El médico (robótico) le atenderá ahora

image of 'Spot', the robot designed by Boston Dynamics
Spot the robot was designed by Boston Dynamics and has proven itself to be a beneficial tool in hospitalsImage: REUTERS/Edgar Su
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  • El uso de robots en la atención sanitaria tiene beneficios, en particular en lo que respecta a la reducción del contacto presencial durante la COVID-19.

  • Sin embargo, se han planteado dudas sobre el grado de comodidad que sienten las personas ante la perspectiva de ser atendidas por un robot.

  • El 90 % de los pacientes de un estudio que fueron clasificados por un robot de Boston Dynamics afirmaron estar satisfechos con su experiencia.

  • Actualmente se están desarrollando aplicaciones más amplias de los robots en el ámbito médico.

En la era del distanciamiento social, el uso de robots en algunas interacciones de atención sanitaria es una forma prometedora de reducir el contacto presencial entre los profesionales sanitarios y los pacientes enfermos. Sin embargo, una cuestión clave que debe responderse es cómo reaccionarán los pacientes ante la entrada de un robot en la sala de exploración.

Investigadores del MIT y del Brigham and Women’s Hospital se propusieron recientemente responder a esa pregunta. En un estudio realizado en el servicio de urgencias del Brigham and Women’s, el equipo constató que una gran mayoría de los pacientes declaró que interactuar con un profesional sanitario a través de una pantalla de vídeo montada en un robot era similar a una interacción presencial con un profesional sanitario.

«Estamos trabajando activamente en robots que puedan ayudar a prestar atención para maximizar la seguridad tanto del paciente como del personal sanitario. Los resultados de este estudio nos dan cierta confianza en que las personas están preparadas y dispuestas a interactuar con nosotros en esos ámbitos», afirma Giovanni Traverso, profesor adjunto de ingeniería mecánica del MIT, gastroenterólogo del Brigham and Women’s Hospital y autor principal del estudio.

En una encuesta online más amplia realizada a nivel nacional, los investigadores también constataron que la mayoría de los encuestados estaba abierta a que los robots no solo asistieran en la clasificación de pacientes, sino que también realizaran procedimientos menores, como tomar una muestra nasal.

Peter Chai, profesor adjunto de medicina de urgencias en el Brigham and Women’s Hospital y afiliado a la investigación en el laboratorio de Traverso, es el autor principal del estudio, que se publica hoy en JAMA Network Open.

Clasificación por robot

Tras el inicio de la pandemia de COVID-19 a principios del año pasado, Traverso y sus colegas centraron su atención en nuevas estrategias para reducir al mínimo las interacciones entre pacientes potencialmente enfermos y profesionales sanitarios. Con este fin, trabajaron con Boston Dynamics para crear un robot móvil capaz de interactuar con los pacientes mientras esperaban en el servicio de urgencias. Los robots estaban equipados con sensores que les permiten medir las constantes vitales, como la temperatura cutánea, la frecuencia respiratoria, la frecuencia del pulso y la saturación de oxígeno en sangre. Los robots también llevaban un iPad que permitía la comunicación remota por vídeo con un profesional sanitario.

Este tipo de robot podría reducir el riesgo de exposición de los profesionales sanitarios a la COVID-19 y ayudar a conservar el equipo de protección personal que se necesita para cada interacción. Sin embargo, seguía sin estar claro si los pacientes serían receptivos a este tipo de interacción.

«Los ingenieros solemos pensar en distintas soluciones, pero a veces no se adoptan porque las personas no las aceptan plenamente», afirma Traverso. «Por eso, en este estudio intentamos averiguar si la población es receptiva a una solución como esta».

Los investigadores realizaron primero una encuesta nacional a unas 1.000 personas, en colaboración con una empresa de investigación de mercados llamada YouGov. Plantearon preguntas sobre la aceptabilidad de los robots en la atención sanitaria, incluido si las personas se sentirían cómodas con robots que realizaran no solo la clasificación, sino también otras tareas como tomar muestras nasales, insertar un catéter o girar a un paciente en la cama. En promedio, los encuestados declararon que estaban abiertos a este tipo de interacciones.

Posteriormente, los investigadores probaron uno de sus robots en el servicio de urgencias del Brigham and Women’s Hospital la pasada primavera, cuando los casos de COVID-19 estaban aumentando de forma notable en Massachusetts. Se abordó a cincuenta y un pacientes en la sala de espera o en una carpa de clasificación y se les preguntó si estarían dispuestos a participar en el estudio; 41 aceptaron. Estos pacientes fueron entrevistados sobre sus síntomas por videoconexión, mediante un iPad transportado por un robot cuadrúpedo con forma de perro desarrollado por Boston Dynamics. Más del 90 por ciento de los participantes declaró estar satisfecho con el sistema robótico.

«Para la obtención rápida de información de clasificación, los pacientes consideraron que la experiencia era similar a la que habrían tenido hablando con una persona», afirma Chai.

Asistentes robóticos

Los datos del estudio sugieren que podría merecer la pena intentar desarrollar robots capaces de realizar procedimientos que actualmente requieren mucho esfuerzo humano, como girar a un paciente en la cama, afirman los investigadores. Colocar a los pacientes de COVID-19 boca abajo, conocido también como «prono», ha demostrado aumentar los niveles de oxígeno en sangre y facilitar la respiración. Actualmente, el proceso requiere la intervención de varias personas. La realización de pruebas de COVID-19 es otra tarea que requiere mucho tiempo y esfuerzo por parte de los profesionales sanitarios, que podrían dedicarse a otras tareas si los robots pudieran ayudar a realizar las pruebas con hisopo.

«Sorprendentemente, las personas se mostraron bastante receptivas a la idea de que un robot realizara una toma de muestra nasal, lo que sugiere que los esfuerzos de ingeniería podrían orientarse a diseñar algunos de estos sistemas», afirma Chai.

El 90 % de los pacientes clasificados por un robot de Boston Dynamics afirmaron estar satisfechos con su experiencia.Image: Foto cortesía de los investigadores

El equipo del MIT sigue desarrollando sensores capaces de obtener de forma remota datos de constantes vitales de los pacientes, y trabaja en la integración de estos sistemas en robots más pequeños que puedan funcionar en diversos entornos, como hospitales de campaña o ambulancias.

Otros autores del artículo son Farah Dadabhoy, Hen-wei Huang, Jacqueline Chu, Annie Feng, Hien Le, Joy Collins, Marco da Silva, Marc Raibert, Chin Hur y Edward Boyer. La investigación fue financiada por los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU., la Fundación Psicosocial Hans y Mavis Lopater, e-ink corporation, la Cátedra de Desarrollo Profesional Karl Van Tassel (1925), el Departamento de Ingeniería Mecánica del MIT y la División de Gastroenterología del Brigham and Women’s Hospital.

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