Los niños del campo tienen mejores habilidades motrices que los niños de la ciudad, lo que significa que se desarrollan más rápido y podrían incluso disfrutar de una mayor igualdad en la sociedad, según un nuevo estudio finlandés.
Académicos de la Universidad de Jyväskylä han descubierto que, aunque los niños urbanos practican más deportes organizados, la libertad que tienen los niños del campo para jugar libremente al aire libre con sus amigos hace que desarrollen las habilidades clave más rápidamente.
Los investigadores sostienen que este tipo de juego no estructurado estimula el desarrollo infantil, ayuda a preparar a los niños para la vida escolar y fomenta la confianza social.
Habilidades vitales
Las habilidades motrices son vitales para el desarrollo de un niño, ya que le ayudan a aprender a escribir, andar en bicicleta y vestirse solo. El juego al aire libre permite a los niños practicar y desarrollar estas habilidades.
Uno de cada 10 niños presenta un retraso en el desarrollo de sus habilidades motrices, según el estudio, que encuestó a unos 1.000 niños de entre tres y siete años.
También ayuda que los padres estén presentes cuando los niños juegan al aire libre, ya que su presencia hace que los niños se sientan seguros y comprendan la importancia de la actividad.
Otros beneficios
El estudio finlandés es el último en constatar que crecer en el campo tiene ventajas para los niños. Otras investigaciones han demostrado previamente que los niños rurales pueden tener mejor equilibrio y agilidad, sufrir menos alergias y experimentar menos síntomas de trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
El nuevo estudio también ha descubierto que, al salir al campo a jugar, los niños de la ciudad podrían alcanzar a sus homólogos rurales.
«El verano es un periodo excelente para moverse en familia, ya que la naturaleza permite experiencias y estímulos versátiles para el desarrollo motor del niño», según la autora principal, Donna Niemistö.




