Ética y tecnología en la Cuarta Revolución Industrial

An illustration projected on a screen shows a robot hand and a human one moving towards each others during the "AI for Good" Global Summit at the International Telecommunication Union (ITU) in Geneva, Switzerland, June 7, 2017. REUTERS/Denis Balibouse - RC1248394150
Consumers believe that emerging technologies can make the world a better place.Image: REUTERS/Denis Balibouse
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Vivimos tiempos sin precedentes. En todo el mundo, la división y las amenazas a la igualdad están desgarrando el tejido de nuestra sociedad. Al mismo tiempo, al entrar en la Cuarta Revolución Industrial, la tecnología está transformando profundamente todos los aspectos de nuestras vidas, con el poder de acercarnos o alejarnos aún más.

Nos encontramos en un punto de inflexión y creemos que la industria tecnológica tiene la responsabilidad urgente de ayudar a dar forma al futuro. Lo hemos visto una y otra vez en las noticias: Silicon Valley, bajo escrutinio por crear plataformas agnósticas con consecuencias imprevistas. Asimismo, hemos visto cómo la opinión pública exige responsabilidades a estas empresas.

En Salesforce reconocemos que la tecnología no es buena ni mala por naturaleza: lo que importa es lo que hacemos con ella. Y no pretendemos tener todas las respuestas. De hecho, a principios de este año tuvimos que mirarnos al espejo y preguntarnos: ¿cuál es nuestra responsabilidad?, ¿estamos a la altura de nuestros valores?, ¿se está usando nuestra tecnología como una fuerza para el bien? Así comenzó nuestro camino para ampliar nuestra Carta de Igualdad y crear nuestra Oficina de Uso Ético y Humano.

Todo empieza por escuchar

Nuestro camino comenzó escuchando, primero a nuestros empleados. Algunos expresaron su preocupación por posibles usos de nuestra tecnología que, a su juicio, quizá no estuvieran en consonancia con nuestro valor fundamental de la igualdad.

Salesforce es una empresa fundada sobre cuatro valores fundamentales (confianza, innovación, crecimiento e igualdad) y sobre la idea que, como dice nuestro codirector ejecutivo y presidente, Marc Benioff, «La razón de ser de las empresas es mejorar el estado del mundo». Creemos que nuestro propósito superior es construir un mundo más igualitario para todos, reconociendo que esto debe incluir el impacto de nuestras tecnologías.

Convocamos diálogos con múltiples partes interesadas —líderes empresariales, académicos y representantes de la sociedad— para debatir cómo podíamos trabajar juntos y trazar un camino a seguir. Poco después, nos propusimos recopilar información basada en datos. Salesforce Research encuestó a más de 2.000 consumidores en Estados Unidos para comprender mejor sus percepciones sobre el papel de las empresas en la sociedad, la tecnología ética y los negocios con propósito.

Descubrimos que a los consumidores les preocupa de verdad el daño potencial que la tecnología puede causar en ámbitos como la privacidad, la desinformación, la vigilancia, la pérdida de empleos, el daño medioambiental y el aumento de la desigualdad.

Más de la mitad (51 %) afirma que le preocupan más los problemas éticos de la tecnología que hace un año. Al mismo tiempo, la gente espera que las empresas lideren el cambio: el 93 % de los consumidores cree que las empresas tienen la responsabilidad de mirar más allá de los beneficios y repercutir positivamente en la sociedad; además, una mayoría abrumadora se muestra optimista respecto al futuro. El 81 % de los consumidores cree que las tecnologías emergentes pueden hacer del mundo un lugar mejor.

Creación de nuestra Oficina de Uso Ético y Humano

La pregunta fundamental es: ¿cómo puede la industria tecnológica en su conjunto cambiar de rumbo y unirse para garantizar que desarrollemos tecnologías que sean una fuerza para el bien de la humanidad? Con ese espíritu, creamos nuestro propio consejo asesor y actualizamos nuestro compromiso con los derechos humanos; además, establecimos una oficina dedicada exclusivamente a estas cuestiones.

Más recientemente, Salesforce contrató por primera vez a una persona para ocupar el cargo de director de Uso Ético y Humano y liderar nuestra iniciativa para ayudar a desarrollar y utilizar nuestros productos de manera ética, respetando los derechos humanos fundamentales de todas las personas.

Estamos al principio de nuestro camino y sabemos que aún nos queda mucho por aprender. Nos comprometemos a abordar todo con mentalidad de principiante, escuchar a las partes interesadas y vivir nuestros valores para garantizar que nuestra tecnología sea una fuerza para el bien.

Nos encontramos en un momento crítico de la historia, con una gran oportunidad para que la industria tecnológica se una y construya un mundo mejor. No podemos darle la espalda a esta oportunidad: el único camino posible es avanzar unidos.

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