De la energía de fusión a la computación cuántica: las tecnologías de vanguardia ya están redefiniendo el liderazgo

Holographic planet earth. technological background: Managing frontier technologies demands collaboration
Managing frontier technologies demands collaborationImage: Getty Images/iStockphoto
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  • Gestionar las tecnologías de vanguardia no consiste solo en avances individuales; exige la colaboración entre científicos, responsables políticos, inversores y la sociedad civil.

  • Los líderes deben anticiparse a los efectos a largo plazo de las tecnologías emergentes, planificando hoy impactos que quizá solo se materialicen dentro de años o décadas.

  • Además de la previsión a largo plazo, exige un pensamiento a nivel de sistemas y una inteligencia colectiva para afrontar los impactos sociales, geopolíticos y económicos de estas tecnologías.

Cada año, nuestra empresa, Frontiers, copublica con el Foro Económico Mundial el informe Top Ten Emerging Technologies (Las diez principales tecnologías emergentes), en el que se identifican las tecnologías con mayor probabilidad de alcanzar un uso generalizado en un plazo de cinco a diez años.

Su metodología, así como los debates del comité de expertos, ofrece una visión clara de la rapidez con la que podemos actuar ante los grandes desafíos mundiales y subraya la urgencia de que el liderazgo mundial se adapte.

Estas tecnologías están entrando ahora en funcionamiento para dar forma a la calidad de vida, la atención sanitaria, la sostenibilidad ambiental y los sistemas de información. Los líderes mundiales en innovación, empresa y política deben tomar decisiones críticas a medida que esta ola sin precedentes de cambio tecnológico cobra forma.

La previsión implica ser capaces de actuar con antelación mediante medidas que solo tienen sentido si se miran a una década vista, y no únicamente al próximo trimestre.

La energía de fusión, la computación cuántica, los modelos avanzados de inteligencia, los nuevos materiales y la bioingeniería están pasando con rapidez de la teoría a los prototipos, los proyectos piloto y los productos. Son mucho más que “nuevas herramientas”: son tecnologías de vanguardia.

Además, empiezan a influir en la manera en que los países conciben el poder, el bienestar ciudadano, la seguridad y la prosperidad; su desarrollo y despliegue se están convirtiendo en una forma de “diplomacia por otros medios”.

En la próxima década, los líderes más eficaces serán quienes sepan conectar lo que ocurre en los reactores de fusión, los laboratorios cuánticos y los biofoundries con las decisiones que toman en materia de políticas, inversión y gobernanza. En muchos sentidos, las tecnologías de vanguardia ya están redefiniendo lo que caracteriza a un buen liderazgo.

La previsión informada vuelve al centro de la escena

Las organizaciones e incluso las instituciones nacionales pueden tener que considerar a corto plazo el contexto geopolítico cambiante, con cadenas de suministro y relaciones comerciales en transformación. Sin embargo, las tecnologías de vanguardia recuerdan a los líderes el valor de fundamentar su previsión en una experiencia técnica fiable.

En nuestro informe Emerging Technologies (Tecnologías emergentes), por ejemplo, señalamos que la fusión nuclear podría requerir décadas para lograr ganancias netas de energía, aunque el plan para desplegarla debe elaborarse ahora. Lo mismo ocurre con la computación cuántica, para la que las normas de cifrado, las infraestructuras críticas y la estrategia industrial deben definirse mucho antes de que lleguen las máquinas más potentes.

Las 10 principales tecnologías emergentes de 2025: Carrusel animado
Las 10 principales tecnologías emergentes de 2025: Carrusel animado
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Como subraya nuestro informe, la previsión estratégica es fundamental. No basta con preguntarse: “¿Qué pueden hacer hoy estas tecnologías?”. Los líderes deben preguntarse: “¿Qué ocurre cuando maduran, convergen con otras tecnologías, se extienden y afectan tanto a amigos como a adversarios?”.

Merece la pena elaborar escenarios sobre lo que supondría una energía limpia abundante para la geopolítica, de qué manera la seguridad poscuántica podría reconfigurar las finanzas o qué podría significar para los sistemas sanitarios y la bioseguridad una edición genética generalizada.

El objetivo no es predecir el futuro a la perfección, sino utilizar la mejor experiencia disponible para orientarse hacia un objetivo en constante movimiento. La previsión implica ser capaces de actuar con antelación mediante medidas que solo tienen sentido si se miran a una década vista, y no únicamente al próximo trimestre.

El liderazgo se convierte en un ejercicio de inteligencia colectiva

Los efectos en cadena de las tecnologías no son fáciles de percibir, sobre todo porque tendemos a caer en patrones de pensamiento lineal. Los ministerios, las empresas y los laboratorios de investigación no pueden comprender plenamente las repercusiones de su trabajo mientras sigan aislados en compartimentos estancos.

Por ejemplo, la demanda de energía de los sistemas de inteligencia artificial (IA) tiene implicaciones para los objetivos climáticos, la planificación de las redes eléctricas, la productividad industrial y los modelos de negocio de los proveedores de nube. Asimismo, los avances en biología sintética y edición genética convergen con otras tecnologías y atraviesan la agricultura, la atención sanitaria, la seguridad y la ética.

Los líderes dispuestos a aprender junto a los científicos y la sociedad serán quienes den hoy ejemplo y ayuden al mundo a navegar el mundo del mañana.

Liderar en un panorama tan complejo exige integrar prioridades, riesgos y posibles resultados diversos. En este contexto, la responsabilidad se sitúa en la intersección entre la ciencia, la regulación y la confianza pública.

En esencia, el liderazgo se convierte en un ejercicio de inteligencia colectiva. Quienes ocupan puestos de responsabilidad deben crear espacios en los que científicos, responsables políticos, directivos, inversores y la sociedad civil puedan poner en común sus conocimientos y someter a prueba sus supuestos.

También deben escuchar activamente a las voces que habitualmente quedan al margen, incluidas las comunidades que vivirán con las consecuencias pero que quizá no tengan voz en la mesa de negociaciones.

El liderazgo sistémico marca la diferencia

El liderazgo sistémico en el contexto de las tecnologías de vanguardia implica anticipar cómo afectará la tecnología a múltiples ámbitos a la vez, y no solo dentro de una única organización o sector.

A medida que tecnologías como la IA, la biología sintética, la computación cuántica, los materiales avanzados y la fusión convergen, el papel de los líderes consiste en conectar el progreso científico con las decisiones en materia de política, inversión, seguridad y bienestar social, de forma que se fortalezca la colaboración mundial.

Los líderes de sistemas eficaces no se limitan a preguntar: “¿Podemos construir esto?”. Preguntan: “¿Qué efectos sistémicos estamos generando si desplegamos esto y quién gana y quién pierde?”. Operan en la intersección entre la ciencia, la regulación, los mercados y la confianza pública, dando forma a las condiciones en las que se desarrollan, gobiernan y comparten las tecnologías de vanguardia.

Volvamos a tomar el ejemplo de la fusión. La inversión pública y privada se está acelerando, y varios actores aspiran a disponer de energía de fusión conectada a la red en la década de 2030. Al mismo tiempo, los gobiernos están poniendo en marcha programas de fusión basados en hitos, mientras que las colaboraciones internacionales siguen sirviendo como importantes bancos de pruebas.

En conjunto, estos esfuerzos exigen coordinación en materia de normas, regulación, cadenas de suministro y desarrollo del talento a nivel de sistema.

Aquí es donde entra en juego el liderazgo sistémico. Los mayores beneficios para cada uno de nosotros son alcanzables si trabajamos juntos. Se trata de ver el ecosistema en su conjunto (organismos de normalización, flujos de financiación, modelos educativos, comunicación pública y normas internacionales) y de estar dispuestos a invertir en esos recursos compartidos.

Los líderes que lo hagan bien ayudarán a sus países y empresas a alcanzar una influencia duradera.

Liderar en la vanguardia

Las tecnologías de vanguardia son fundamentales para definir cómo se configurarán el poder, el bienestar, la prosperidad y la seguridad en el siglo XXI.

Para que los responsables políticos y los directivos lideren con eficacia, tendrán que devolver la previsión informada y a largo plazo a la toma de decisiones cotidiana, tratar el liderazgo como un proceso de inteligencia colectiva e invertir en una gobernanza a nivel de sistemas en lugar de perseguir titulares aislados sobre “avances”.

Los líderes innovadores están liderando en la vanguardia, allí donde las tecnologías influirán en los modelos de gobernanza de la próxima generación.

Los líderes dispuestos a aprender junto a los científicos y la sociedad serán quienes den hoy ejemplo y ayuden al mundo a navegar el mundo del mañana. Precisamente, este es el propósito de la Frontiers Science House, que funcionará durante la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, en enero de 2026.

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