Un nuevo informe del Foro Económico Mundial, en colaboración con Accenture, Quantum for Society: Meeting the Ambition of the SDGs, que sensibiliza sobre el potencial de las tecnologías cuánticas para avanzar en los ODS de la ONU.
Acortar la brecha entre la ambición y la realidad implica no solo aprovechar las oportunidades a corto plazo que se presentan de cara al hito de 2030, sino también abrazarlas plenamente mediante la construcción de los cimientos de un ecosistema de lo cuántico para la sociedad.
En línea con esta visión, la Red de Economía Cuántica del Foro ha trabajado junto con el ecosistema cuántico mundial, proporcionando principios de gobernanza, orientación y marcos prácticos, y lanzando el Centro de Aplicaciones Cuánticas para impulsar la innovación responsable y la comercialización de la tecnología cuántica.
A medida que nos acercamos al plazo de 2030 establecido por las Naciones Unidas para avanzar en la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), las tecnologías cuánticas podrían ofrecer una oportunidad única para avanzar en los 17 objetivos de sostenibilidad, desde erradicar la pobreza hasta descarbonizar nuestro planeta, avanzar hacia las energías renovables y mejorar la salud y el bienestar de todos.
El informe, Quantum for Society: Meeting the Ambition of the SDGs, tiene como objetivo ofrecer orientación sobre cómo las tecnologías cuánticas podrían generar valor para la sociedad. Para ello, el ecosistema incipiente debe trabajar conjuntamente para identificar, priorizar e investigar tecnologías cuánticas –p. ej., la computación cuántica, la detección cuántica y la comunicación cuántica– que ofrezcan la posibilidad de lograr avances significativos en nuestros objetivos de sostenibilidad.
¿Puede la tecnología cuántica ser un factor de cambio en la sostenibilidad?
La tecnología cuántica podría ser precisamente la tecnología disruptiva que estábamos esperando para acelerar la carrera hacia los ODS. Identificar soluciones cuánticas que podrían alcanzar madurez en los próximos seis años y que tienen potencial para escalar rápidamente, afectando a miles de millones de vidas, será fundamental para incidir en la agenda social de forma concreta y tangible.
Sin embargo, varias tecnologías cuánticas aún se encuentran en las primeras etapas de desarrollo. Algunas aplicaciones en el ámbito de la detección cuántica podrían generar valor en breve, lo que llevaría a un uso práctico en salud y bienestar (ODS 3) y energía asequible y limpia (ODS 7), por ejemplo. La comunicación cuántica, por su parte, garantizará la transmisión ultrasegura de datos de una manera que los sistemas de comunicación modernos no pueden lograr en la actualidad. Evaluar el potencial a corto plazo de la computación cuántica, sin embargo, sigue siendo difícil. Hasta ahora, no existe un enfoque líder, y distintas modalidades cuánticas (p. ej., superconductora, de átomos neutros, de iones atrapados, fotónica, etc.) coexisten mostrando un conjunto heterogéneo de ventajas y desventajas.
El poder de la tecnología cuántica reside en su capacidad para avanzar en cada uno de los ODS. Pero ¿qué soluciones cuánticas deberían priorizarse? Algunos casos de uso identificados por el Foro, como la monitorización de la calidad del agua, la observación de la Tierra para apoyar la preparación ante desastres, el diseño de células solares y la modelización climática y la previsión meteorológica, tienen una mayor probabilidad de generar un impacto real y medible, mostrando un efecto multiplicador y la capacidad de impulsar varios ODS simultáneamente. No es sorprendente que estos mismos casos de uso estén alineados con el nexo agua-energía-alimentación, un marco establecido por la UNESCO para exponer la compleja y dinámica interrelación entre determinados objetivos (véase la figura siguiente).

Construir el ecosistema es un esfuerzo «glocal»
Actualmente, el ecosistema de lo cuántico para la sociedad se encuentra en una fase embrionaria. Solo una red coordinada de líderes empresariales, responsables políticos, organizaciones internacionales y el mundo académico que trabaje en este sentido permitirá un cambio sistémico. Para acelerar y potenciar su desarrollo se requerirá el compromiso de todas las partes interesadas, combinando consideraciones globales con prioridades e intereses locales. Los países del África subsahariana, por ejemplo, necesitan acceder a agua potable fiable (ODS 6), pero a menudo no cuentan con las herramientas y la tecnología necesarias para lograrlo. Las tecnologías de detección cuántica y de simulación cuántica podrían ayudar a aliviar los problemas de desinfección del agua potable de millones de personas en la región.

Los emprendedores sociales que experimentan con tecnologías cuánticas tendrán dificultades para acceder a financiación privada debido a la falta de un retorno de la inversión inmediato de estas tecnologías. Necesitarán orientación de todo el ecosistema para ganar visibilidad, conocer las subvenciones gubernamentales, participar en retos de innovación abierta y colaborar en asociaciones público-privadas.
Cómo ayuda el Foro a los líderes a conectar las tecnologías de vanguardia con los desafíos del mundo real
El Centro de Tecnologías de Vanguardia e Innovación reúne a científicos, responsables políticos y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus implicaciones en el mundo real.
Al posibilitar la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a los socios a traducir la innovación de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan desafíos globales compartidos.
El Reto Uplink, por ejemplo, fue puesto en marcha por el Foro en colaboración con el Centro para la Cuarta Revolución Industrial en Arabia Saudí para identificar startups que maximicen el potencial de las tecnologías cuánticas para abordar cuestiones sociales clave, entre ellas el cambio climático, la salud y el bienestar, la energía asequible y limpia y el crecimiento sostenible.
Sostenible desde el diseño: en la búsqueda de un paradigma informático más ecológico
La enorme oportunidad de la computación cuántica depende de la posibilidad de superar a los ordenadores clásicos en tres ámbitos: la simulación y el descubrimiento molecular en la ciencia de materiales y la biología; la optimización y la gestión de riesgos en sistemas complejos; y la IA y el aprendizaje automático. Por definición, se puede obtener una ventaja cuántica cuando una máquina cuántica puede resolver un problema del mundo real más rápido y de manera más eficiente que la supercomputadora más potente. Pero ¿y si, en la búsqueda de un paradigma informático más ecológico, la ventaja pudiera medirse en términos de eficiencia energética?
Afirmar que las máquinas cuánticas pueden proporcionar ahorros energéticos en comparación con los ordenadores clásicos, sin embargo, no es tan sencillo, ya que deben tenerse en cuenta múltiples factores (p. ej., la modalidad cuántica, el sistema de refrigeración, el tamaño del problema, etc.). Mientras los científicos siguen buscando un paradigma informático más ecológico, encontrar métricas de eficiencia energética más rigurosas para medir la huella de carbono de la tecnología cuántica y construir máquinas sostenibles desde el diseño son imperativos muy relevantes para cumplir la agenda de sostenibilidad.
Lea el informe completo aquí: Quantum for Society: Meeting the Ambition of the SDGs.


