Kitty Hawk, la start-up de coches voladores financiada por Larry Page, cofundador de Google, ha estado probando discretamente taxis voladores en Nueva Zelanda. Conocimos la noticia a través de The New York Times.
Durante los últimos cinco meses, la empresa ha estado probando sobre la Isla Sur de Nueva Zelanda lo que parece un híbrido entre un helicóptero y un planeador. La aeronave Cora es un vehículo autónomo con 12 palas de rotor que le permiten despegar y aterrizar verticalmente.
Puedes ver el taxi aéreo en acción en YouTube.
Kitty Hawk quiere que viajemos en taxis voladores que despeguen de nuestros tejados
La idea de Kitty Hawk es crear una red de taxis aéreos autónomos. Como Uber, pero para «Los Supersónicos».
El prototipo Cora es totalmente eléctrico, puede llevar a dos pasajeros y vuela a una altura de entre 500 y 3.000 pies sobre el suelo. Tiene una envergadura de 11 metros y funciona con una sola hélice. Puede volar a unos 110 mph y tiene una autonomía de alrededor de 62 millas.
Kitty Hawk eligió Nueva Zelanda como banco de pruebas por su «sistema normativo progresista», según una actualización en su sitio web. Ha estado probando los vehículos a través de un operador local llamado Zephyr Airworks, y Cora cuenta con un «certificado experimental de aeronavegabilidad» de las autoridades de aviación de Nueva Zelanda y Estados Unidos. Kitty Hawk está trabajando para obtener certificaciones adicionales y así poder poner en marcha un servicio comercial de taxis aéreos.
El proyecto fue presentado oficialmente el martes por Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda, y Fred Reid, director ejecutivo de Zephyr Airworks.
Esto es lo que Kitty Hawk dijo en su sitio web:
«Diseñar un taxi aéreo para la vida cotidiana significa acercarte el aeropuerto. Por eso Cora puede despegar y aterrizar como un helicóptero, sin necesidad de pistas. Cora tiene el potencial de transformar espacios como las azoteas y los estacionamientos en lugares desde los que despegar en tu propio vecindario».
Zephyr Airworks colabora con el Ministerio de Empresa de Nueva Zelanda, su Ministerio de Transporte y su Autoridad de Aviación Civil.
Kitty Hawk es una start-up de coches voladores reservada, financiada personalmente por Larry Page, cofundador de Google
Kitty Hawk está dirigida por Sebastian Thrun, antiguo científico de Google que trabajó en los coches autónomos de la empresa y en Google Glass.
Se sabe poco de la empresa más allá de sus fundadores y su misión de crear coches voladores. La financia Larry Page, cofundador de Google, y él y Thrun imaginan que los coches voladores serán la norma dentro de una década. Según un informe de Bloomberg de 2016, Page ha gastado al menos 100 millones de dólares (72 millones de libras) en el proyecto desde 2010.
Kitty Hawk presentó su primer prototipo, el Flyer, en abril del año pasado y la empresa dijo que abriría las inscripciones para comprar una aeronave en 2017.


