El smartphone va a desaparecer, y estas empresas tecnológicas lideran la carrera para acabar con él

A person holds a red iPhone product at a Apple store in Nanjing, Jiangsu province, China, March 25, 2017. Picture taken March 25, 2017. REUTERS/Stringer ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE WAS PROVIDED BY A THIRD PARTY. EDITORIAL USE ONLY. CHINA OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN CHINA. - RTX32VGT
The next phase of computing will soon replace the world of smartphones.Image: REUTERS/Stringer
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Estos son tiempos tranquilos.

De abril a junio, las mayores empresas tecnológicas celebraron sus grandes eventos anuales y expusieron sus ambiciosas visiones para los próximos 12 meses, más o menos.

Facebook dio comienzo a la temporada a finales de abril con su conferencia F8, seguida de Microsoft Build, luego la conferencia Google I/O, y la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple puso el broche final. Amazon no suele celebrar eventos, pero durante ese período presentó dos nuevos altavoces inteligentes Amazon Echo, por si fuera poco.

Y la emoción volverá antes de lo que imaginas. Este otoño, se espera que Apple presente un iPhone del décimo aniversario, probablemente Google presente un smartphone Pixel renovado, y Microsoft probablemente celebrará otra de sus habituales conferencias de prensa sobre los ordenadores Surface a finales de octubre.

Mientras tanto, no queda mucho más que hacer que reflexionar sobre lo que hemos aprendido hasta ahora este año acerca del futuro de la tecnología. Y más allá del bombo y la hipérbole, empezamos a ver las primeras etapas de una batalla por la próxima fase de la informática.

Porque, aunque Apple y Google quizá dominen hoy el mercado de los smartphones, tecnologías como la realidad aumentada ofrecen plataformas completamente nuevas en las que no hay un vencedor claro. Así que Amazon, Microsoft, y Facebook, que se quedaron sin hacerse con una plataforma móvil, están haciendo todo lo posible para acelerar el fin del smartphone — y, de paso, el fin del duopolio de Apple y Google.

Image: Statista

Apostar fuerte

Cada gran cambio tecnológico ha creado grandes oportunidades para los pocos emprendedores que lo anticipan a tiempo: en los años setenta, Apple y Microsoft apostaron fuerte a que el mercado de los PC sería mucho mayor que el de los gigantescos ordenadores centrales del tamaño de una habitación, mientras que la industria de los ordenadores centrales tachaba al propio PC de moda pasajera. Ya sabemos quién ganó aquella apuesta.

Del mismo modo, Microsoft no llegó a comprender del todo el potencial de los smartphones hasta mucho después de que Google y Apple demostraran que estaba equivocada. Ahora, Android de Google es, sin lugar a dudas, el sistema operativo más popular del mundo. Y el iPhone ha impulsado a Apple a obtener beneficios récord y a convertirse en la empresa tecnológica a la que hay que vencer.

Bueno, parece que la historia se repite. Ahora mismo estamos viendo las primeras dificultades propias del crecimiento de la realidad aumentada y la realidad virtual: tecnologías que superponen el mundo digital a nuestros sentidos. Esto significa que la información se proyecta ante tus ojos y en tus oídos cuando la necesitas. ¿Por qué llevar un teléfono si Netflix y WhatsApp flotan delante de ti?

Algunos dicen que es una moda pasajera, o simplemente algo demasiado nuevo y sin probar como para considerarlo una amenaza real para el smartphone. Y, sin embargo, hay una auténtica carrera armamentista por crear las plataformas de realidad aumentada del futuro.

Se suele considerar a Alexa de Amazon principalmente un asistente de voz digital, pero que una «persona» virtual te diga la hora y el tiempo meteorológico sin duda entra dentro de la realidad aumentada. Microsoft tiene sus gafas «holográficas» HoloLens, capaces de alterar la percepción de la realidad. Facebook y Snapchat han integrado la realidad aumentada directamente en la cámara. Incluso la startup respaldada por Google, Magic Leap, cree que sus gafas, aún sin lanzar, podrían convertirse en una nueva plataforma.

El resultado es una carrera por crear aquello que haga con el smartphone lo que el PC hizo con el ordenador central. Lo que todas estas empresas tienen en común es que perdieron la oportunidad de crear sus propios sistemas operativos para smartphones. Ahora les toca construir lo que venga después.

Posición defensiva

Apple y Google son muy conscientes de la amenaza y no se quedan de brazos cruzados.

Apple tiene ARKit, un sistema que permite integrar la realidad aumentada en las aplicaciones para iPhone mediante la cámara integrada del teléfono. Es lo bastante sólido desde el punto de vista tecnológico y fácil de usar como para que guste a los desarrolladores, lo que da a Apple una buena posición en la realidad aumentada. Si Apple lanza gafas inteligentes, esas aplicaciones pasarán directamente a ellas.

Google está trabajando en varios proyectos de realidad aumentada, entre ellos Project Tango. Y aunque la primera versión de las gafas Google Glass fracasó, si Google descubre cómo renovar el dispositivo, tendrá un vehículo para llevar Android al ámbito de la realidad aumentada.

De una forma extraña, adoptar una postura defensiva así casi da a Apple un incentivo perverso para sustituir el iPhone: si Apple puede crear por sí misma la próxima gran plataforma de hardware, eso significa que Amazon no podrá hacerlo con Alexa, y que Microsoft no podrá hacerlo con HoloLens.

Mientras tanto, al tiempo que disfrutamos de todas las novedades de hardware y software que llegarán a finales de este año, tengamos presente que todo lo que vemos ahora es la primera salva de una guerra informática que se prolongará durante la próxima década y más allá.

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