Un nuevo estudio ha revelado por qué la gente comparte sus opiniones políticas en internet

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Social media has become a popular platform for people to share their political opinions.Image: Unsplash/NeONBRAND
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  • Las redes sociales se han convertido en un espacio habitual para que los usuarios compartan sus ideas y opiniones políticas.

  • Un nuevo estudio sueco ha revelado que la baja «sensibilidad al rechazo» era un rasgo común entre quienes comparten sus opiniones en internet.

  • Es menos probable que las personas con un gran temor al rechazo compartan contenido político.

Adentrarse en un debate político en internet puede ser como entrar en un campo minado. Basta con buscar cualquier sección de comentarios o hilo en una red social para encontrarse probablemente con opiniones bastante contundentes. Pero eso no se debe necesariamente solo a la naturaleza del debate. También podría reflejar el tipo de personalidad que se siente atraído por esta clase de conversaciones en internet.

En nuestra investigación, hemos descubierto que las personas a las que no les importa lo que piensen los demás tienen más probabilidades de participar en política en las redes sociales. Esto podría influir en lo que dicen en internet y contribuir al tono virulento que disuade a tantas personas de participar en conversaciones públicas en línea. También podría ser decisivo a la hora de seleccionar el contenido político que encuentran en sus feeds.

Las personas a las que no les importa lo que piensen los demás tienen más probabilidades de participar en política en internet.Image: New Media & Society

Cuando las redes sociales se popularizaron por primera vez en la década de 2000, se pensaba que permitirían participar en el debate político a un grupo más diverso de personas. Cualquiera podía publicar algo. Cualquiera podía ver cómo sus palabras llegaban a los feeds de noticias de millones de personas.

Pero para muchas personas, la política es untema delicado, y les importa quién forma parte de su audiencia. En las redes sociales, la audiencia es invisible, salvo cuando reacciona comentando, indicando que algo le gusta o compartiéndolo. Así que, aunque te interese la política, si eres sensible al rechazo social, lo más probable es que evites publicar, compartir o comentar sobre temas políticos, a menos que tengas la certeza de que no suscitarán controversia en tu red social.

Nosotros, un grupo de académicos de ciencias políticas, psicología y estudios de la comunicación, decidimos estudiar los rasgos de personalidad de quienes publican contenido político en las redes sociales y compararlos con los de quienes no lo hacen. Medimos varios rasgos, pero encontramos uno que resultaba especialmente interesante: la sensibilidad al rechazo.

Sensibilidad al rechazo es una medida consolidada en la psicología social que evalúa la predisposición a asumir riesgos sociales. Esto implica analizar cuánto temes que alguien te rechace por algo que hayas dicho o hecho, preguntándote cómo reaccionarías ante varias situaciones hipotéticas. Cómo te sentirías si te rechazara un amigo cercano, si te acercaras a un desconocido en una fiesta y otras situaciones similares son piezas de un rompecabezas. A partir de las respuestas a estas preguntas, podemos calcular un índice de sensibilidad al rechazo para cada persona. Un valor bajo indica una sensibilidad baja al rechazo, y viceversa.

A continuación, estudiamos la relación entre la sensibilidad al rechazo y la actividad política en las redes sociales mediante una encuesta singular, distribuida a unos 2.000 residentes de Suecia. Después entrevistamos a 60 jóvenes suecos para entender mejor por qué participaban o no en los debates políticos en internet.

El análisis estadístico mostró que, incluso tras controlar la edad, la educación, el género y el interés por la política, la sensibilidad al rechazo tiene un efecto significativo en la participación. Sobre todo, las personas con un gran temor al rechazo evitan compartir contenido político con su red.

Por ejemplo: un hombre o una mujer de 30 años, con estudios universitarios e interés por la política, que tenga un alto grado de sensibilidad al rechazo, tiene un 40% menos de probabilidades de compartir o publicar contenido político que alguien con las mismas características, pero con poco temor al rechazo social.

Tener la piel dura

Aunque descubrimos que una proporción considerable de las personas encuestadas —el 37%— había participado de una u otra forma en debates políticos en las redes sociales, quedó claro que el grupo más activo presentaba ciertas características.

En las entrevistas quedó claro que, para muchas personas, lo mejor es hablar de temas delicados en privado. Cara a cara con un amigo o colega, es más fácil rectificar algo que has dicho si te das cuenta de que has ofendido o incomodado a alguien. En las redes sociales —al menos cuando usas tu nombre real— siempre corres el riesgo de que te malinterpreten o te condenen en silencio. Y como se suele juzgar a una persona por la compañía que frecuenta, hasta tener un amigo enFacebook con opiniones controvertidas podría dejarte en mal lugar.

Sin embargo, algunas personas sencillamente no parecen preocuparse por si alguien se ofenderá por lo que dicen y comparten sus opiniones con gusto. Como resultado, una mayor proporción del contenido que se publica y comparte en los feeds de las redes sociales procede de personas con poco temor al rechazo social.

¿Qué significa esto en realidad? Sigue siendo una pregunta abierta. Lo único que sabemos es que las personas activas no temen las sanciones sociales. Eso no significa que sean excesivamente obstinadas o parciales. Tampoco significa que rechacen los hechos o alberguen opiniones extremas. Incluso es posible que les resulte más fácil ceñirse al tema en cuestión. De hecho, quizá sería mejor que más personas tuvieran menos miedo al rechazo, ya que investigaciones anteriores han demostrado que ese temor lleva a adoptar posturas más extremas y a estar cada vez más dispuestas a relacionarse con grupos más radicales.

Sin embargo, también podría ocurrir que este sesgo de personalidad contribuya a crear un entorno político aún más polarizado, con un tono confrontativo que aleje a la gente de los debates políticos en internet. A medida que las redes sociales se convierten gradualmente en la principal fuente de información, debate y noticias políticas para la ciudadanía, esto tendrá importantes repercusiones para las democracias de todo el mundo.

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