A medida que los ecosistemas empresariales se vuelven más complejos y globales, las cadenas de suministro se hacen más intrincadas, con una red de reguladores, proveedores y clientes que cambia rápidamente. La confianza entre estas partes interesadas se ha convertido en un bien preciado, especialmente en las cadenas de suministro de alto riesgo que implican recursos clave.
Las empresas son muy conscientes de los desafíos económicos, medioambientales y sociales asociados a sus operaciones, pero a menudo se ven limitadas por sus responsabilidades fiduciarias y operativas. Es necesario tomar medidas más contundentes para mitigar los efectos perjudiciales. Esto es especialmente importante ante el aumento de los requisitos regulatorios de transparencia y de la demanda de los consumidores de productos éticos.
La minería de diamantes y piedras preciosas, así como la extracción y el procesamiento de materias primas, son actividades en las que aún abundan los casos de esclavitud moderna, las condiciones deficientes de salud y seguridad y la destrucción medioambiental.
¿Cómo pueden las empresas garantizar de manera eficiente la integridad responsable y ética de sus cadenas de suministro?
La necesidad de inclusión exige soluciones eficientes, eficaces y accesibles. El uso de tecnologías emergentes, en particular la tecnología de cadena de bloques, ofrece el mayor potencial para abordar esta cuestión. Se trata de una base de datos distribuida que mantiene una lista de registros en continuo crecimiento, llamados bloques, y funciona como un libro de contabilidad digital. Las características fundamentales de la cadena de bloques —inmutabilidad, seguridad, velocidad y escalabilidad— pueden hacer posibles las soluciones necesarias, ideales para los requisitos de trazabilidad.
La información cifrada en la cadena de bloques no se puede modificar. Por su naturaleza descentralizada, el sistema es muy seguro. La información nueva puede actualizarse rápidamente en todos los bloques. Además, la escalabilidad de la cadena de bloques permite incorporar datos en diversas aplicaciones industriales, independientemente de su tamaño.
Facilitar la transparencia en la cadena de suministro
La procedencia es crucial para la transparencia en el entorno empresarial. La imposibilidad de identificar y rastrear la procedencia de un activo, causada por cadenas de suministro opacas, es perjudicial, ya que no hay forma de determinar su autenticidad. Esto puede provocar pérdidas financieras importantes y costar a las empresas una parte considerable de su fondo de comercio.
A medida que los activos avanzan por la cadena de suministro, la cadena de bloques permite rastrearlos de forma permanente. Los datos de las transacciones prueban su procedencia y están accesibles para todas las partes pertinentes desde una única fuente de información coordinada.
Se crea un rastro visible y auditable que garantiza una transparencia plena y genera un ecosistema de confianza entre las partes interesadas. Esta solución de trazabilidad puede aplicarse en numerosos sectores de todo el mundo.
Identificar esta frontera innovadora y desarrollar todo su potencial permitirá crear nuevos modelos de negocio. La transparencia plena aporta confianza en las operaciones legítimas, facilita un mayor acceso a la financiación y deja al descubierto las prácticas ilícitas. La combinación con otras tecnologías puede ampliar su uso más allá del almacenamiento de datos a lo largo de la cadena de suministro.
Abastecimiento responsable y ético mediante la transparencia en la cadena de suministro
Uno de los efectos clave de la trazabilidad es su potencial para facilitar prácticas responsables y éticas en la cadena de suministro, que conducirán al establecimiento de normas de sostenibilidad. Las operaciones empresariales a lo largo de una cadena de suministro transparente pueden comprobarse con confianza frente a diversas normativas y convenciones, ya que la integridad de los datos se mantiene en la cadena de bloques.
Estas soluciones de trazabilidad son claramente importantes para los sectores que incluyen actividades mineras y de procesamiento, desde los diamantes hasta minerales como el cobalto y el tantalio.
Lamentablemente, el comercio de recursos extraídos de zonas de conflicto sigue siendo un problema mundial clave. Estos recursos de conflicto financian directamente a grupos rebeldes y alimentan la guerra; sus actividades de extracción y producción suelen implicar graves violaciones de los derechos humanos.
Rastrear la procedencia de un diamante en la cadena de bloques impulsa la transparencia plena a lo largo de la cadena de suministro. Desde el origen del diamante libre de conflictos hasta los minoristas, cada proceso se cifra en la cadena de bloques, lo que permite verificar su autenticidad y su abastecimiento ético.
El Sistema de Certificación del Proceso de Kimberley se creó para regular el comercio de diamantes en bruto y frenar el flujo de diamantes procedentes de conflictos. Se ha implantado en todo el sector, pero, como cualquier proceso basado en papel, presenta lagunas. Su reciente digitalización en la cadena de bloques ha permitido convertirlo en un proceso más eficiente.
Del mismo modo, crece la necesidad de abordar las normas de abastecimiento ético para ciertos minerales. Se prevé que aumente aún más la demanda de materias primas como el cobalto, el litio y el tantalio, que se utilizan para fabricar productos como coches eléctricos y dispositivos tecnológicos. Lamentablemente, estos minerales suelen extraerse en zonas de conflicto, a menudo con graves violaciones laborales.
Se ha aplicado una serie de medidas para que las empresas ejerzan la diligencia debida y erradiquen dichas violaciones. Entre ellas figuran la Ley Dodd-Frank, Guía de debida diligencia de la OCDE, Ley británica contra la esclavitud moderna y la Ley de Transparencia en las Cadenas de Suministro de California. Existe una exigencia firme de cumplir las normas de gobernanza para estos recursos que pueden financiar conflictos.
El seguimiento de la procedencia creará un rastro de auditoría claro, impulsando a las empresas a tomar conciencia y actuar para cumplir estas medidas. Así podrán demostrar claramente que sus operaciones son responsables y éticas, de manera eficiente en términos de coste y tiempo.

La economía circular
En una economía circular, los productos se diseñan pensando en múltiples ciclos de vida para minimizar o eliminar los residuos y recuperar recursos. Sin embargo, es fundamental que estos sistemas se gestionen y regulen de manera inclusiva en todas las regiones y sectores. En particular, el reciclaje debe organizarse, sobre todo en los países en desarrollo, adonde se envían muchos residuos. El reciclaje informal es habitual en estos países y puede causar daños medioambientales y sociales.
La aplicación de la cadena de bloques a estos procesos de reciclaje garantizará que se tomen las medidas adecuadas, gracias a la transparencia en todas las etapas. La cadena de bloques puede validar todo el proceso, desde la recogida hasta la fabricación, y demostrar el cumplimiento de las directrices de sostenibilidad y los sistemas de certificación del reciclaje.
El futuro
Nunca ha sido tan crucial contar con una forma de desarrollar y gestionar adecuadamente estas complejas cadenas de suministro. Es preciso armonizar los sistemas fragmentados para cerrar cualquier brecha que pueda permitir actividades delictivas. El uso de la tecnología de cadena de bloques para rastrear la procedencia puede ofrecer nuevos niveles de transparencia y estándares muy beneficiosos para todas las partes interesadas, lo que permitirá una mayor prosperidad para las sociedades y contribuirá a un futuro más sostenible.
Con esta vía innovadora para que empresas y gobiernos trabajen juntos, el impacto positivo de la cadena de bloques en el bien social no hará sino crecer.
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