La NASA planea estrellar una nave espacial contra un asteroide. He aquí por qué

Illustration of NASA’s DART spacecraft and the Italian Space Agency’s LICIACube prior to impact at the Didymos binary system.
NASA will complete the world’s first full-scale planetary defence mission.Image: NASA/Johns Hopkins APL/Steve Gribben
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  • La NASA planea estrellar una sonda contra un asteroide para cambiar su órbita.

  • Será la primera misión de defensa planetaria a gran escala del mundo, llamada Prueba de Redireccionamiento del Asteroide Doble (DART).

  • Si un asteroide chocara contra la Tierra, podría destruir ciudades enteras, causar una devastación extrema y provocar extinciones masivas.

  • Experimentos como la misión DART pueden ayudar a preparar a la humanidad para un acontecimiento así.

El 26 de septiembre de 2022, la NASA planea cambiar la órbita de un asteroide.

El gran asteroide binario Didymos y su pequeño satélite Dimorphos no representan actualmente ninguna amenaza para la Tierra. Pero, al estrellar una sonda de 1.340 libras (610 kilogramos) contra la luna de Didymos a una velocidad aproximada de 14.000 mph (22.500 kph), la NASA llevará a cabo la primera misión de defensa planetaria a gran escala del mundo como prueba de concepto. Esta misión se llama la Prueba de Redireccionamiento del Asteroide Doble, o DART.

Soy un académico que estudia el espacio y la seguridad internacional, y mi trabajo consiste en preguntar cuál es realmente la probabilidad de que un objeto choque contra el planeta y si los gobiernos están destinando suficiente dinero a prevenir un acontecimiento así.

Para encontrar las respuestas a estas preguntas, hay que saber qué objetos cercanos a la Tierra existen. Hasta la fecha, la NASA solo ha rastreado aproximadamente el 40 % de los más grandes. En el pasado, asteroides inesperados han visitado la Tierra y, sin duda, volverán a hacerlo en el futuro. Experimentos como la misión DART pueden ayudar a preparar a la humanidad para un acontecimiento así.

Millones de cuerpos cósmicos, como asteroides y cometas, orbitan alrededor del Sol y a menudo chocan contra la Tierra. Image: NASA/JPL

La amenaza de los asteroides y los cometas

Millones de cuerpos cósmicos, como asteroides y cometas, orbitan alrededor del Sol y a menudo chocan contra la Tierra. La mayoría son demasiado pequeños para representar una amenaza, pero algunos pueden ser motivo de preocupación. Los objetos cercanos a la Tierra incluyen asteroides y cometas cuyas órbitas los acercan a menos de 120 millones de millas (193 millones de kilómetros) del Sol.

Los astrónomos consideran que un objeto cercano a la Tierra es una amenaza si se acercará a menos de 4,6 millones de millas (7,4 millones de kilómetros) del planeta y tiene al menos 460 pies (140 metros) de diámetro. Si un cuerpo celeste de ese tamaño chocara contra la Tierra, podría destruir una ciudad entera y causar una devastación regional extrema. Los objetos más grandes —de 0,6 millas (1 kilómetro) o más— podrían tener efectos globales e incluso provocar extinciones masivas.

El impacto celeste más famoso y destructivo tuvo lugar hace 65 millones de años, cuando un asteroide de 6 millas (10 kilómetros) de diámetro chocó contra lo que hoy es la península de Yucatán. Acabó con la mayoría de las especies vegetales y animales de la Tierra, incluidos los dinosaurios.

Pero los objetos más pequeños también pueden causar daños importantes. En 1908, un cuerpo celeste de unos 164 pies (50 metros) explotó sobre el río Podkamennaya Tunguska en Siberia. Arrasó más de 80 millones de árboles en una superficie de 830 millas cuadradas (2.100 kilómetros cuadrados). En 2013, un asteroide de apenas 65 pies (20 metros) de diámetro estalló en la atmósfera, a 20 millas (32 kilómetros) sobre Cheliábinsk, Rusia. Liberó una energía equivalente a la de 30 bombas de Hiroshima, hirió a más de 1.100 personas y causó daños por valor de 33 millones de dólares estadounidenses.

El próximo asteroide de tamaño considerable que podría chocar contra la Tierra probablemente sea el asteroide 2005 ED224. Cuando el asteroide de 164 pies (50 metros) pase cerca el 11 de marzo de 2023, habrá aproximadamente una posibilidad entre 500.000 de que impacte.

El próximo asteroide de tamaño considerable que podría chocar contra la Tierra probablemente sea el asteroide 2005 ED224.Image: NASA/JPL

Vigilar los cielos

Aunque las probabilidades de que un cuerpo cósmico de gran tamaño choque contra la Tierra son bajas, la devastación sería enorme.

El Congreso reconoció esta amenaza y, en el estudio Spaceguard de 1998, encargó a la NASA encontrar y rastrear, en un plazo de 10 años, el 90 % del total estimado de objetos cercanos a la Tierra de 0,6 millas (1 kilómetro) de diámetro o más. La NASA superó el objetivo del 90 % en 2011.

En 2005, el Congreso aprobó otra ley que exigía a la NASA ampliar su búsqueda y rastrear al menos el 90 % de todos los objetos cercanos a la Tierra de 460 pies (140 metros) o más para finales de 2020. Ese año ya pasó y, principalmente por la falta de recursos financieros, solo se ha cartografiado el 40 % de esos objetos.

A fecha del 18 de septiembre de 2022, los astrónomos habían localizado 29.724 asteroides cercanos a la Tierra, de los cuales 10.189 tienen 460 pies (140 metros) o más de diámetro y 855 miden al menos 0,6 millas (1 kilómetro) de ancho. Cada semana se añaden alrededor de 30 objetos nuevos.

Está previsto que una nueva misión financiada por el Congreso en 2018 lance en 2026 un telescopio infrarrojo espacial —NEO Surveyor— dedicado a buscar asteroides potencialmente peligrosos.

Sorpresas cósmicas

Solo podemos prevenir una catástrofe si sabemos que se aproxima, y en el pasado los asteroides han sorprendido a la Tierra.

En 2019, un asteroide apodado «asesino de ciudades», del tamaño de un campo de fútbol, pasó a menos de 45.000 millas (72.420 kilómetros) de la Tierra. En 2021, pasó cerca un asteroide del tamaño de un Boeing 747, como también lo hizo en 2012 un asteroide de 0,6 millas (1 kilómetro) de ancho. Cada uno de ellos se detectó apenas un día antes de pasar junto a la Tierra.

Las investigaciones indican que la rotación de la Tierra crea un punto ciego, que oculta algunos asteroides o hace que parezcan inmóviles. Esto puede ser un problema, porque algunos asteroides inesperados sí chocan contra nosotros. En 2008, los astrónomos detectaron un pequeño asteroide apenas 19 horas antes de que chocara contra una zona rural de Sudán.

El reciente descubrimiento de un asteroide de 1,2 millas (2 kilómetros) de diámetro sugiere que aún hay objetos grandes al acecho.

Este cráter cerca de Flagstaff, Arizona, se formó cuando un asteroide de unos 160 pies (50 metros) de diámetro chocó contra la Tierra hace alrededor de 50.000 años. Image: USGS/D. Roddy vía Wikimedia Commons

¿Qué se puede hacer?

Para proteger el planeta de los peligros cósmicos, la detección temprana es clave. En la Conferencia de Defensa Planetaria de 2021, los científicos recomendaron contar con un mínimo de entre cinco y 10 años de preparación para organizar una defensa eficaz contra asteroides peligrosos.

Si los astrónomos encuentran un objeto peligroso, hay cuatro maneras de mitigar una catástrofe. La primera consiste en aplicar medidas regionales de primeros auxilios y evacuación. Una segunda opción sería enviar una nave espacial a volar cerca de un asteroide pequeño o mediano; la gravedad de la nave cambiaría lentamente la órbita del objeto. Para cambiar la trayectoria de un asteroide más grande, podemos estrellar algo contra él a gran velocidad o detonar cerca una ojiva nuclear.

La misión DART será el primer intento de desviar un asteroide grande. Sin embargo, no será la primera vez que la humanidad envía algo a un asteroide. En 2005, la misión Deep Space Impact de la NASA estrelló una sonda contra el cometa 9P/Tempel para tomar mediciones científicas del cometa, y en 2018 la misión Hayabusa2 de Japón recogió muestras del asteroide Ryugu y las trajo de vuelta a la Tierra, pero ninguna de estas misiones se diseñó como prueba de defensa planetaria.

La misión DART debería generar mucha información útil. Estos datos procederán de una cámara a bordo de la nave espacial DART que enviará imágenes a la Tierra hasta el momento del impacto. Además, un pequeño satélite llamado LICIACube que se desplegó desde DART el 11 de septiembre de 2022 tomará fotografías del impacto. Una misión de seguimiento de la Agencia Espacial Europea, llamada Hera, se lanzará en 2024 y se encontrará con Didymos en 2026 para empezar a recopilar datos.

Gasto en defensa planetaria

En 2021, el presupuesto de defensa planetaria de la NASA fue de 158 millones de dólares, apenas el 0,7 % del presupuesto total de la NASA y el 0,02 % de los aproximadamente 700.000 millones de dólares del presupuesto de defensa de EE. UU..

¿Es esta la cantidad adecuada para invertir en vigilar los cielos, teniendo en cuenta que algunos asteroides potencialmente peligrosos, el 60 % del total, siguen sin detectarse? Es una pregunta importante que debemos plantearnos al considerar las posibles consecuencias.

Invertir en defensa planetaria es como contratar un seguro de hogar. La probabilidad de que ocurra un suceso que destruya tu casa es baja y, aun así, la gente contrata seguros.

Si un solo objeto de más de 460 pies (140 metros) chocara contra el planeta, la devastación y la pérdida de vidas serían extremas. Un impacto mayor podría literalmente acabar con la mayoría de las especies de la Tierra. Aunque no se prevea que un cuerpo así choque contra la Tierra en los próximos 100 años, la probabilidad no es cero. Ante un escenario de baja probabilidad y consecuencias graves, invertir en proteger el planeta de objetos cósmicos peligrosos puede dar cierta tranquilidad a la humanidad y ayudar a prevenir una catástrofe.

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