Las empresas aprovechan cada vez más las tecnologías en la nube para aumentar la escalabilidad, la seguridad y la eficiencia.
Pero el progreso ha sido insuficiente para lograr un impacto a gran escala.
La transformación en la nube requiere experiencia profunda y un cambio en el modelo operativo.
Más del 90 % de las empresas están aprovechando las tecnologías en la nube y han comenzado a migrar aplicaciones para aprovechar la escalabilidad, la seguridad y la eficiencia que ofrece la nube. Pero la mayoría no ha establecido capacidades nativas de la nube ni logrado un impacto empresarial a gran escala.
Algunas empresas, por ejemplo Moderna, utilizan la nube para transformar radicalmente su modelo de negocio. Moderna ejecuta su Drug Design Studio, una aplicación web propietaria, en la nube para aprovechar su infraestructura escalable de cómputo y almacenamiento. Esto le permite analizar y diseñar rápidamente secuencias de ARNm para dianas proteicas, integrar los aprendizajes de múltiples experimentos realizados en paralelo y perfeccionar con rapidez el ciclo de diseño y producción. Gracias en parte a la nube, Moderna logró entregar el primer lote clínico de su candidato a vacuna (mRNA-1273) al Instituto Nacional de Salud de EE. UU. para los ensayos de fase uno, solo 42 días después de la secuenciación inicial del virus.
Es probable que estos ejemplos se multipliquen a medida que los líderes empresariales y tecnológicos comprendan cuánto puede acelerar la nube sus transformaciones digitales y desbloquear enormes fuentes de nuevo valor.
La reducción del gasto en tecnología y operaciones mediante el uso de la nube resulta atractiva. Pero representa una pequeña fracción del valor disponible al utilizar la nube para acelerar la innovación o crear modelos de negocio completamente nuevos
Nuestra investigación indica que siete impulsores de valor de la nube pueden sumar colectivamente más de 1 billón de dólares de EBIDTA (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) para 2030. Un uso eficaz de la nube puede ayudar a rejuvenecer la TI al mejorar la productividad en el desarrollo y el mantenimiento de aplicaciones, además de reducir los costos de infraestructura en un 20-30 % en las aplicaciones migradas. Aprovechar los aspectos de seguridad y resiliencia de la nube también puede reducir los costos de las interrupciones y las brechas de seguridad.
Sin embargo, la mayor fuente de valor de la nube radica en su capacidad para acelerar o posibilitar la innovación y ayudar a las empresas a reinventar cómo desarrollan, entregan y venden productos y servicios. Los minoristas utilizan las capacidades avanzadas de análisis disponibles a través de los proveedores de servicios en la nube para realizar análisis de sentimiento en tiempo real, modelización de tendencias y escucha social, con el fin de predecir qué productos tendrán probablemente éxito. Algunas empresas están estableciendo alianzas estratégicas con proveedores de nube para aprovechar el conjunto cada vez más amplio de servicios que ofrecen y reinventar su modelo de negocio.
Sin embargo, acertar con la nube no es fácil para la mayoría de las empresas. Hemos observado que el mayor éxito se logra cuando las empresas fijan una agenda empresarial ambiciosa, transforman el modelo operativo, iteran soluciones con rapidez y escalan a un ritmo acelerado
Ante todo, los líderes de negocio y de TI deben fijar el listón alto y definir casos de uso claros basados en una economía real que contemple tanto el ahorro de costos como la innovación empresarial. Dado que el valor para la empresa es tan grande, los programas de transformación en la nube requieren una verdadera asociación entre TI y el negocio. Esto significa que los líderes de TI deben entender con claridad el valor en juego para el negocio, mientras que los líderes empresariales deben tener conocimientos sobre la nube y comprender el verdadero potencial de esta tecnología. Con demasiada frecuencia, la «nube» se convierte en una frase de moda para la «modernización», y muchos de los beneficios tradicionalmente atribuidos a la nube pueden obtenerse en instalaciones propias con una inversión en modernización.
En segundo lugar, será fundamental invertir en una arquitectura de vanguardia que sea integrada, segura y resiliente. Esto es especialmente importante si la empresa opera en un “estado de nube híbrida”– en el que parte de la infraestructura de TI existe en instalaciones propias y parte en la nube, un escenario probable para la mayoría de las grandes organizaciones en el futuro previsible.
Por último, la transformación en la nube requiere experiencia profunda y un cambio en el modelo operativo. Nuestra investigación indica que el talento y la cultura son los mayores obstáculos para una ejecución exitosa. Serán necesarios cambios clave en el talento (por ejemplo, de gestores de proyectos a gestores de producto, de analistas a científicos de datos, de desarrolladores a ingenieros full stack), así como en el modelo operativo (por ejemplo, de un desarrollo basado en cascada a una cultura ágil de prueba y aprendizaje).
Materializar la promesa de la nube no es fácil y, para la mayoría de las empresas, todavía estamos en las primeras etapas. Pero el premio de 1 billón de dólares vale sobradamente el recorrido.


