¿Vivirías en una casa hecha de hongos? No es solo una pregunta retórica: los hongos son la clave de un nuevo material de construcción de bajas emisiones de carbono, resistente al fuego y que repele las termitas.
Este tipo de material, conocido como compuesto de micelio, utiliza el hongo Trametes versicolor para combinar residuos agrícolas e industriales y crear ladrillos ligeros pero resistentes. Es más barato que los plásticos sintéticos o la madera de ingeniería, y reduce la cantidad de residuos que acaban en vertederos.
Menudo tipo más divertido

Trabajando con nuestros colegas, utilizamos hongos para unir las cáscaras de arroz (la fina capa que protege los granos de arroz) y el vidrio fino (vidrio desechado, de pequeño tamaño o contaminado). Después horneamos la mezcla para obtener un nuevo material de construcción natural.
La fabricación de estos ladrillos de hongos es un proceso de bajo consumo energético y cero emisiones de carbono. Su estructura permite moldearlos en muchas formas. Por ello, son adecuados para diversos usos, especialmente en las industrias del embalaje y de la construcción.
Cultivo básico para más de la mitad de la población mundial, el arroz tiene un consumo mundial anual de más de 480 millones de toneladas métricas y el 20 % de esta cantidad corresponde a cáscaras de arroz. Solo en Australia generamos unas 600.000 toneladas de residuos de vidrio al año. Habitualmente, estas cáscaras de arroz y el vidrio fino se incineran o se envían a vertederos. Por tanto, nuestro nuevo material ofrece una forma rentable de reducir los residuos.
Bombero
Los ladrillos de hongos son un aislamiento o revestimiento ideal y resistente al fuego. El material es más estable térmicamente que los materiales de construcción sintéticos, como el poliestireno y el aglomerado, que derivan del petróleo o del gas natural.

Esto significa que los ladrillos de hongos arden más lentamente y con menos calor, y liberan menos humo y dióxido de carbono que sus equivalentes sintéticos. Por tanto, su uso generalizado en la construcción mejoraría la seguridad contra incendios.
Miles de incendios se producen cada año y las principales causas de muerte son la inhalación de humo y el envenenamiento por monóxido de carbono. Al reducir la liberación de humo, los ladrillos de hongos podrían dar más tiempo para la huida o el rescate en caso de incendio, lo que podría salvar vidas.
Lucha contra plagas
Las termitas son un gran problema: más de la mitad de Australia es muy susceptible a las infestaciones de termitas. Estas infestaciones cuestan a los propietarios de viviendas más de 1.500 millones de dólares australianos al año.
Nuestro material de construcción podría ofrecer una solución para combatir las infestaciones, ya que el contenido de sílice del arroz y del vidrio haría que los edificios fueran menos apetecibles para las termitas.
El uso de estos materiales resistentes al fuego y a las termitas podría revolucionar simultáneamente el sector de la construcción y mejorar el reciclaje de residuos.

Es un momento emocionante para ser creativos con nuestros residuos. Con China dejando de comprar el reciclaje de Australia – y nuevas normas que reducen el uso de plásticos en los supermercados australianos – tenemos la oportunidad de avanzar junto a comunidades de Japón, Suecia y Escocia que tienen residuos casi nulos.
Los ladrillos de hongos podrían ser solo un ejemplo del pensamiento creativo que nos ayudará a lograrlo.


