Un nuevo enfoque regulatorio puede maximizar todo el potencial de los coches autónomos como opción de transporte limpia, inclusiva y segura.
Una colaboración especial entre el Foro Económico Mundial y el Ministerio de Transporte de Israel ha desarrollado nuevas formas de colaboración para crear un nuevo marco regulatorio para los vehículos autónomos.
Los vehículos autónomos (VA) pueden mejorar la seguridad vial y aliviar la congestión del tráfico. Como los VA no necesitan conductor, también pueden reducir los costes de movilidad en torno a un 70 %. Sin embargo, como podría resultar más barato hacer circular los VA «en vacío» que pagar por aparcarlos cuando no se necesitan, los VA también podrían aumentar la congestión en los centros urbanos y, si el tubo de escape de los vehículos no tuviera emisiones cero, reducir la calidad del aire en las zonas densamente pobladas, al tiempo que aumentarían las emisiones de carbono y la contaminación acústica.
Para garantizar que se aprovechen los beneficios de la tecnología, es necesario crear un marco regulatorio integral para las pruebas y el funcionamiento comercial de los vehículos autónomos. Regular la tecnología supone un gran desafío para los reguladores de todo el mundo, que se ven obligados a adaptar nuevos enfoques regulatorios. Estos nuevos enfoques pueden ayudar a los países a dejar atrás las soluciones de transporte del siglo XX y garantizar que puedan adoptar las tecnologías revolucionarias del futuro.
Con este fin, el Ministerio de Transporte de Israel (MOT) se asoció con el Centro para la Cuarta Revolución Industrial del Foro Económico Mundial para promover la integración de una regulación ágil que acelere el tránsito hacia un sistema de movilidad más inteligente, limpio y seguro.
El Centro para la Cuarta Revolución Industrial Israel, alojado por la Autoridad de Innovación de Israel, asistió al MOT en la configuración de un nuevo proceso de trabajo para desarrollar el marco regulatorio de Israel para el despliegue comercial de vehículos autónomos. El proceso constó de tres elementos clave: (1) catalogar las políticas y mejores prácticas sobre VA en naciones y estados líderes; (2) crear compromisos con múltiples partes interesadas para garantizar que la regulación pudiera seguir el ritmo de la innovación tecnológica; (3) dar forma a una regulación dinámica capaz de responder a los avances tecnológicos y, al mismo tiempo, encaminarla hacia un ecosistema de movilidad más sostenible e inclusivo.
Nuestra colaboración con el MOT de Israel, los reguladores extranjeros y la comunidad de la movilidad durante los últimos meses nos enseñó algunos factores fundamentales para crear un marco regulatorio eficiente y exitoso para el desarrollo y la implementación de tecnologías innovadoras:
1. Crear nuevas formas de colaboración
La entrada de tecnologías innovadoras en sectores tradicionales muy regulados, como el transporte, ha obligado a los reguladores de todo el mundo a adoptar un enfoque regulatorio nuevo y más ágil. La base de este enfoque es la comprensión de que las tecnologías innovadoras se desarrollan a un ritmo acelerado, que en su mayoría no coincide con el ritmo de la regulación, y que el regulador promedio normalmente no cuenta con los conocimientos técnicos necesarios para regular el ámbito a fondo. El diálogo entre múltiples partes interesadas y la intermediación de conocimiento son necesarios para superar estas brechas. Por ello, los responsables de políticas necesitan formar alianzas interministeriales y consultar periódicamente con actores de la industria, el mundo académico y las organizaciones sin ánimo de lucro. Por ejemplo, Singapur creó un comité (CARTS) integrado por reconocidos expertos internacionales, académicos y representantes de la industria. Compartir las mejores prácticas con otros reguladores que se enfrentan a los mismos desafíos, tanto globales como locales, también puede acelerar y mejorar los esfuerzos de política colaborativa.
2. Regular de abajo hacia arriba
La complejidad y la naturaleza novedosa de la tecnología no se ajustan a la regulación tradicional de «arriba hacia abajo». Las demandas cambiantes de la tecnología exigen que los reguladores trabajen estrechamente con la industria y las empresas tecnológicas para crear marcos regulatorios que garanticen los intereses públicos (seguridad, privacidad, etc.) y, al mismo tiempo, permitan seguir avanzando en el desarrollo tecnológico. Con este fin, nuestro trabajo incluyó una serie de diálogos que brindaron a numerosas partes interesadas la oportunidad de expresar sus necesidades e inquietudes. Estas conversaciones resultaron especialmente importantes porque permitieron a los reguladores israelíes conectar con empresas líderes en vehículos autónomos que aún no operaban en Israel. Empresas como Cruise, Waymo y Zoox interactuaron directamente con los reguladores israelíes durante sesiones comunitarias y un taller regulatorio celebrado en San Francisco.
3. Utilizar herramientas regulatorias ágiles
Los reguladores deben utilizar herramientas regulatorias ágiles para poder modificar y cambiar la normativa de forma fácil y rápida, de acuerdo con los avances tecnológicos. Por ejemplo, un espacio controlado de pruebas regulatorio puede ofrecer un entorno seguro para experimentar con productos, servicios y modelos de negocio innovadores, sin tener que cumplir la normativa vigente durante un período y un alcance limitados. Singapur puso en marcha en 2017 un mecanismo de espacio controlado de pruebas regulatorio para proyectos piloto y usos especiales de los VA. Los países que hacen uso de regulaciones ágiles, como Singapur y el Reino Unido, están mejor preparados para aprovechar las tecnologías existentes y dar la bienvenida a nuevas tecnologías en sus mercados.
4. Invertir en la aceptación pública y la confianza
Como las tecnologías disruptivas pueden percibirse como amenazantes e inseguras, es más crucial que nunca interactuar con el público y ganarse su confianza. La interacción con el público y con los diferentes usuarios de la vía es esencial para dar forma a la regulación y mejorar la aceptación pública de las nuevas tecnologías. Diversas estrategias de aceptación pública, como audiencias públicas, encuestas y proyectos piloto abiertos al uso público, han sido clave para desarrollar las políticas sobre VA en muchos países líderes. Por ejemplo, la Comisión de Derecho del Reino Unido realizó encuestas en profundidad para fundamentar sus recomendaciones de política sobre VA, y California no solo celebra audiencias públicas, sino que también pone a disposición digital las grabaciones de dichas reuniones. Estas medidas aportan transparencia y generan relaciones de confianza.
Perspectivas de futuro
Estas conclusiones son solo una muestra de los hallazgos que surgieron de la colaboración del Foro con el MOT. Juntos, los grupos elaboraron un informe comparativo de políticas, publicado la semana pasada por C4IR Israel y el MOT. El informe analiza y compara los principales enfoques de políticas sobre VA en todo el mundo. Durante la preparación del informe, C4IR Israel impulsó un diálogo entre el MOT de Israel, el Ministerio de Justicia y los reguladores de VA de Singapur, Australia, el Reino Unido, California y Arizona. Además, mediante la puesta en marcha de talleres destinados a profundizar en el conocimiento y la comprensión de las partes interesadas en este ámbito, pudimos mejorar la interacción del MOT con otras agencias gubernamentales y con partes interesadas no gubernamentales, como empresas líderes en VA, investigadores destacados y organizaciones sin ánimo de lucro. El informe se publicó como un paso complementario a un nuevo borrador de legislación sobre VA, publicado por el MOT el pasado agosto, que permite realizar proyectos piloto sin conductor en las vías públicas de Israel. Se constituyó un comité interministerial para avanzar en el marco regulatorio de los VA en Israel, integrado tanto por expertos gubernamentales como externos en tecnología y regulación de VA.
Cabe señalar que la regulación es solo una pieza de un rompecabezas muy amplio. En adelante, ampliaremos nuestro trabajo para abordar las implicaciones sociales, económicas y ambientales de la adopción de los VA. Esto incluirá el análisis de los modelos de negocio para garantizar que la tecnología no solo sirva a quienes pueden permitirse una experiencia de conducción autónoma, sino también a quienes no pueden desplazarse sin ella. La tecnología revolucionaria también debe estar respaldada por infraestructuras y por un sólido compromiso de la comunidad y la ciudadanía, para que los usuarios no solo conozcan la disrupción que se avecina, sino que también tengan la oportunidad de ajustarla de forma que mejore la experiencia del usuario.
C4IR Israel, respaldado por el Foro Económico Mundial y la Autoridad de Innovación de Israel, seguirá desempeñando un papel fundamental en la recopilación y la agregación de las aportaciones de las partes interesadas a los esfuerzos de política y a los borradores regulatorios, así como en la facilitación de un diálogo continuo con los principales reguladores mundiales y las iniciativas de normalización.
El proceso regulatorio de los VA en Israel es un caso de estudio importante, que demuestra cómo un país puede adaptarse a una tecnología innovadora y disruptiva, y adoptar con éxito un enfoque regulatorio ágil. El Estado de Israel invita a las partes interesadas a participar en el proceso y a colaborar en el diseño de la regulación de los VA de Israel.




