La bioeconomía es una economía basada en recursos biológicos renovables e impulsada por la innovación.
La bioeconomía mundial podría alcanzar un valor de 30 billones de dólares en 2030.
Arabia Saudí y la India están desarrollando sus propias bioeconomías y podrían beneficiarse enormemente de una colaboración más estrecha.
Arabia Saudí y la India, dos de las economías de más rápido crecimiento del mundo, trabajan para aprovechar la rápida expansión de la bioeconomía e impulsar sectores que abarcan desde la energía hasta la sanidad, entre otros.
La bioeconomía — una economía en la que los componentes básicos de los materiales, los productos químicos, la energía y la sanidad se obtienen de recursos biológicos renovables — ya está ganando impulso como forma de generar valor dentro de los límites planetarios.
En 2030, la bioeconomía y la biología sintética de la que depende podrían alcanzar un valor de 30 billones de dólares.
El potencial de la bioeconomía no ha pasado inadvertido para la India y Arabia Saudí, que están reforzando esta sinergia y colaborando para lograr el máximo progreso.
Para ver claramente la importancia de la bioeconomía y su potencial, basta con recordar la pandemia de COVID-19. La industria de vacunas de ARNm basadas en la biología produjo vacunas contra la COVID-19 en tiempo récord, y la capacidad de fabricación de vacunas de la India permitió distribuir rápidamente millones de dosis por todo el mundo y salvar innumerables vidas.
Durante el punto álgido de la pandemia, la India donó a Arabia Saudí 4,5 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 fabricadas en el país, como parte de Vaccine Maitri (Amistad a través de las vacunas). Esta asociación es solo un ejemplo de la solidez de la investigación colaborativa basada en la biología y de las instalaciones de biomanufactura.
Dos estrategias para desarrollar la bioeconomía
Pero estos dos países podrían ir mucho más allá.
Desde cultivos resistentes al cambio climático hasta biocombustibles y fabricación de vacunas, la bioeconomía está llamada a desempeñar un papel clave en el desarrollo tanto de la India como de Arabia Saudí.
Ambos países han elaborado hojas de ruta nacionales de biotecnología. La Estrategia Nacional de Biotecnología de Arabia Saudí busca posicionar al Reino como un centro regional y mundial de biotecnología, con un impacto de gran alcance en la biomanufactura y la innovación médica. Como parte de su propia Estrategia Nacional de Desarrollo de la Biotecnología 2025, la India trabaja para posicionarse como una bioeconomía basada en el conocimiento y la innovación.
Potencial bioeconómico entre Arabia Saudí y la India
La India y Arabia Saudí, sobre la base de una sólida relación comercial existente, tienen más posibilidades de colaborar en los ámbitos de la energía, la sanidad y los bioservicios.
Tras poner en marcha la Alianza Mundial del G20 para los Biocombustibles, la India ahora impulsa la fabricación local de biocombustibles. Mientras tanto, ARAMCO, la mayor empresa petrolera de Arabia Saudí, está diversificando sus inversiones y buscando fuentes de energía sostenibles, como el hidrógeno azul y verde y los combustibles alternativos. Aquí existe un gran potencial de inversión.
También hay potencial en el ámbito de la sanidad. Las soluciones sanitarias personalizadas serán fundamentales para atender a las numerosas personas con diabetes de ambos países, apoyar al sector sanitario con diagnósticos de pacientes basados en macrodatos y modernizar los hospitales para que ofrezcan tratamientos personalizados, mediante un mayor uso de las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial y herramientas como la IA y los macrodatos. Desde la gestión de historiales clínicos hasta la predicción de enfermedades y la prevención, los avances en biotecnología y en la Cuarta Revolución Industrial ofrecen un gran potencial. Las soluciones integradas, como la bioimpresión 3D podrían hacer posibles nuevas formas de atención y tratamiento personalizados para los pacientes en los hospitales. Los socios del Foro Económico Mundial Next Big Innovation Labs y Olayan Group trabajan juntos para hacer realidad esta visión.
Gracias a su amplia reserva de talento, un próspero ecosistema de biomanufactura de medicamentos biosimilares y organizaciones de investigación por contrato que atienden las necesidades de pruebas biotecnológicas de las mayores economías del mundo, la India ya es líder mundial en bioservicios. Arabia Saudí puede aprovechar esta oportunidad. Además, dado que destina casi el 17 % de su presupuesto público al desarrollo de la sanidad y las ciencias de la vida, en el Reino crece el impulso para invertir en el dinámico sector de bioservicios de la India. Esto no solo fortalecerá el crecimiento de ambas economías, sino que también ayudará a Arabia Saudí a cumplir sus objetivos sanitarios de Visión 2030.
Próximos pasos para ampliar la inversión bioeconómica entre la India y Arabia Saudí
Es fundamental aprovechar el potencial de una asociación entre la India y Arabia Saudí. Para ello, se podrían crear programas académicos y de formación con valor añadido que permitan a la fuerza laboral de cada país adquirir nuevas competencias y perfeccionarlas; destinar una mayor parte de sus presupuestos de I+D a ámbitos de investigación basados en la biología y con impacto; ampliar las instalaciones nacionales de biomanufactura; o crear un fondo conjunto entre la India y Arabia Saudí para ampliar y comercializar tecnologías esenciales.
La Iniciativa de Bioeconomía del Foro Económico Mundial busca llevar la bioeconomía a la corriente comercial dominante para ofrecer alternativas sostenibles y escalables y mejorar el estado del mundo, facilitando la colaboración más allá de las barreras geográficas, sectoriales y sociales.

