La inteligencia artificial (IA) desempeñó un papel clave en el desarrollo de las vacunas contra la COVID-19.
Pero quizá no te des cuenta de cuántas cosas cotidianas dependen de ella.
Desde filtrar correos electrónicos no deseados hasta ayudar a que los trenes circulen puntualmente, la IA está presente en todas partes.
La inteligencia artificial (IA) ha transformado para bien muchos aspectos de nuestra vida. Incluso desempeñó un papel en el desarrollo de vacunas contra la COVID-19. Pero quizá te sorprenda lo mucho que damos por sentado y que depende de la IA.
Como explica IBM, "en su forma más simple, la inteligencia artificial es un campo que combina la informática y conjuntos de datos sólidos para permitir la resolución de problemas". Incluye los subcampos del aprendizaje automático y el aprendizaje profundo. Estos dos campos utilizan algoritmos diseñados para realizar predicciones o clasificaciones a partir de datos de entrada.

Por supuesto, a medida que la tecnología se vuelve más sofisticada, se deben tomar literalmente millones de decisiones cada día, y la IA agiliza los procesos y alivia la carga de las personas. El Foro Económico Mundial describe la IA como un impulsor clave de la Cuarta Revolución Industrial.
La plataforma del Foro, Dando forma al futuro de la gobernanza tecnológica: inteligencia artificial y aprendizaje automático, reúne a actores clave para diseñar y probar marcos normativos que aceleren los beneficios y mitiguen los riesgos de la IA y del aprendizaje automático.
Estos son 10 ejemplos de IA con los que nos encontramos a diario.
1. Correos electrónicos
Tu proveedor de correo electrónico casi con certeza utiliza algoritmos de IA para filtrar el correo en tu carpeta de spam. Resulta muy útil si consideras que el 77 % del tráfico mundial de correo electrónico es spam. Google afirma que menos del 0,1 % del spam logra superar sus filtros basados en IA.
Los especialistas en marketing por correo electrónico utilizan la IA para registrar quién abre los correos y cuándo, y cómo responde. Las herramientas de IA de Google leen documentos almacenados en Cloud para presentar al usuario el material más relevante.
Pero existen preocupaciones por que los algoritmos que leen contenidos para dirigir la publicidad estén invadiendo nuestra privacidad.
2. Teléfonos
La IA automatiza numerosas funciones de tu teléfono inteligente, desde el texto predictivo que aprende las palabras que usas habitualmente hasta los asistentes personales activados por voz, que escuchan el entorno y tratan de aprender tus palabras clave.
La forma en que la pantalla del teléfono se adapta a la luz ambiental o en que se optimiza la duración de la batería también se debe a la IA. Pero si el asistente personal lo capta todo lo que dices, estés o no al teléfono, algunos críticos afirman que crea oportunidades de vigilancia, por muy bienintencionada que sea su finalidad.
3. Banca
En muchas partes del mundo, la banca en línea y la banca a través de aplicaciones son lo habitual. Desde la incorporación de nuevos clientes y la comprobación de su identidad hasta la lucha contra el fraude y el blanqueo de capitales, la IA es la que se encarga. ¿Quieres un préstamo? Un sistema basado en IA evaluará tu solvencia y decidirá.

La IA también supervisa las transacciones, y los chatbots basados en IA pueden responder a preguntas sobre tu cuenta. Más de dos tercios de los bancos encuestados por SAS Institute afirman utilizar chatbots de IA, y casi el 63 % declaró utilizar la IA para la detección del fraude.
4. Medicina
¿Vas a hacerte una radiografía? Olvida la idea de un clínico con bata blanca estudiando los resultados. Lo más probable es que el análisis inicial lo realice un algoritmo de IA. De hecho, resulta ser bastante bueno para diagnosticar problemas.
En un ensayo, un algoritmo de IA llamado DLAD superó a 17 de los 18 médicos de un panel en la detección de posibles cánceres en radiografías de tórax.
Sin embargo, los críticos afirman que el diagnóstico mediante IA no debe convertirse en una “caja negra” impenetrable. Los médicos necesitan saber cómo funciona para confiar en él. También se han planteado cuestiones relacionadas con la privacidad, la protección de datos y la equidad.
Al igual que en la banca, también se están desplegando chatbots en la atención sanitaria para interactuar con los pacientes, por ejemplo, para reservar una cita, o incluso como asistentes virtuales de los médicos. Sin embargo, esto plantea numerosos problemas, desde malentendidos hasta diagnósticos erróneos.
El programa Chatbots RESET del Foro Económico Mundial reúne a actores de múltiples ámbitos para estudiar estas oportunidades y retos, con el fin de gobernar el uso de los chatbots.
5. Coches automatizados
La IA está en el centro del impulso hacia los vehículos autónomos, cuya adopción se ha acelerado debido a la pandemia. Los servicios de reparto son uno de los ámbitos en los que se está trabajando, mientras que China cuenta ya con una flota de “robotaxis” que opera en Shanghái.
Sin embargo, aún quedan problemas de seguridad por resolver. Se han producido accidentes con coches autoconducidos, algunos de ellos mortales.

6. Trenes y aviones
Las señales ferroviarias convencionales situadas junto a la vía están siendo sustituidas por sistemas de señalización a bordo basados en IA que controlan automáticamente los trenes. El Sistema Europeo de Control de Trenes permite que más trenes utilicen el mismo tramo de vía manteniendo distancias de seguridad entre ellos.
Hasta la fecha, el uso de la IA para controlar aeronaves se ha limitado a los drones, aunque ya se han realizado pruebas de vuelo de taxis voladores que utilizan la IA para navegar. Los expertos afirman que un ser humano sigue siendo mejor para pilotar un avión de pasajeros pero la IA se utiliza ampliamente en la planificación de rutas, la optimización de horarios y la gestión de reservas.
7. Aplicaciones de viajes y de transporte compartido
Las aplicaciones de transporte compartido utilizan la IA para conciliar las necesidades contrapuestas de conductores y pasajeros. Estos últimos quieren un viaje de inmediato, mientras que los conductores valoran su libertad para empezar y dejar de trabajar cuando lo deseen. Al aprender cómo interactúan estos patrones, la IA puede enviarte un vehículo en cuanto lo solicites.
Las aplicaciones de viajes utilizan la IA para personalizar la oferta que presentan a los usuarios, ya que los algoritmos aprenden nuestras preferencias. El buscador de hoteles Trivago llegó a adquirir una plataforma de IA que personaliza los resultados de búsqueda en función de los “me gusta” del usuario en las redes sociales.
8. Redes sociales
Resulta curioso que las redes sociales parezcan saber lo que te gusta, ¿verdad? Por supuesto, todo se debe a la IA. El aprendizaje automático de Facebook puede reconocer tu rostro en las imágenes publicadas en la plataforma, así como objetos cotidianos, para dirigir contenidos y publicidad que te interesen y te atraigan.
Las personas que buscan empleo en LinkedIn se benefician de la IA, que analiza su perfil y su interacción con otros usuarios para ofrecerles recomendaciones de empleo. La plataforma afirma que la IA está “integrada en el tejido de todo lo que hacemos”.
9. Industria manufacturera
Las averías inesperadas son la pesadilla de todo director de fábrica. Por ello, la IA desempeña un papel clave en la supervisión del rendimiento de las máquinas, lo que permite planificar el mantenimiento en lugar de actuar de forma reactiva. Los expertos afirman que está reduciendo en un 75 % el tiempo de inactividad de las máquinas y los costes de reparación en casi un tercio.
La IA también puede predecir cambios en la demanda de productos, optimizando la capacidad de producción. Actualmente, la IA se utiliza en aproximadamente el 9 % de las fábricas de todo el mundo, pero Deloitte afirma que el 93 % de las empresas considera que la IA será una tecnología fundamental para impulsar el crecimiento y la innovación en el sector.

10. Regulación del suministro eléctrico
La energía eólica y la solar pueden ser ecológicas, pero ¿qué ocurre cuando no sopla el viento y el cielo está nublado? La tecnología inteligente basada en IA puede equilibrar la oferta y la demanda, controlando dispositivos como los calentadores de agua para garantizar que solo consuman energía cuando la demanda es baja y la oferta abundante.
La red neuronal de IA creada por DeepMind de Google, entrenada con previsiones meteorológicas y datos de turbinas, predice la producción de un parque eólico con 36 horas de antelación. Al hacer que la energía que se vierte a la red eléctrica sea más previsible, Google afirma que ha aumentado en un 20 % el valor de su energía eólica.


