyo, teniendo en cuenta la amplia variedad de necesidades técnicas posibles. Este esfuerzo probablemente requerirá una mayor colaboración público-privada con los gobiernos nacionales, especialmente en materia de conectividad e inclusión digital de las pymes. Dado que la recuperación económica mundial depende en parte de que estas empresas se recuperen y contribuyan a la creación de empleo y al PIB, esta colaboración debería comenzar cuanto antes.

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