La inteligencia artificial (IA) afectará a todos los empleos, en todos los sectores y en todos los países. Existe un temor considerable a que la IA elimine empleos por completo. Muchos informes han puesto de manifiesto las duras realidades de la automatización de la fuerza laboral, especialmente para ciertos tipos de empleo y grupos demográficos. Por ejemplo, la Brookings Institution concluyó que la automatización amenaza el 25% de todos los empleos de Estados Unidos, sobre todo los de personas con salarios bajos que ocupan puestos en los que las tareas son rutinarias. Un estudio independiente del Institute for Women’s Policy Research concluyó que las mujeres ocupan el 58% de los empleos con mayor riesgo de automatización.
Sin embargo, pese a estas realidades, empezamos a aceptar nuestro nuevo mundo de IA y a adoptar estas tecnologías al vislumbrar las posibles oportunidades que ofrecen. Otros estudios destacan que la IA creará más empleos o simplemente eliminará tareas de los empleos. Un nuevo estudio mundial de Oracle y Future Workplace, realizado entre 8.370 empleados, gerentes y responsables de recursos humanos de 10 países, concluyó que casi dos tercios de los trabajadores se sienten optimistas, entusiasmados y agradecidos por la IA y los robots como compañeros de trabajo. Casi una cuarta parte llegó a decir que mantiene una relación afectuosa y gratificante con la IA en el trabajo, lo que demuestra su aprecio por la forma en que esta simplifica y agiliza sus vidas.
Sorprendentemente, el año pasado descubrimos que la mayoría de los trabajadores confiaría en las órdenes de un robot. Este año, casi dos tercios de los trabajadores dijeron que confiarían más en las órdenes de un robot que en las de su gerente, y la mitad ya ha recurrido a un robot en lugar de a su gerente para pedir consejo. En American Express, decisiones como determinar qué oferta de productos es más pertinente para distintos segmentos de clientes ya las toma la IA, por lo que gerentes y empleados no necesitan hablar de esas tareas.
Ahora que la IA está eliminando muchas de las tareas administrativas que suelen realizar los gerentes, sus funciones evolucionan y se centran más en las habilidades interpersonales que en las técnicas. La encuesta concluyó que los trabajadores creen que los robots superan a sus gerentes a la hora de proporcionar información imparcial, mantener los horarios de trabajo, resolver problemas y gestionar presupuestos, mientras que los gerentes destacan más en empatía, orientación y creación de una cultura laboral.
Anthony Mavromatis, vicepresidente de ciencia de datos de clientes y plataformas de American Express, señala otra forma en que la IA está cambiando el papel del gerente: «La IA les está liberando cada vez más tiempo y les permite centrarse en la esencia de su trabajo. De cara al futuro, lo que realmente importa es la capacidad, tan humana, de ser creativo e innovar, algo que la IA todavía no sabe hacer». Al liberarlos de tareas que tradicionalmente se esperaba que realizaran, la IA permite a los gerentes centrarse en forjar relaciones más sólidas con sus compañeros de equipo y tener un mayor impacto en sus funciones.
Empresas como Hilton, pioneras en el uso de la IA para simplificar sus procesos de contratación, ahora están ampliando su uso a otras aplicaciones, como asistentes digitales para determinados procesos, entre ellos la retroalimentación y las evaluaciones del desempeño. Prevén que los asistentes digitales permitan a los empleados decir algo como: «Quiero tomarme libre el próximo viernes; por favor, prográmalo», y que se realicen los trámites necesarios de recursos humanos. El asistente digital podrá usarse desde un dispositivo móvil o una computadora de escritorio, cuando resulte más conveniente. «Si pensamos en la cantidad de empleados de nuestros hoteles que atienden a los huéspedes con poco o ningún tiempo frente a una computadora, y en las limitaciones de tiempo que todos tenemos, esta capacidad móvil será revolucionaria», afirma Kellie Romack, vicepresidenta de recursos humanos digitales y planificación estratégica de Hilton. La empresa está preparada para usar la IA y centrarse en las necesidades tanto de los empleados como de los huéspedes.
La IA no sustituirá el trabajo de un gerente; lo complementará. El futuro del trabajo será uno en el que robots y personas trabajen codo con codo y se ayuden mutuamente a terminar las tareas con mayor rapidez y eficiencia que nunca. Como dice Mavromatis: «La IA más el ser humano equivalen al futuro. No es una cosa o la otra».


