Un tercio del total de los activos mundiales bajo gestión son activos ESG.
Las calificaciones ESG actuales son problemáticas porque no están coordinadas a escala mundial.
Los principios de blockchain podrían ofrecer ideas sobre cómo mejorar los sistemas ESG.
El término ambiental, social y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) genera conciencia. Nos anima a prestar más atención a los apremiantes desafíos mundiales de hoy. Me gustaría ofrecer una perspectiva de alto nivel sobre las blockchains y sobre cómo sus sistemas de diseño y coordinación podrían inspirar las iniciativas ESG.
La inversión ESG crece rápidamente y ya representa un tercio del total de los activos mundiales bajo gestión. Las empresas de calificación ESG crean puntuaciones de crédito social corporativo que clasifican los efectos negativos de las empresas en el mundo, como la contaminación y la esclavitud moderna.
El problema de las calificaciones ESG
Los sistemas de calificación actuales son insuficientes. Por ejemplo, las empresas de la industria tabacalera —responsable de más muertes al año que la pandemia mundial de COVID-19— pueden recibir actualmente una sólida calificación «BBB» de MSCI, una de las principales empresas de calificación ESG. Ejemplos como este suscitan preguntas y dudas sobre las calificaciones ESG, pero el sistema es bastante opaco y quienes desean ayudar a mejorarlo no lo tienen fácil.
A decir verdad, las calificaciones ESG son difíciles de diseñar. ¿Por qué? En primer lugar, los sistemas de calificación intentan resolver un problema mundial que requiere coordinación global y no están gestionados por una sola empresa o país. En segundo lugar, las partes interesadas clave son empresas, inversores y agencias de calificación, cuyos intereses comerciales se orientan, en última instancia, a generar beneficios. De algún modo, el sistema debe incentivar a estas partes interesadas a actuar de forma responsable sin regulación.
Los problemas de las calificaciones ESG son típicos de las dificultades de coordinación mundial. Cuando intentamos resolver problemas mundiales complejos sin depender de una sola empresa o país, la coordinación suele ser difícil y las misiones globales sufren la tragedia de los bienes comunes.
Blockchain se enfrenta a problemas similares
Las blockchains públicas, como Ethereum y Bitcoin, coordinan actividades a escala mundial (a través de internet) sin que una sola empresa o equipo gestione el esfuerzo. Los mecanismos de incentivos, respaldados por las matemáticas y la criptografía, animan a los participantes a contribuir a la seguridad de las redes. Siempre habrá intentos de abusar de los sistemas y manipularlos, por lo que son cruciales los mecanismos que incentivan la participación y garantizan la descentralización.
Hay otros factores esenciales relacionados con los problemas de coordinación, más allá de las matemáticas y la tecnología. Aunque Ethereum sigue evolucionando y dista mucho de ser perfecto, constituye un caso de estudio único sobre cómo resolver problemas de coordinación vinculados a la creación de bienes públicos.
Cómo logró Ethereum un consenso mundial
Ethereum es la blockchain pública más utilizada y permite que cualquiera cree aplicaciones y soluciones descentralizadas. Ethereum no pertenece a nadie y es un bien público de código abierto que cualquiera puede utilizar. El código incluye incentivos para que los participantes ayuden a proteger la red.
Cuando Ethereum se lanzó en 2015, su comunidad de código abierto se propuso abandonar el mecanismo de prueba de trabajo (PoW) y adoptar uno de prueba de participación (PoS). Las primeras blockchains alcanzaban el consenso mediante PoW, que requiere un consumo excesivo de energía y recibe amplias críticas por motivos relacionados con ESG. El cambio a PoS reduciría el consumo de energía en más de un 99,9 % y, al mismo tiempo, haría aún más seguro el proceso de validación de la red.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial el uso responsable de blockchain?
La idea inicial de esta transición era una cosa, pero mantener esa visión mientras se llevaba a cabo y alcanzar un consenso en el ecosistema mundial de Ethereum nunca ha sido fácil. Hay partes interesadas con distintas intenciones, incluidos los mineros que se han beneficiado del mecanismo PoW. Tras años de trabajo, Ethereum está completando por fin el cambio a PoS este año. ¿Cómo logró el ecosistema llegar hasta aquí?
Principios de Ethereum
Todas las personas del ecosistema de Ethereum comparten principios fundamentales al construir la infraestructura que contribuye a incentivar la coordinación. He aquí algunos ejemplos:
Abierto: Ethereum es abierto por diseño: su código es de código abierto. La investigación se debate abiertamente en sitios como EthResearch, y el desarrollo se lleva a cabo públicamente en repositorios como Github. Al ser de código abierto, cualquiera también puede aprender de los éxitos y utilizar el código relacionado con Ethereum en otros ámbitos. Por ejemplo, el código fuente de Geth (Go Ethereum), un cliente de Ethereum que permite a cualquiera conectarse a la red, se ha copiado muchas veces para utilizarlo en otras blockchains y soluciones de escalabilidad.
Sin permisos: La participación en Ethereum está abierta a todo el mundo. No se necesita permiso. La red funciona y está protegida por nodos que cualquiera puede operar. Cualquiera puede enviar una transacción, desplegar un contrato o proponer mejoras mediante una Propuesta de Mejora de Ethereum (EIP).
Gobernanza mediante consenso emergente: Las mejoras de la red Ethereum requieren alcanzar un acuerdo amplio sobre los cambios del protocolo. No se toma ninguna decisión sin un consenso suficiente. Estos cambios se rigen mediante un «consenso emergente», en un proceso similar a la forma en que las matemáticas llegan a un consenso sobre la validez de nuevas demostraciones. Este proceso fomenta el debate abierto y la crítica al tratar cambios importantes.
Susceptible de bifurcación: ¿Qué pasa si a alguien no le gusta el resultado de este proceso de «consenso emergente»? ¿Y si alguien no logra obtener consenso y no está de acuerdo con la decisión? Cualquiera puede intentar bifurcar Ethereum para crear una versión alternativa. Un ejemplo es lo que ocurrió en 2016, después de que se explotara una aplicación inicial de Ethereum llamada The DAO: las diferencias ideológicas y las preocupaciones de seguridad provocaron una división, y un proyecto se convirtió en dos. Aunque tener varias cadenas puede resultar confuso, la posibilidad de bifurcar una organización o una red es otro elemento importante de un diseño abierto. Mantiene una gobernanza saludable y, sobre todo, responsable en Ethereum.
Los sistemas ESG pueden aprender de blockchain
Aunque Ethereum ha experimentado —y seguirá experimentando— cambios importantes, estos principios permiten que cualquiera participe y compruebe que la visión compartida se mantiene en cada etapa.
No me corresponde sugerir exactamente cómo debería diseñarse el sistema ESG , pero espero que esto fomente el debate abierto y nuevas discusiones, dentro del espíritu del consenso emergente. Las consecuencias de que los sistemas ESG no funcionen son menos evidentes o inmediatas que en blockchain, pero por eso debemos ser aún más proactivos a la hora de mantenernos abiertos, para lograr un impacto verdaderamente positivo a largo plazo.
Este blog forma parte de una serie Agenda dirigida por el Crypto Impact and Sustainability Accelerator (CISA) del Foro Económico Mundial. Agradecemos especialmente a Vitalik Buterin y a otras personas de la Fundación Ethereum sus comentarios.


