¿El futuro de las criptomonedas? La opinión de dos expertos

A wall of miners, is seen through a new installation, at the cryptocurrency farming operation, Bitfarms, in Saint-Hyacinthe, Quebec, Canada, February 2, 2018. Picture taken February 2, 2018. REUTERS/Christinne Muschi
Economists Michael Lee and Antoine Martin answer questions about digital money.Image: REUTERS/Christinne Muschi
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Bitcoin y otras «criptomonedas» han ocupado muchos titulares últimamente, en parte debido a las fuertes oscilaciones de su valor. Michael Lee y Antoine Martin, economistas de la función de Estudios sobre Dinero y Pagos de la Reserva Federal de Nueva York, han seguido la evolución de las criptomonedas y aceptaron responder algunas preguntas sobre el dinero digital.

P: Empecemos por lo básico. ¿Qué es exactamente una criptomoneda?
Martin: Las criptomonedas son dinero digital o virtual. Bitcoin, creado en 2009, es la primera criptomoneda y probablemente la más conocida, pero le han seguido muchas otras, como Ethereum, Ripple, Bitcoin Cash, Litecoin, etc.

P: ¿Ofrecen alguna utilidad de la que carecen otras formas de dinero?
Lee: Como cualquier forma de moneda que funciona, las criptomonedas facilitan los pagos entre partes y sirven como reserva de valor. Lo especial de ellas es que pueden cumplir esas funciones incluso en entornos donde la confianza —o la falta de ella— supone un problema.

La confianza está implícita en prácticamente cualquier medio de pago. Supongamos que tengo que comprar alimentos. Si pago con un cheque personal, el tendero debe confiar en que el cheque no sea «sin fondos» (que la cuenta sea mía y tenga saldo suficiente). Los métodos de pago habituales, como las tarjetas de débito o crédito, también exigen un grado sorprendente de confianza. El tendero y yo debemos confiar en los bancos que nos conectan cuando paso la tarjeta, y confiar en el sistema de pago o la «infraestructura» por la que los fondos pasan de mi cuenta a la del tendero.

Algunos de estos problemas desaparecen con el efectivo porque, cuando se lo entrego al tendero, no hacen falta intermediarios de confianza. Pero, pensándolo bien, incluso el efectivo requiere cierta confianza. El tendero debe creer que el efectivo con el que pago conservará su valor y no se verá erosionado por la inflación o por reformas monetarias confiscatorias. Así que debe confiar en el banco central.

Image: Futurism

P: ¿Han avanzado las criptomonedas en la solución del problema de la desconfianza?
Martin: Un elemento importante de cualquier sistema de pago es la «validación»: determinar qué transacciones pueden procesarse en el sistema y cuáles deben rechazarse por ser inválidas. Por ejemplo, un validador podría comprobar si la cuenta de la persona que quiere hacer un pago tiene fondos suficientes. Si los tiene, el pago se procesa. Si no, se rechaza. Si recuerdan la última vez que pasaron su tarjeta de crédito o débito, esos pocos segundos de espera correspondían a la validación. Pero si el comerciante no confía en el validador y duda que finalmente recibirá el pago, es poco probable que acepte su tarjeta.

Con bitcoin no hay un validador designado. En cambio, cualquier integrante de la red de bitcoin puede ser elegido, esencialmente al azar, para validar las transacciones recientes. Los detalles son algo técnicos; pueden consultarse más detalles en un reciente artículo de la Reserva Federal de St. Louis sobre las criptomonedas.

P: ¿No se asocian a veces las criptomonedas con actividades ilícitas?
Lee: Sin duda, y es probable que esto también esté relacionado con la confianza. Los delincuentes, que suelen usar efectivo por el anonimato y la seguridad que ofrece, podrían estar pasándose a las criptomonedas. La Administración para el Control de Drogasinforma de una fuerte caída del contrabando de grandes cantidades de efectivo en 2016, método de pago tradicional para los envíos de drogas, lo que sugiere que los pagos podrían haberse desplazado hacia las criptomonedas. Para muchas actividades ilegales que ahora se realizan en línea, las criptomonedas son más cómodas que el efectivo. En 2013, tras una ofensiva del Gobierno contra Silk Road—un mercado en línea utilizado para comerciar con bienes ilegales—, los precios de bitcoin se desplomaron. Y con razón.

En términos más generales, las criptomonedas son ideales para eludir a las autoridades legales o reguladoras, porque ninguna las gobierna.China, que controla activamente los flujos de capital, prohibió a los bancos operar con bitcoin en 2013 (la medida se flexibilizó más tarde), porque se creía que se utilizaba para blanquear dinero.Corea del Nortesería, según se informa, responsable de ataques informáticos patrocinados por el Estado para robar criptomonedas, que ayudan a eludir las sanciones económicas aplicadas mediante la cooperación entre instituciones financieras y países.

Antes hablamos de que una moneda requiere que la gente confíe en su valor. Cuando Grecia se hundió aún más en la crisis financiera en 2015, el interés griego por bitcoin y las operaciones con esta moneda aumentaron rápidamente ante el temor a los controles de capital y la posibilidad de salir de la eurozona. Bitcoin se volvió atractiva a medida que la confianza se erosionaba.

P: Si las monedas virtuales no están respaldadas por nada real, como el oro u otra materia prima física, ¿significa eso que todas acabarán por no valer nada?
Lee: Tiene razón en que no están respaldadas por una materia prima física, pero tampoco lo están el dólar ni la mayoría de las monedas modernas. Desde hace mucho se sabe que las monedas sin valor intrínseco, meros trozos de papel, se consideran valiosas porque pagar con dinero es mucho más fácil que la alternativa: el trueque. El problema del trueque, cuando todos intercambian directamente bienes y servicios, es la temida «doble coincidencia de necesidades». Si quiero cenar en mi restaurante favorito, pero al cocinero no le interesa cambiar una comida por una charla sobre bitcoin, tengo que seguir buscando hasta encontrar un restaurante que me guste y cuyo cocinero, por casualidad, no se canse de oír hablar de bitcoin.

El dinero, incluso el papel moneda sin valor intrínseco, reduce a la mitad el problema de la «doble coincidencia». Solo tengo que encontrar a alguien dispuesto a pagarme con parte de ese papel por mi charla y luego usarlo para pagar la cena. Mientras confíe en que alguien aceptará el papel, estoy dispuesto a aceptarlo a cambio de mi charla. La confianza en que ese trozo de papel «sin valor» en realidad vale algo para otras personas es lo que lo convierte en un medio de intercambio aceptable.

Por eso, el precio de bitcoin fluctúa según las noticias sobre si los comerciantes o las empresas aceptan o rechazan bitcoin como medio de pago. A finales del año pasado, los precios de bitcoin se dispararon después de que se informara de que Square, una empresa de pagos, estaba probando bitcoin. Una adopción y aceptación más amplias de las criptomonedas como opción de pago aumentan naturalmente su valor.

P: Entonces, ¿son las criptomonedas el futuro del dinero?
Martin: En última instancia, dependerá de lo bien que compitan con otros métodos de pago ya establecidos: efectivo, cheques, tarjetas de débito y crédito, PayPal y otros. Podría decirse que las criptomonedas resuelven el problema de hacer pagos en un entorno sin confianza, pero no está claro que sea un problema que haya que resolver, al menos en Estados Unidos y otras economías avanzadas. Y resolverlo crea otros problemas. Uno es la escalabilidad: elegir validadores al azar lleva tiempo, es caro y consume cantidades enormes de energía.

Otro problema que se ha hecho patente últimamente es la volatilidad extrema del valor de las criptomonedas, que las hace menos útiles como monedas. Esta volatilidad es una característica inherente a su diseño. Como no hay un banco central que ajuste la oferta de bitcoin para adaptarla a los cambios de la demanda, su valor puede oscilar bruscamente con esta. En un mundo en el que todo tuviera un precio en bitcoin, esto probablemente se traduciría en grandes fluctuaciones de la inflación y de la actividad económica. En cambio, ofrecer una moneda «elástica» para promover la estabilidad financiera y de precios es un objetivo que comparten el Sistema de la Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón, y muchos otros bancos centrales.

La protección frente a la necesidad de confiar que ofrecen las criptomonedas también se consigue a costa de otra característica clave de un medio de pago: la comodidad. Si viviéramos en un mundo distópico sin confianza, bitcoin podría dominar los medios de pago existentes. Pero en este mundo, donde la gente suele confiar en que las instituciones financieras gestionen los pagos y en que los bancos centrales mantengan el valor del dinero, parece poco probable que bitcoin llegue a ser tan cómoda como los medios de pago actuales.

Dicho esto, bitcoin y otras criptomonedas intentan mejorar su escalabilidad y comodidad, así que quizá en el futuro alguna de ellas pueda competir de manera realista con los métodos de pago actuales. Pero, en el fondo, nos preguntamos si un medio de pago diseñado para funcionar cuando no existe ninguna confianza en las instituciones puede llegar a ser tan cómodo como uno que requiere confianza, pero en el que ya se confía.

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