El Día del Trabajo se remonta a la Revolución Industrial y promueve la defensa de los derechos de los trabajadores.
En la era de la Cuarta Revolución Industrial, los trabajadores aún necesitan ser protegidos y reconocidos.
Pero la pandemia ha destruido 255 millones de empleos a tiempo completo en 2020, según la Organización Internacional del Trabajo.
Tras una crisis sanitaria mundial suelen instalarse más robots, según ha constatado el Fondo Monetario Internacional, lo que afecta aún más a los cambios en las pautas laborales.
Cada año, los logros de los trabajadores se celebran en el Día del Trabajo.
Se trata de una festividad anual que en la mayoría de los países se vincula con el 1 de mayo, conocido como Día Internacional de los Trabajadores. Sin embargo, en Estados Unidos se celebra el primer lunes de septiembre.
La historia del Día del Trabajo se remonta a la Revolución Industrial de la década de 1880, cuando las jornadas laborales podían durar entre 10 y 16 horas y la semana laboral de seis días era lo habitual. Muchos trabajadores eran niños, un problema que todavía afecta a unos 152 millones de niños en la actualidad.
Los trabajadores de los movimientos laborales y sindicales se unieron para exigir la regulación de las jornadas laborales y la prevención de abusos. Proteger y celebrar a los trabajadores sigue siendo igual de pertinente hoy, especialmente en el contexto de la COVID-19. Estas son cuatro razones.
1. Auge de los robots
Las pandemias provocan el auge de los robots, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), y los trabajadores poco cualificados corren más riesgo de ser desplazados que los altamente cualificados.
El FMI analizó la adopción de robots industriales tras cuatro pandemias anteriores, entre ellas el SARS en 2003 y el ébola en 2014, y constató que la automatización se aceleró en los años siguientes.
El motivo es doble, según los economistas del FMI Tahsin Saadi Sedik y Jiae Yoo. «En primer lugar, tras grandes perturbaciones como las recesiones, las empresas reestructuran sus negocios y ajustan la producción hacia tecnologías que reducen los costes laborales. En segundo lugar, las empresas pueden preferir los robots porque son inmunes a los riesgos para la salud.»
El Informe sobre el futuro del empleo 2020 del Foro Económico Mundial revela que más del 80 % de los empleadores prevé ampliar el uso del trabajo remoto y digitalizar los procesos de trabajo. Cerca de la mitad de todos los empleadores también se prepara para automatizar parte del trabajo. Esto no implicará necesariamente menos empleos en general, pero determinados puestos corren riesgo.
2. Igualdad en el lugar de trabajo
Las mujeres y las niñas se ven afectadas de forma desproporcionada por crisis como las pandemias, debido a su papel tanto en primera línea como en el hogar.
De hecho, el 70 % de los trabajadores sanitarios y de servicios sociales a nivel mundial son mujeres, según ONU Mujeres, aunque con un 28 %, la brecha salarial de género en el sector sanitario es superior a la brecha salarial general, que se sitúa en el 16 %.
ONU Mujeres ha desarrollado un programa de respuesta mundial para mitigar los peores efectos de la COVID-19 en las mujeres y las niñas, que incluye paquetes de estímulo económico y garantiza que las mujeres y las niñas lideren los procesos de planificación y toma de decisiones.
3. Recuperación tras la pandemia
La COVID-19 destruyó el equivalente a 255 millones de empleos a tiempo completo en 2020, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El 8,8 % de las horas de trabajo perdidas a nivel mundial es aproximadamente cuatro veces superior a la cifra registrada durante la crisis financiera mundial de 2009. La reducción de las horas de trabajo y las pérdidas de empleo «sin precedentes» afectaron a 114 millones de personas.
Aunque la OIT prevé que se produzca una sólida recuperación económica en la segunda mitad de 2021 con el despliegue de las vacunas, también advierte de que la recuperación será desigual, con enormes pérdidas de empleo en sectores gravemente afectados, como la restauración, las artes y el comercio minorista. Las mujeres y los jóvenes también se han visto más afectados que los hombres.
4. Empleos para un futuro sostenible
El cambio climático alterará la naturaleza y la estructura del empleo, creará nuevos puestos de trabajo y hará insostenibles otros, según la OIT.
La OIT pide a los países de todo el mundo que contribuyan a construir un futuro más verde mediante la inversión en educación climática.
«Tenemos que preparar a la juventud para este mundo cambiante», afirma Guy Ryder, director general de la OIT.
