La automatización podría agravar la brecha de género. He aquí por qué

Humanoid robots are pictured at Akinrobotics, the country's first-ever factory to mass produce humanoid robots, in Konya, Turkey, December 8, 2017. Picture taken December 8, 2017. REUTERS/Murad Sezer
As robots join our workforce, they are going to play a big part in worsening the worlds inequality problem.Image: REUTERS/Murad Sezer
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La mayor adopción de robots en el lugar de trabajo se presenta como una forma de impulsar la eficiencia empresarial, la productividad y la creación de empleos mejor remunerados, lo que a su vez favorecerá la economía. Sin embargo, cuantos más empleos se automaticen, más se agravará la brecha salarial de género, advierte un centro de estudios.

El Institute for Public Policy Research (IPPR) expuso en un nuevo informe (PDF) los efectos positivos y negativos de incorporar robots al lugar de trabajo. En el lado positivo, estima que los robots podrían aumentar el crecimiento de la productividad del Reino Unido entre un 0,8 % y un 1,4 % cada año y, por tanto, contribuir a impulsar el PIB un 10 % para 2030. También prevé que hay salarios por valor de 290.000 millones de libras esterlinas (390.000 millones de dólares) asociados a empleos con «potencial técnico» para ser automatizados. «Si la automatización provoca una reducción de los salarios medios o de las horas de trabajo, o una pérdida neta de empleos, una parte significativa de la renta nacional podría transferirse del trabajo al capital», señala el informe.

Por otro lado, advirtió de que la automatización ampliará las brechas salariales de las mujeres y las minorías, ya que es probable que los robots eliminen gradualmente los empleos menos cualificados en las próximas décadas y que los puestos creados en su lugar requieran mayores cualificaciones. Según el informe, los empleos de bajos salarios tienen cinco veces más probabilidades de ser automatizados que los empleos mejor remunerados.

Image: Foro Económico Mundial

«La automatización entraña el riesgo de aumentar la desigualdad de género y racial», afirma el IPPR, que señala que las mujeres y algunos grupos minoritarios tienen más probabilidades de trabajar en ocupaciones poco cualificadas y «automatizables». «El impacto en la desigualdad dependerá del nivel de cualificación de los nuevos empleos creados y de la capacidad de las personas para acceder a las oportunidades».

Así que, aunque se puede sostener que los robots no están destruyendo empleos, sí dificultan que los trabajadores menos cualificados conserven sus puestos o accedan a los nuevos empleos creados, que ofrecen mejores salarios.

A principios de este año, el Foro Económico Mundial advirtió que se tardarían 217 años en cerrar la brecha económica de género mundial.

Image: Quartz

La brecha no refleja únicamente que las mujeres cobren menos que los hombres por realizar los mismos trabajos: en toda la OCDE, la diferencia salarial es de solo un 2 % (contenido de pago). Uno de los principales factores que contribuyen a la brecha salarial es que las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de realizar trabajo no remunerado o de estar fuera del mercado laboral, de trabajar en sectores con salarios medios más bajos y menos probabilidades de ocupar puestos directivos sénior bien remunerados.

Y estos son precisamente los ámbitos clave en los que la mayor adopción de la automatización ejercerá más presión y agravará el enorme problema de la desigualdad en el lugar de trabajo y en los salarios.

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