El comercio mundial sufre congestión portuaria, cuellos de botella en el hinterland (entre el puerto y el interior) y puntos de estrangulamiento de alto riesgo.
El estrecho de Bab el-Mandeb, entre Yemen, Yibuti y Eritrea, es una zona de alto riesgo, y el canal de Panamá ha reducido su capacidad.
Elegir una ruta óptima es fundamental y requiere información basada en datos y análisis.
Los gemelos digitales son necesarios para orientar y fundamentar las múltiples decisiones logísticas en entornos comerciales interconectados, complejos y dinámicos.
Desde los confinamientos inducidos por la Covid, la congestión portuaria, los desequilibrios de contenedores y la escasez de chasis; hasta el bloqueo del canal de Suez, la sequía del canal de Panamá y los ataques hutíes a buques comerciales, los desafíos que afectan negativamente a las operaciones empresariales no tienen límites. Los países y las empresas deben avanzar en sistemas de apoyo a la decisión para gestionar estas interrupciones de forma eficaz.
El transporte marítimo mundial es un sistema autoorganizado en el que la mayoría de los actores, aunque intrínsecamente interdependientes, toman en gran medida las decisiones importantes de forma independiente. En consecuencia, el transporte marítimo es fundamentalmente un sector subóptimo. Los expedidores podrían abordar el mismo problema de diferentes maneras. Algunas navieras, por ejemplo, podrían reanudar sus servicios por el canal de Suez; otras podrían decidir seguir con los tránsitos por el cabo de Buena Esperanza.
El sistema de suministro mundial es un laberinto y, sin una visión global y completa del sistema, las intervenciones independientes pueden tener consecuencias imprevistas e indeseables. La capacidad del sector para actuar de forma cohesionada y la probabilidad de resultados positivos pueden mejorarse con un modelo digital de alta fidelidad del transporte marítimo, como parte del sistema de suministro mundial, recalibrado de forma continua mediante flujos dinámicos y en tiempo real de datos del sistema de identificación automática (los datos AIS proceden de los sistemas automáticos de seguimiento de los buques) y otros datos.
Los sistemas grandes y autoorganizados son altamente complejos, y los efectos de una acción individual pueden ser no lineales. La evolución no dotó a los seres humanos de la capacidad de descifrar tal complejidad. Sin embargo, las herramientas informáticas, la dinámica de sistemas, el análisis de datos, la visualización y el aprendizaje automático pueden permitirnos predecir y prescribir soluciones óptimas.
Últimas interrupciones de la cadena de suministro: canales en crisis
El canal de Suez es una vía navegable vital para el transporte comercial. El conflicto más reciente en Gaza ha provocado ataques contra buques comerciales con misiles y vehículos aéreos no tripulados (UAV) en el estrecho de Bab el-Mandeb. Pese a la Operación Guardián de la Prosperidad, la operación militar liderada por Estados Unidos en respuesta a los ataques hutíes, varios buques han sido alcanzados. La ruta alternativa alrededor de África también conlleva riesgos. El repostaje en Sudáfrica plantea desafíos adicionales, agravados por el aumento de los precios del combustible marítimo.
El transporte por el canal de Panamá, que permite trasladar mercancías con rapidez entre los océanos Pacífico y Atlántico, se ve perturbado por la sequía. Los niveles de agua excepcionalmente bajos obligan a las autoridades del canal a reducir los tránsitos de buques. Aunque la situación no es nueva, las últimas interrupciones del canal son las peores registradas. Esto dificulta el flujo de mercancías, priva a los países que operan el canal de miles de millones de dólares en ingresos y aumenta el coste del transporte y las emisiones, tanto a corto plazo como en un futuro previsible.
Gemelos digitales para la gestión de interrupciones
Generar resiliencia y gestionar las interrupciones es una cuestión de toma de decisiones, la actividad central de todas las organizaciones. Las organizaciones actúan en función de los efectos previstos de sus intervenciones. El enfoque más riguroso para la toma de decisiones consiste en construir un gemelo digital del entorno y simular el impacto de posibles acciones o eventos.
Un gemelo digital es una representación digital dinámica de un objeto o sistema, que describe sus características y propiedades como un conjunto de ecuaciones. Los procesos complejos que involucran a multitud de actores son entornos de toma de decisiones difíciles que se modelan mejor digitalmente antes de actuar. Un gemelo digital incluye tanto el hardware para recopilar y procesar datos como el software para representar y manipular estos datos.
Los gemelos digitales aprovechan los flujos de datos digitales para cerrar la brecha entre la entidad física y su representación. Los análisis de gemelos digitales se basan en datos históricos y en flujos de datos digitales en tiempo real (como los datos AIS y los generados por sensores) para analizar posibles resultados y responder a preguntas del tipo «¿qué pasa si…?» o «¿qué pasa si no…?», con el fin de apoyar la toma de decisiones.
Simulación de opciones
El gemelo digital debe alimentarse con datos históricos y en tiempo real sobre las limitaciones de navegación causadas, por ejemplo, por las condiciones meteorológicas; los precios del combustible; las posibilidades de avituallamiento (el bunkering es el equivalente del repostaje en términos marítimos); la situación en canales, puertos y terminales; y otros puntos de estrangulamiento. Los datos satelitales sobre los movimientos de piratas y terroristas pueden ayudar a evitar ataques. Los proveedores públicos y privados de datos y análisis, como los agentes del sector privado y los servicios meteorológicos nacionales, ofrecen fuentes importantes. Además, el intercambio de datos entre pares y con organismos gubernamentales puede cerrar las lagunas de datos.
Los gemelos digitales permiten un apoyo en tiempo real a la toma de decisiones en entornos dinámicos. Son la base de una gestión ágil de la cadena de suministro, porque son réplicas digitales de las redes mundiales de cadenas de suministro, que ofrecen una visualización en tiempo real de las operaciones, incluidas las mercancías en tránsito y los inventarios. Con la ayuda de herramientas de modelización, las empresas pueden visualizar al instante el probable impacto de las interrupciones, prever evoluciones probables y anticipar riesgos futuros.
Esto permite simular distintos escenarios y anticipar eventos disruptivos, como desastres naturales o conflictos regionales. Los conocimientos derivados de estas simulaciones pueden utilizarse para definir rutas alternativas u opciones de abastecimiento de combustible, teniendo en cuenta todas las opciones de ruta viables y las consiguientes implicaciones en tiempo de tránsito y coste.
Es importante destacar que las herramientas digitales facilitan la comunicación y la colaboración en las redes de la cadena de suministro. La integración de la cadena de suministro permite la alineación, las medidas correctoras y las respuestas colaborativas y cohesionadas ante las crisis.

La iniciativa de torre de vigilancia virtual (VWT) es un ejemplo de interacción humano-máquina para la gestión de interrupciones. Aborda de forma novedosa la gestión de dependencias entre los actores del sector del transporte marítimo y de la cadena de suministro. Adopta un enfoque de red distribuida, impulsado por los expedidores y centrado en las terminales, que combina la creación de comunidades con el desarrollo de soluciones digitales, en el que distintos actores de un sistema, en este caso la cadena de suministro, desarrollan conjuntamente una solución digital para afrontar mejor los desafíos comunes.
A medida que crece la comunidad, también crecen los beneficios para cada parte y para la comunidad en su conjunto. Durante el proceso, la cocreación continua hace mucho más probable que la solución sea adecuada. La VWT complementa las soluciones de visibilidad existentes, con datos más precisos.
La necesidad de una mayor colaboración
La colaboración es una necesidad. Para dar respuestas eficaces a los desafíos sistémicos y a las situaciones de crisis complejas, todos deben contribuir a la conciencia situacional mundial, lo que permite una visión transparente de un panorama cada vez más dinámico.
Los gemelos digitales pueden mejorar la seguridad de las tripulaciones y reducir las emisiones de dióxido de carbono, aportando un valor social, medioambiental y económico cuantificable. En el sector marítimo, la introducción del intercambio de datos AIS, como los datos sobre la posición y la velocidad de los buques, ha creado un flujo esencial de datos en tiempo real. Estos datos deben complementarse con las intenciones de viaje en tiempo real, los planes de atraque y uso de puertos, la disponibilidad de combustible de avituallamiento, el estado de los puntos de estrangulamiento y demás, si queremos hacer posible la colaboración a través de un gemelo digital de todo el sector.
¿Cómo construye y mantiene un sistema autoorganizado un modelo en tiempo real de sí mismo que respalde la toma de decisiones competitivas e independientes? Además, ¿cómo actúa de forma colaborativa para generar resiliencia a nivel de sistema frente a las inevitables interrupciones de gran escala e incontrolables? Encontrar la respuesta requiere una colaboración consciente y sistemática (incluso una competencia cooperativa o «coopetición») entre todas las partes interesadas de la cadena de suministro mundial.



